Aunque en el mes de septiembre hay equipos que muestran un nivel muy alto, también dejan constancia de algunos errores a mejorar, durante el paso de las semanas, si quieren alcanzar sus objetivos. Es cierto que hay que tomarse con calma la primera semana de competición, así que no nos vayamos a echar las manos a la cabeza todavía si vuestro equipo os ha parecido un absoluto desastre. Por lo pronto, yo os voy a dejar tres detalles de tres partidos que me apetece mucho ver en esta segunda jornada de NFL.
Los Bengals no iniciaron nada bien la nueva campaña. Se espera mucho de un conjunto que ha sido capaz de jugar dos finales de conferencia seguidas y su partido frente a los Browns fue bastante flojo. Tienen la posibilidad de resarcirse en su segundo partido, otro duelo divisional, el cual los enfrentará a los Baltimore Ravens.
Joe Burrow y el ataque se mostraron muy previsibles. Una de las principales características del ataque de Zac Taylor es la falta de movimientos antes del snap, algo que contrasta con la evolución de la liga. De momento, no había sido demasiado problema dado el inmenso talento que acompaña a la ofensiva. Tener un quarterback de esta categoría y unos receptores con esa capacidad técnica, facilitaba mucho la labor en ataque. Sin embargo, cuando te enfrentas a equipos con parecido talento defensivo, la falta de versatilidad te hace daño, como sucedió el pasado domingo en el duelo de Ohio.
Además, la línea ofensiva sigue dando problemas en la protección al quarterback. Con la llegada de Orlando Brown en la pasada agencia libre, Jonah Williams hizo el traslado al lado derecho, y en el primer partido fue un autentico coladero frente al pass-rush de los Browns. Y ahí radica uno de las principales claves para el duelo de la semana 2.
Don Martindale dejó de ser coordinador defensivo de los Ravens hace dos años, pero su sustituto, Mike MacDonald, no se ha desviado mucho del esquema que tanto se utilizó en Baltimore esos últimos años. El blitz sigue siendo una fuente principal de presiones al pasador rival en los sistemas de MacDonald. Con la incorporación de Roquan Smith durante el curso pasado, esa posibilidad de atacar al quarterback desde detrás de la línea defensiva ha crecido.
En su primer partido frente a los Texans, tanto Smith como su pareja en el cuerpo de linebackers, Patrick Queen, fueron usados como quinto o sexto hombre en el pass-rush.
En la imagen de arriba, tenéis una de estas opciones que le da MacDonald a sus linebackers para llegar hasta el pasador. En esta situación, Patrick Queen se sitúa en la linea de scrimmage y Roquan Smith juega por detrás de su DL. La linea defensiva está formada por cuatro hombres, con los rushers exteriores alineados por fuera de los tackles ofensivos. Ambos defensores van a atacar en diagonal hacia el interior para ocupar los gaps entre el tackle y el Guard. Como veis en la segunda toma, Patrick Queen (numero 6) es bloqueado por el tackle izquierdo, mientras que Roquan Smith ataca por fuera del tackle derecho, encontrando el camino libre hasta el quarterback.
Joe Burrow tuvo problemas para detectar el blitz frente a los Browns, y su línea ofensiva no jugó al rendimiento que se espera de ella por los nombres con los que cuenta. Los Ravens son un equipo agresivo en defensa y que obliga a los pasadores rivales a jugar con grandes lecturas pre-snap. Una segunda derrota de los Bengals sería difícil de digerir para los chicos de Zac Taylor, así que, aunque sea la semana dos, este partido puede ser muy importante para su futuro.
La sensación que nos dejó el campeón en el kickoff de la nueva temporada no fue de las mejores, eso está claro. La baja de Travis Kelce a última hora fue una de las causas más notables del escaso bagaje ofensivo creado por los de Andy Reid. En el otro lado del campo, hubo otro jugador al que también echaron de menos. Chris Jones ha arreglado sus problemas contractuales con la franquicia y se espera que haga su debut en el complicado enfrentamiento con los Jaguars.
Unos Jaguars, por su parte, que sufrieron más de la cuenta para derrotar a unos Colts que han comenzado su reconstrucción este mismo año. Aun así, los chicos de Doug Pederson dejaron muestras en ataque que denotan un talento inmenso en todas sus unidades ofensivas. La llegada de Calvin Ridley les abre un abanico tremendo de posibilidades en el exterior. Pero no hay que olvidarse del backfield, algo que dejo como una de las claves para este duelo.
En el partido contra los Lions, la defensa de Steve Spagnuolo tuvo algún problema para frenar el ataque terrestre. De hecho, en el último cuarto, los Lions dominan el tiempo de partido jugando por tierra y haciendo que Montgomery y Gibbs llevaran el peso del encuentro.
Creo que esa será una de las órdenes de Pederson para el duelo de este domingo. Contra los Colts, los Jaguars no tuvieron unas estadísticas demasiado escandalosas con el balón en las manos, pero no dejaron de insistir ahí para tener opciones tras play action en el juego de pase.
Una de las jugadas más clásicas del head coach de Jaguars es el concepto wham cuando de correr se refiere.
Fíjense en la secuencia de arriba. Los Jaguars alinean en formación pistol, con el tight end en motion justo antes del snap. El objetivo de ese tight end es bloquear al jugador de la línea defensiva que se queda sin bloquear, haciendo un trap block. El tackle izquierdo bloquea a su hombre, mientras que el center y el tackle derecho suben al segundo nivel, buscando a los linebackers. Por su parte, los guards se mueven lateralmente para bloquear al resto de líneas defensivos. Además, Zay Jones se encarga de bloquear al safety alineado en la caja, con lo que todos los jugadores del front están siendo bloqueados. El espacio que se abre ante Travis Etienne es monumental.
La vuelta de Chris Jones es, sin duda, un alivio para la defensa de los Chiefs. Su aportación en el pass-rush es excepcional, pero es capaz de marcar la diferencia también en el juego contra la carrera. Si los Jaguars son capaces de correr, el partido podría ponérsele cuesta arriba a los de Reid, porque eso abriría el espacio para que Trevor Lawrence estuviese cómodo y mostrase todo su talento en el juego de pase.
La maquinaria ofensiva de Mike McDaniel parece que está perfectamente engrasada. Frente a los Chargers, Tyreek Hill fue una pesadilla constante y Brandon Staley no encontró ninguna manera de bajar una producción que, a medida que avanzaba el encuentro, se volvía más y más peligrosa. En total, fueron 466 yardas por aire lo que consiguió la ofensiva de los Dolphins ante una defensa que no tuvo opción en ningún momento del partido. Eso sí, este domingo se enfrentan a un rival que quizás sí pueda ofrecer más resistencia.
Los Patriots hicieron un gran partido defensivo frente al campeón de la conferencia nacional. Bill Belichick dejó al poderoso ataque de los Eagles en 97 yardas de carrera y 170 yardas de pase, poniendo el partido en manos de su ataque, quienes no consiguieron acabar el trabajo en los últimos instantes del choque. Para el duelo divisional frente a los Dolphins, el viejo Bill querrá minimizar al máximo la producción aérea de Miami. Y eso no es una tarea nada sencilla.
El principal problema cuando juegas contra los Dolphins es la velocidad de Tyreek Hill y Jaylen Waddle. Estos dos wide receivers son capaces de estirar muchísimo a las defensas rivales. La posición de los safeties frente a la de los linebackers deja demasiado espacio en el medio defensivo. Esas rutas verticales de Hill o Waddle provocan agujeros del estado de California entre ambas unidades, e imposibilita a los jugadores de secundaria perseguir a los receptores con tanto campo por cubrir. Así que, aunque el balón no le llegue a Hill, su sola presencia facilita las lecturas de Tua y le da receptores abiertos abiertos por todo el campo, como fueron los ejemplos de River Cracraft y Bexton Berrios el pasado domingo, quiénes aparecieron en situaciones muy valiosas para su equipo. Y por si fuera poco esto, Mike McDaniel es un genio dándole espacio a Tyreek Hill (como si realmente lo necesitara, ja).
En la imagen de arriba podéis ver uno de estos ejemplos. Los Dolphins forman con dos receptores a cada lado de la línea ofensiva, con Tyreek Hill en la parte más abajo de la imagen. Antes del snap, Tua manda en motion al tight end para provocar una superioridad en el lado contrario. Hay dos defensores delante de Hill y waddle, pero mirad la distancia a la que se sitúan los safeties por la amenaza profunda que tienen los dos wide receivers. Cuando comienza la jugada, el cornerback que está alineado con Hill tiene que quedarse en su zona ante la llegada del tight end, por lo que Tyreek puede atacar su espalda y encontrar mucho espacio entre los dos jugadores alineados enfrente de ellos, el linebacker y el safety de ese lado. Los Chargers no pueden evitar la recepción, y lo que es peor, dejan a Hill con mucho campo para poder seguir ganando yardas después del catch.
La idea de Bill Belichick debe ser la de cerrar en la medida de lo posible ese espacio que se genera para los receptores de Miami. El ataque terrestre aún no termina de funcionar como McDaniel quisiese, pero Tua Tagovailoa es capaz de revertir esa deficiencia con un ataque aéreo demoledor. El Sunday Night Football se presenta apasionante porque Bill Belichick tiene un desafío por delante, y cuando esto pasa, suele dejarnos un clinic. Ya veremos si es capaz de volver a dar la sorpresa.