Skip to main content

Mundo NFL | Sitio oficial de la NFL en español

La mente: Bill Belichick

Bill Belichick es, sin duda, la mente mĂĄs brillante que yo y muchos hayamos visto en el planeta football. Haberle visto entrenar, dirigir y ejecutar este deporte de la manera que lo hizo y hace no puede simplificarse en ese gran juego desarrollado en los años 2000 por los NE Patriots. El hombre tiene un recorrido, un origen, una formaciĂłn en casa y fuera de ella; aunque en Ă©l, tanto la vida profesional y familiar se confunden, porque su gran referencia, el que prendiĂł la llama de lo que es hoy, fue su padre. Bill no es un inventor de jugadas, o el entrenador mĂĄs creativo que innova playbooks completos, como podemos hablar de Reid o el mismo Gillman o Shanahan. Belichick es el mejor en el cĂłmo y el cuĂĄndo. No he visto a nadie que, estudiando al rival, sepa reconocer mejor las fortalezas y debilidades del oponente, y, lo que es mĂĄs complicado, sepa cĂłmo hacerlo, con quĂ© disciplina y en quĂ© oportunidad llevar a cabo todas aquellas jugadas y acciones que, con precisiĂłn, cautericen cualquier oposiciĂłn en el campo. Es el mejor porque sabiendo y haciendo lo que hacen los demĂĄs. Es capaz de desarrollarlo de la forma mĂĄs perfecta, mĂĄs pura
al lĂ­mite.

Su padre, su madre y el aprendizaje de transmitir ideas

El origen de Belichick lo encontramos en sus abuelos paternos, Ivan Bilicic y Marija Barkovic, de la ciudad de Draganic, Croacia. Emigraron a los EEUU en 1897. A Pennsylvania, en Monessen, a 20 millas de Pittsburgh. John y Mary, como así se les reconoció registralmente en América, fueron ciudadanos estadounidenses en 1914. A partir de aquí, su padre, Steve Belichick, era el mås joven de los cinco hermanos.

Steve fue oficial armado que se uniĂł a la Marina de los Estados Unidos, U.S. Navy, en plena Segunda Guerra Mundial, sirviendo en Europa y en el PacĂ­fico, hasta que acabĂł el servicio en 1946.

JugĂł como fullback en Western Reserve University. AhĂ­ estuvo bajo las Ăłrdenes del entrenador Edwards, que despuĂ©s fue elegido para entrenar a los Detroit Lions, llevĂĄndose a Steve como encargado de equipaciones, y teniendo su oportunidad de jugar en el equipo, anotando touchdowns, ayudando a ganar algĂșn partido y siempre recibiendo halagos. No tanto en cuanto talento, pero sĂ­ en su consistencia y trabajo.

Lo que me gusta de Belichick es que lo intenta y se esfuerza minuto tras minuto. Necesitamos mås como él. Entrenador Edwards

Acabaría jugando en el Great Lakes Navy Bluejackets durante la WWII, llegando a estar en el pacífico, incluso seis meses después de la rendición de Japón. Después de completar su servicio militar se fue a entrenar a Hiram College en Cleveland, y su mejor día fue, sin duda, cuando conoció a Jeannette Ruth Munn, graduada de Hiram, que enseñaba como profesora, español y francés. Se irían a Vanderbilt como entrenador de los running backs de los Commodores, periodo en el que se casaron, en 1950.

Belichick1

Bill idealizaba de una manera extraordinaria a su padre. Le seguĂ­a allĂĄ adonde iba, a sus entrenamientos, a sus reuniones de scouting, asĂ­ como al film room. A esa edad de 6 años Belichick ya era fan de los Baltimore Colts, viendo cĂłmo ganaron su tĂ­tulo de NFL en 1958, contra los Giants. Su madre, Jeannette, dirĂ­a que el pequeño Bill nunca fue tratado ni visto en los entrenamientos como un apestado o molestia; para nada, como ella dirĂ­a: "Estaba allĂ­ para aprender, nunca molestaba
". La casa de los Belichick tenĂ­a todas las paredes pintadas de blanco con cortinas azules, todo con el fin de poder ver cinta de 16mm en cualquier sitio, pero su madre no iba a dejar que se abandonase solo a su pasiĂłn: el anĂĄlisis de cinta. Le enseñarĂ­a mucho mĂĄs, leĂ­an y estudiaban juntos. Uno de los jugadores que entrenĂł Steve fue Joe Bellino, running back de Navy que ganĂł el Heisman. Steve analizaba cinta y proponĂ­a el plan ofensivo y defensivo a sus corredores y defensores de carrera y como hacĂ­a notar que " él se fijaba en los linieros ofensivos rivales y veĂ­a como, segĂșn quĂ© equipo, si alineaban pies en paralelo o no, serĂ­a una jugada de pase o carrera, en esos detalles se fijaba y nos los trasladaba para que lo entendiĂ©ramos todos...".

Mucho de lo que aprendí de mi madre fue cómo ser un profesor, cómo desgranar cada materia para hacerlo entender a los demás
 Bill Belichick

Roger Staubach, mítico Qb de los Dallas Cowboys y ganador del Heisman en Navy, incluso entrenaba con Bill cuando ya los receptores se iban a los vestuarios. También lo haría con Johny Unitas en el football camp de su padre a quien hizo un snap, o con el mismo Don Shula, amigo de su padre. El football estaba impregnado en Bill por todos los costados, por su padre acompañåndole en cada entreno y viajando con él para su labor de scouting, pero también por los jugadores con quienes compartía palabras y campo. A edades tan tempranas llegó a entrenar con quienes serían Hall of famers.

Ver a mi padre en su tarea de scout era para lo que yo estaba allĂ­. Cuando se encontraba en el press box con otros scouts, muchos de ellos preguntaban: ÂżquĂ© habĂ­a pasado en esta o aquella jugada?, mi padre ya lo estaba anotando, sabĂ­a quĂ© sucediĂł, por quĂ© y cĂłmo. El esquema empleado, la defensa, los patrones usados, las coberturas, los blitzes
 TenĂ­a una gran visiĂłn de todo, y me enseñó en quĂ© fijarme en cada jugada.

El resultado de todo esto serĂ­a el libro de 1962 Football Scouting Methods. Era conocido como el manual para el doctorado en el reconocimiento del juego del Football.

Belichick2

Se juega como se entrena

Bill se graduarĂ­a en Annapolis High School, con su entrenador Al Laramore, del que siempre ensalzĂł la integraciĂłn racial que llevĂł a cabo en aquellos años, fue algo que sobrepasĂł el concepto de football pero que tanto tuvo que ver con el propio football; saber llevar grupos con miembros tan diferentes. Bill jugaba de center, pequeño, pero nunca fue una desventaja. Y algo que le marcĂł es que siempre jugaban de la misma forma: 2 TEs, un wingback o Wr, un fullback y un running back. Bill era el lĂ­der de la OL, entendĂ­a perfectamente cualquier movimiento de la defensa. Era el signal caller. Los snaps eran siempre limpios, su perfecciĂłn era inusual. AlgĂșn compañero, como Chris Carter, recordaba cuando vio a Belichick entrenar mojando el balĂłn en un cubo de agua, una y otra vez para no fallar snaps y que esto no le afectase en caso de mal tiempo durante el partido. En los entrenamientos, la repeticiĂłn sumada a las dificultades mĂĄs cercanas a la realidad fue clave en los entrenos de Bill. Entrenar con los mismos o mĂĄs parecidos obstĂĄculos que se encontrarĂ­a en la competiciĂłn era un hĂĄbito en Ă©l.

El reconocimiento del juego

Tras graduarse en Annapolis fue a Andover cursando un año de postgrado para mejorar sus opciones de universidad, donde conoció a alguien que le acompañaría en su vida profesional, Ernie Adams. Este era ya conocido en la universidad como un estudioso del football. Al saber quién era Bill se mostró entusiasmado por conocer al hijo del autor del mejor manual jamås escrito sobre este deporte. La primera frase que cruzó con Belichick fue: "¥Hablemos del libro de tu padre!". En Andover, Bill aprendería la complejidad en el juego. Como él dijo, en Annapolis teníamos 2 jugadas de pase, en Andover había muchas mås y un sinfín de opciones. Belichick seguía jugando en la OL, y veía como muchos le preguntaban por sus propias asignaciones. Pronto Bill se dio a conocer entre todos como alguien que entendía el football mejor que su propia pråctica, así lo explicaba un compañero de línea ofensiva, Falangas:

PensĂĄbamos que Bill se cansarĂ­a de todas las preguntas que le hacĂ­amos, pero reconocĂ­a las jugadas del rival antes que todos nosotros y conocĂ­a perfectamente nuestros pasos como unidad, asĂ­ que siempre acabĂĄbamos preguntĂĄndole sobre nuestros movimientos por vergĂŒenza a preguntar a nuestros propios entrenadores.

En Andover, mientras otros hacĂ­an redacciones y pasaban la mayor parte de su tiempo en el laboratorio de fĂ­sica, Ernie y Belichick lo pasaban analizando cinta.

Belichick3

En su etapa universitaria cursĂł estudios en Wesleyan University, en Middletown. Aunque seguĂ­a en la OL asĂ­ como de TE, pasĂł tiempo de Long Snapper. Herb Kenny, parte del staff del equipo, reconocĂ­a a Bill que siempre hacĂ­a el trabajo que se le encomendaba y nunca se quejaba, que no jugaba tanto como a lo mejor merecĂ­a su esfuerzo diario, y que ademĂĄs recordaba como en la banda cantaba jugadas del rival antes de que se produjesen. Esto llegaba a la secundaria propia, que permitĂ­a que se anticipasen a las jugadas del oponente, asĂ­ lo recordaba Tokarz, un DB senior. Escuchar a Belichick siempre ayudaba. Bill paraba y se pasaba tiempo extra en el despacho de Kenny. Que no jugara tanto daba igual, Ă©l querĂ­a estar cerca del juego. AĂșn con todo, el Lacrosse fue parte de su vida y lo jugĂł en Wesleyan hasta el punto de llegar a abandonar la prĂĄctica de football por prĂĄcticamente 2 años, pero no su anĂĄlisis y estudio. En su año de Senior intentĂł volver, de TE y LB, pero veĂ­a como ya no estaba al nivel.

Un detalle que todos reconocerån es lo que comentaba un excompañero del equipo de Lacrosse que posteriormente sería cirujano experto en el trasplante de hígado cuando decía:

Bill nos contaba la forma de usar un stick ilegal sin que se dieran cuenta los ĂĄrbitros. No me sorprendĂ­a en absoluto, usaba todo a su alcance para ganar.

Incluso el conocimiento de las normas lo sabĂ­a y manejaba; nada en el universo football escapaba a su conocimiento.

Do your job

Haz tu trabajo, cualquiera que este sea el encomendado. Esta frase que tanto se asocia a Belichick y se le atribuye de forma sistemĂĄtica y casi banal, tiene mucho de profundidad y poco de trivialidad. Donde empezĂł a compartirlo y a sentirlo como propio fue en Baltimore, en los Colts, cuando nadie sabĂ­a ni conocĂ­a el monstruo que se escondĂ­a tras esa frase, bajo las Ăłrdenes de Marchibroda.

Bill Belichick obtiene su primer trabajo de entrenador no en High School o College Football, como serĂ­a la evoluciĂłn normal, sino en la Liga Profesional. Y para mayor complejidad de la tarea, en el equipo de su niñez: los Baltimore Colts. Proviniendo de jugar en la Universidad de Wesleyan, Middletown, Connecticut, Herb Kenny, recomendĂł a Ted Marchibroda el reclutamiento del joven Bill, y lo hizo con la confianza que da haber sido compañero de equipo de aquel en St. Bonaventure. Ted le comentĂł que no tenĂ­a mĂĄs dinero para pagar a nadie y que, en cualquier caso, sĂ­ era cierto que necesitaba a alguien para ver y analizar vĂ­deos y jugadas, to break down film, pero sin dinero suficiente para pagarle. Cuando B.B. se entrevistĂł con Marchibroda, en una de sus mĂșltiples entrevistas, comentaba lo que le dijo a Ted, sin vergĂŒenza alguna: "
me da igual no cobrar, trabajarĂ© 14 o 16 horas al dĂ­a y harĂ© lo que se me requiera
tengo un largo camino que recorrer, pĂłngame a trabajar, de lo que sea, lo haré ". A Ted esto le pareciĂł lo suficientemente sincero, asĂ­ que acabĂł por contratarle. Belichick recuerda siempre: "
tenĂ­a 3 comidas diarias, una cama y sobre todo, mucho football, y eso era todo lo que yo querĂ­a por aquel entonces.". Era 1975, y los Colts venĂ­an de una temporada de un 2-12, y para B.B., a sus 23 años, aquel era el mejor trabajo impagado del mundo; los Colts eran su equipo de la infancia, cuando Johny Unitas y Alex Sandusky estaban en el football camp de su padre. AĂșn hoy reta a cualquiera a decir de memoria las alineaciones defensiva y ofensiva sin omitir ningĂșn nombre. El trabajo que aceptaba no era ninguno en concreto; harĂ­a lo que se le asignaba, cualquier cosa. Marchibroda se dio cuenta pronto que Bill no saldrĂ­a del cuarto donde estuviera trabajando hasta que el trabajo hubiese finalizado, de forma Ă­ntegra y a satisfacciĂłn. Lo tenĂ­a trabajando, analizando cinta para Maxie Baughan, el coordinador defensivo. Ayudaba con los equipos especiales, echaba una mano en los equipos de scout, trabajaba con la mĂĄquina de escribir Xerox como un loco, mandando anĂĄlisis de cinta sobre los rivales. En lo que Belichick innovaba era en los mĂ©todos, en el cĂłmo. Diseñó unas tarjetas en las que escribĂ­a y dibujaba cada jugada, pero lo mĂĄs importante es que las categorizaba por tipologĂ­a. AsĂ­ en los bordes, con agujero y su ice-pick method, todas enhebradas, le permitĂ­a seleccionar aquellas que por categorĂ­a caĂ­an al picar en ella. Con el fin de que el lector se dĂ© cuenta del aprendizaje que supuso Baltimore en Bill, sobre todo en lo que concernĂ­a a "hacer su trabajo", habĂ­a dos tareas poco agradables, que se le encomendaban. Una era la de comunicar la mala noticia a los jugadores que serĂ­an cortados y expulsados del equipo. Esa oscura labor que hacĂ­a sin mĂĄs, sin preguntarse por quĂ© y cuando solo consideraba que era su trabajo y lo tenĂ­a que hacer, sin pensarlo. La otra era la del white out con su Xerox. Esta labor no era otra que la de borrar aquellas menciones que el playbook de los Washington Redskins hacĂ­a de ellos mismos, y que se sustituyeran por menciones de los Baltimore Colts. Era orden de Marchibroda, y era literalmente el mismo libro, el del ataque, el de la defensa. Ted fue OC de los Redskins en 74 y su coordinador defensivo, Baughan, que fue LB en los Redskins en dicho año.

Tras dos o tres semanas Joe Thomas, GM de los Colts, se acercó a BB y le reconoció un salario de 24$/semana. Después de impuestos, como recordaba Belichick, se convertían en 21,22$. Eso es lo que costaba su trabajo por aquel entonces; desagradable en muchos casos, no para él.

El empoderamiento de toda la organizaciĂłn

Otra de las influencias que Belichick experimentó en Baltimore fue cómo Marchibroda quería hacer que todo el colectivo se implicase en un mismo fin: ganar. Belichick recuerda cuando Ted entró en el edificio de los Colts y se encontró con una secretaria, Maureen Kilcullen, se presentó y le preguntó: "¿qué ha hecho Vd. hoy para ayudar a que los Colts ganen?". Ted quería hacer sentir a cada trabajador que era una pieza clave en el engranaje para que el equipo llegase al propósito de la franquicia, ganar, cualquier trabajador, en cualquier tarea.

1975 fue un gran año para los Colts, considerando de dónde venían, de un 2-12. Empezaron ganando y haciéndolo bien, como a los Bears en un 35-7, manteniendo a Walter Payton fuera de la ganancia de yardas pråcticamente todo el partido. Pero sobre todo el staff, comentaba como veían a Bill trabajar horas y horas sin descanso, quedåndose dormido en la mesa de la sala de entrenamiento, o en la de cualquier despacho, agotado, cansado de ver cinta una y otra vez con Baughan. Pronto vería como le subirían su sueldo a 50 dólares la semana.

Belichick4

El detalle

Bert Jones, el quarterback, comentaba que Belichick era como un ordenador antes de que los ordenadores existiesen, o por lo menos, se hubiesen popularizado. AnalizarĂ­a cinta de 16mm y se la proporcionaba a Laird, el signal caller defensivo en el strong safety. Bill le pasaba informaciĂłn sobre los splits de los TEs rivales, de sus movimientos habituales, o de lo que significaba que este o aquel jugador, estuviera en una posiciĂłn determinada, dando mucha importancia al lenguaje del cuerpo que permitĂ­a identificar la jugada. En palabras de Bruce Laird, la informaciĂłn de Belichick sobre lo que el rival harĂ­a era "increĂ­blemente certero". Bruce proseguĂ­a:

“
una vez me comentĂł que, cuando cierto equipo alineaba en formaciĂłn de slot, y cuando uno de sus receptores se posicionase dentro de nĂșmeros en ese lado del slot, este correrĂ­a una ruta hacia fuera la mayor parte de las jugadas. Y esto sucedĂ­a asĂ­, una y otra vez


El detalle de cada jugada estĂĄ en Belichick desde hace mucho tiempo, desde que empezĂł a sentir el placer de descubrir el plan de juego rival, y lo hacĂ­a a menudo.

B.B. siempre tuvo a gala todo lo que aprendiĂł en las mazmorras del memorial Stadium, "
fue como un curso de graduaciĂłn
" comentaba Ă©l. Jugadores como Laird o el linebacker Stan White, usaban al joven Bill como fuente de informaciĂłn constante y nadie, absolutamente nadie, tenĂ­a nada malo que decir de Ă©l o queja alguna que derivar. Nada. En palabras de Marchibroda "
Todo jugador querĂ­a su conocimiento antes de jugar, sabĂ­an que Ă©l hacĂ­a su trabajo mejor que nadie, y los jugadores estaban encantados de tenerle cerca
". B.B. empezaba a darse cuenta de su valor y segĂșn su entrenador, demandĂł un salario de 4.000,00$ y un coche para volver con los Colts un segundo año. Joe Thomas nunca se lo darĂ­a. Por el contrario, Rick Forzano, el HC de Detroit por aquel entonces, discĂ­pulo de Paul Brown y compañero de Staff con Steve Belichick en Annapolis, se llevĂł a Bill con un salario de 10.000$ y un Thunderbird. A partir de ahĂ­, la relaciĂłn entre Marchibroda y Thomas ya no fue la misma. Ted sintiĂł que Thomas no hizo lo posible por mantener a alguien que sumaba tanto en la organizaciĂłn. El GM abandonarĂ­a los Colts en el 76 rumbo a los Niners con los que obtuvo un nada elogiable 7-23 en sus dos temporadas como manager.

Belichick5

La formaciĂłn en el ataque

Mucho se ha hablado de Belichick y su casi unĂ­voca tendencia hacia la defensa. Pero su formaciĂłn, desde niño, comenzaba viendo a su padre asistir al juego de carrera, Forzano tuvo a Bill con 10 años analizando cinta en Annapolis. Especialmente, Rick recordaba cĂłmo el joven Bill se centraba en los Tight Ends y receptores cuando enchufaba el proyector, asĂ­ que ademĂĄs de darle tarea con los equipos especiales le pondrĂ­a al cargo de los TEs. Forzano siempre supo ver las inclinaciones de Belichick hacia el juego de ataque. Y le dejĂł hacer. B.B. se ganĂł pronto el respecto de todo el equipo en cuanto a su conocimiento de Xs y Os. De esto no habĂ­a duda, o sĂ­. Con 24 años, Shipp, coordinador ofensivo, quiso someter a Bill Belichick a una dura prueba. Se dirigiĂł a Ă©l, le entregĂł su libro de jugadas indicĂĄndole que en breve tendrĂ­a un examen sobre el mismo. En los Colts dedicĂł la mayor parte de su tiempo al estudio y anĂĄlisis de la defensa; ahora estaba ante una prueba, pero sobre el anĂĄlisis de un ataque. Al finalizar, el propio coordinador ofensivo quedĂł sorprendido con el resultado. Lo contestĂł todo y la mayor parte de forma impecable. Con Shipp, en su primer año en Lions, Belichick aprendiĂł a realizar ajustes en jugadas de pase segĂșn quĂ© tipo de cobertura enfrentase. En el segundo año, Ed Hughes, nuevo Coordinador Ofensivo, le enseñó esquemas y mecĂĄnica del sistema de Landry en los Dallas Cowboys, en cuya organizaciĂłn trabajĂł como entrenador de quarterbacks, running backs y receptores, teniendo bajo su mando a Roger Staubach. Le mostrĂł las protecciones, el juego de pase y de carrera, asĂ­ como los shifts y motions que Dallas solĂ­a realizar.

En Detroit a Forzano le sucede Hudspeth, entrenador en su momento de Brigham Young, y en la Universidad de Texas-El Paso, por lo tanto, su promesa de juego por aire era un hecho. Con Ă©l, Belichick tuvo una idea. En la preparaciĂłn al partido que tendrĂ­an contra New England, recordĂł cuando en Colts estaba viendo cinta de los Rams, en su victoria de 1974 contra los Washington Redskins. Knox, su HC, usaba lo que denominaba Ace Formation, esto es: 2 TEs, 2 Wrs, y 1 Rb. BB se acercĂł a Shipp y le dijo: "
Ken, sĂ© que nunca usamos esta formaciĂłn, pero la estudiĂ© en profundo para los Colts el año pasado y creo que le podemos crear serios problemas a New England
". B.B. pensaba que si NE usaba a menudo COVER-3 dentro de una defensa 3-4, creĂ­a que en un pro-set era muy complejo sacar 3 receptores al lado dĂ©bil porque deberĂ­as lanzar y liberar a los 2 backs, asĂ­ que pensaba que con un equilibrado 2TE-2WR en cada parte del campo podrĂ­as tener siempre a alguien en la LOS para llegar al lado rĂĄpido antes. Detroit contaba con 2 TE con cierto talento que les permitĂ­a usarlos en la lĂ­nea o en wing fuera de lĂ­nea; considerando, ademĂĄs, que Patriots dejaba caer en cobertura profunda sus 2 LBs centrales tras ese 3-4. Su triunfo y Ă©xito fue tal, 30-10 (1976), que Chuck Fairbanks, HC de New England, se referirĂ­a siempre, a partir de entonces, cada vez que quisiera cantar una jugada con 2 TEs, como "Detroit", cambiando asĂ­ el lenguaje interno de los entrenadores.

Belichick no solo trabajaba y era genial en defensa, también en la ofensiva. Podemos decir que este momento ante Patriots, y esta temporada 1976, fue su breaking point, entendiendo que estaba haciendo algo grande, que se le estaba respetando y que otros estaban empezando a respetarle.

La defensa: secundaria y el 3-4

Jerry Glanville, asistente defensivo en Detroit, que trabajĂł con el Coordinador Defensivo de los Steelers en Georgia Tech, Bud Carson, le mostrĂł a Bill un poco de la filosofĂ­a defensiva y de los esquemas de la Cover 2 que ayudĂł a crecer la dinastĂ­a creada en Pittsburgh. Todo esto bajo la tutela de Jimmy Carr, el coordinador defensivo. Carr era conocido como un innovador de la defensa que implementaba paquetes de nĂ­quel, siete backs defensivos, frentes de once hombres, esquemas de blitz zonales y zonas especiales mucho antes de que se convirtieran en una prĂĄctica comĂșn.

De Detroit se marcharĂ­a a Denver para trabajar con dos entrenadores defensivos, Richie McCabe y Joe Collier. Este Ășltimo enseñó a Belichick todo sobre la defensa 3-4 y tuvo a Bill analizando cinta. Pero Collier nunca creyĂł en Ă©l como potencial HC, reconocĂ­a que lo veĂ­a solo como coordinador. Todo el tiempo que podĂ­a se lo pasaba con Ă©l empapĂĄndose de todo lo que la defensa 3-4 podĂ­a ofrecer al juego. Pero ademĂĄs de todo ello, y de que pasĂł en Denver tan solo un año, tuvo una formaciĂłn avanzada en conceptos de cobertura de Collier, en especial con una caracterĂ­stica de este tipo de defensa que nunca olvidarĂ­a: "
closing speed, not size
".

AdemĂĄs de esto pasĂł tiempo con Marv Braden, el entrenador de equipos especiales. El conocimiento e importancia de estas posiciones fue vital en su carrera.

New York Giants

Antes de que fuese contratado en 1979 por Ray Perkins, el HC de los Giants por aquel entonces, el propio entrenador le hizo una pregunta a Bill: "ÂżCuĂĄl de estas 3 palabras no es aplicable al football?: Consistente, Correcto, Justo". Belichick no lo dudĂł y dijo sin pensar: "ÂĄjusto!".

EmpezĂł en NY como entrenador de equipos especiales y asistente en la defensa. Su inicio allĂ­ fue complicado, como algĂșn jugador reconocĂ­a, "
al principio nos pasĂĄbamos con Ă©l, le decĂ­amos que era un jugador de Lacrosse en un equipo de fĂștbol
". Poco a poco empezĂł a llamar la atenciĂłn. Antes no habĂ­a la tecnologĂ­a de ahora ni se cuidaban los detalles como lo hacĂ­a B.B. y eso se hizo notar pronto, cuando medĂ­a los tiempos de ejecuciĂłn del punter. A todos llamaba la atenciĂłn, separaba tiempos del kick, de la retenciĂłn del balĂłn en manos, de las zancadas
Otra vez, el detalle. Las claves para romper esas 15 temporadas perdedoras de NYG, fueron 3:

  1. Recontratar a Parcells de D.C.;
  2. La decisiĂłn por G.Young (G.M.) de seleccionar a Lawrence Taylor en el pick#2 en el draft de 1981;
  3. La peticiĂłn de Parcells de llevar a Belichick con la defensa a pesar de que se encontraba entrenando a los equipos especiales.

En palabras de Parcells: " él era hijo de otro entrenador, eso me gustaba, ademĂĄs estuvo en Navy y yo estaba en Army y ya le conocĂ­a
". La disciplina que en ambas escuelas se impartĂ­a, era conocida por B.P. Pero lo trascendental aquĂ­, lo que cambiĂł todo, fue la decisiĂłn de variar una defensa que pasarĂ­a del 4-3 al 3-4, y para eso Parcells necesitaba a Bill. Y pasarĂĄ a la historia aquella frase de Perkins: "Enséñame un campeĂłn de Super Bowl y yo te enseñarĂ© un equipo que no juega un sistema 3-4". Con el tiempo, en 1983, los dos Bills serĂ­an promocionados, Parcells a HC y Belichick, aunque no fue nombrado oficialmente por el primero para quitarle presiĂłn, sĂ­ era de facto el Coordinador Defensivo de NYG, con 31 años.

Belichick6

En 1985 se harĂ­a oficial. En aquel año, 1983, los Giants tuvieron un rĂ©cord de 3 victorias en 16 partidos. La presiĂłn del GM se hacĂ­a evidente sobre Parcells, pero la de este sobre sus entrenadores y asistentes era devastadora, y esto provocaba la de sus asistentes sobre los jugadores. Aquella famosa frase de B.B. que aĂșn hoy en dĂ­a la ha usado, se hacĂ­a indiscutible: "
shit rolls down
". Lo que siempre marcĂł la ideologĂ­a de Parcells fue su orden de prioridades, y asĂ­ lo manifestaba: " 
siempre ha sido lo mismo: Defensa, primero, Equipos especiales, segundo y Ataque, tercero
". Esto era Belichick en estado puro. Que en esa jerarquĂ­a de importancia, haya nombrado a B.B. como responsable de equipos especiales y coordinador defensivo, dice todo lo que B.P. pensaba de B.B. Esto es trascendental tenerlo en cuenta, porque Parcells siempre se dirigiĂł a sus entrenadores de manera muy despectiva a ojos externos de una organizaciĂłn deportiva. Era su manera de transmitir, pero en el fondo, y a pesar de que a Belichick le ridiculizĂł o cuestionĂł muchas decisiones delante de sus jugadores, al final aquello trascendĂ­a a todo. Belichick era el depositario de las dos facetas mĂĄs trascendentes en el football de Parcells, a pesar de ser conocido por todos como un Bully. Los gritos a B.B., a jugadores, las ofensas, rebajaba a todos como reconocĂ­an muchos de sus jugadores. Una conversaciĂłn que recordaba Harry Carson, MLB, fue cuando Bill B. cantaba una jugada e inmediatamente, sin gesto alguno, Parcells comentĂł: " no quiero esa mierda, Belichick" y este se quedarĂ­a en un: "
pero Bill
", para que Parcells siguiera: "quiero la jugada planeada para esto, no esa
". Finalmente Belichick hizo lo que ordenĂł Parcells, porque sabĂ­a el orden disciplinario, porque conocĂ­a los mandos y la jerarquĂ­a en cada toma de decisiĂłn. Él era Coordinador y aquĂ­ se lo ordenaba el HC. Por esta razĂłn, Parcells confiaba ciegamente en Bill, porque sabĂ­a que el orden de las cosas estarĂ­a a salvo.

Cuando Parcells abandonĂł el puesto de Coordinador defensivo sus jugadores lo echarĂ­an de menos, pero poco a poco B.B. fue ocupando su vacĂ­o. Cuando el propio Carson fallĂł un placaje en una determinada situaciĂłn, ridiculizado por B.B. por haber cerrado los ojos, utilizaba los antiguos mĂ©todos de la repeticiĂłn. En el siguiente entrenamiento emplearĂ­a el tiempo necesario para repetir la misma situaciĂłn y hacer a Carson llevarla a cabo una y otra vez hasta el agotamiento. Al final todos los jugadores acabarĂ­an diciendo que, a pesar de las crĂ­ticas y gritos, incluso en pĂșblico, Belichick les hizo mejores jugadores. Carson recordarĂ­a esto y desde entonces nunca volviĂł a cerrar los ojos en un placaje.

Todo cambiĂł en la temporada 1985-86, cuando Belichick se da cuenta de que, contando con el apoyo de los jugadores, podrĂ­a enfrentar las decisiones de Parcells, siempre dentro del conocimiento de la jerarquĂ­a de mandos. Los jugadores empezaban a darse cuenta del talento de B.B. y simplemente acudĂ­an a Ă©l antes de los partidos para que le diera los apuntes necesarios, no querĂ­an tener que pensar en la ejecuciĂłn, simplemente querĂ­an saber quĂ© hacer en cada situaciĂłn, sin pensarla. Carson dirĂ­a: "
íbamos a Ă©l para que nos dijera quĂ© hacer, porque cuando piensas en las cosas, estĂĄs muerto, y B.B. pensaba por nosotros
". Belichick siempre tenĂ­a un plan. Cuando destrozaron a los 49ers en el primer partido de playoffs de aquel año, el plan habĂ­a sido anular a Montana por el centro, impedir sus escaladas y forzarle a moverse lateralmente, claro que con L.Taylor, Banks y Carson todo era mĂĄs sencillo. Antes del Super Bowl contra los Broncos, su plan tenĂ­a dos vertientes: Uno, sobre el juego, anular a Elway; otro sobre su propio equipo, sobre su hombre, mantener despierto a L.Taylor.

Belichick7

Y asĂ­ tuvo que echar mano de su aprendizaje sobre cĂłmo acercarse a sus discĂ­pulos, sobre cĂłmo ser profesor, aquello que aprendiĂł desde joven con su madre: no todos son iguales, no se debe tratar igual a cada uno porque eso mismo serĂ­a desigual. Taylor se dormĂ­a en las sesiones de cinta, charlas tĂ©cnicas, despreciaba cualquier enseñanza porque confiaba a ciegas en su talento y capacidad de ejecuciĂłn
 En una sesiĂłn B.B. le dirige una apreciaciĂłn a L.T., pero este no responde, asĂ­ que se la repite y sigue sin responder; se acerca a su mesa, le quita las gafas de sol, y comprobĂł que estaba dormido, en la semana de SĂșper Bowl. La acabaron ganando a los Broncos por un marcador de 39-20, pero antes tuvo que adaptarse a sus jugadores, a su gente, al rival, a todo. Y a pesar de ello, ni el GM, George, creĂ­a en Belichick como HC. Nunca lo creyĂł y, como recordaba Chris Mara, George Young decĂ­a que Belichick tenĂ­a una personalidad que poco enganchaba con la prensa. Sin embargo su acercamiento fue in crescendo con los medios locales, y muchos dirĂ­an que es el mejor entrenador con el que se encontraron nunca, los detalles de la jugada en sus explicaciones eran extraordinarios, asĂ­ lo reconocĂ­a Klein del Star Ledger, que recordaba como incluso les ayudaba a entender mejor el deporte.

De nuevo Belichick enfrentaba otros playoffs, después de una buena temporada 1989. La de 1990 le cambió para siempre. En la lucha por la NFC, B.B. vuelve a anular no solo a Montana, sino a Jerry Rice también, impidiendo cualquier anotación de touchdown y comprando billete para el Super Bowl, donde esta vez lo harían con su quarterback suplente, Jeff Hostetler, frente a unos imparables Buffalo Bills. Al mando de la famosa no huddling K-Gun offense de los Bills estaba aquel hombre que le dio su primera oportunidad en el mundo profesional, Ted Marchibroda.

Para afrontar el Super Bowl XXV, Belichick creĂ­a firmemente que Jim Kelly no era el mejor QB leyendo defensas y mucho menos aĂșn aquellas que ocultaban formaciones en la alineaciĂłn inicial. La mejor defensa de aquel año fue la de los NYG, y Bill asĂ­ lo creĂ­a porque las defensas se juzgan mejores o peores por un orden:

  1. Puntos consentidos;
  2. Turnovers forzados;
  3. Yardas permitidas.

AprendiĂł de su partido en la liga en el que perdieron contra los Bills 17-12, dejando la carrera de Buffalo en 65 yardas de 24 carretajes y permitiendo 212 yardas por aire. Belichick sabĂ­a que habĂ­a errado en la tĂĄctica, aunque los nĂșmeros habĂ­an sido razonablemente buenos. AsĂ­, durante las semanas previas, azuzĂł a sus jugadores con una frase previa al SB: "
dejarĂ© este negocio si Thurman Thomas corre por mĂĄs de 100 yardas y nosotros perdemos
". La clave era esa, invitar a Buffalo a correr. "
las yardas de carrera deben ser la menor de nuestras preocupaciones, Thomas es un gran halfback, pero lo que no queremos es un partido donde lancen el balĂłn 45 veces
". Castigar a los receptores y forzar la carrera era la clave del partido, y lo tenĂ­a que vender seriamente a sus jugadores. LlegĂł el partido y la disposiciĂłn de B.B. no era un 3-4, o sĂ­ podrĂ­a parecerlo en ocasiones, pero la realidad es que era un constante 2-3-6. Solo dos hombres en el frente con paquetes 3-3 de nickel variados. Y ese partido se ganĂł, con un Field Goal errado por Bills, pero se ganĂł con una defensa inmensa que tenĂ­a un plan, el plan de Belichick. Ese plan alcanzĂł el Hall of Fame, a disgusto de Parcells. Este lo cuestionĂł seriamente y llegĂł a decir que:

No sé de quien fue la idea de llevarlo a HOF, cuando la clave de nuestra victoria fue de Erhardt, -OC-, su plan de ataque fue evidente porque hizo que mantuviéramos la posesión de balón durante 40 minutos, solo estuvimos defendiendo por 19 minutos.

Esto es cierto, así lo reconoció el propio Belichick diciendo: " 
el ataque ayudó muchísimo a la defensa, fue indudable
" pero cuando la defensa estuvo tan poco en campo, es porque permitió pocos avances y posesión al equipo rival. Belichick había llegado al culmen de su formación como entrenador. Sabía lo que quería en defensa, pero también en ataque.

Su carrera como HC empezó en Cleveland, con los Browns, y tras su polémica decisión de echar a su QB Kosar y, sobre todo, por el traslado de los Browns a Baltimore para convertirse en los Ravens, B.B. fue despedido un 14 de febrero de 1996. A partir de ahí fue asistente y coordinador con Parcells en New England, llegando a otro Super Bowl, esta vez con derrota. Posteriormente sigue a NY Jets, como HC interino hasta la contratación de Parcells, aguantando de 1997 a 1999 como asistente y coordinador defensivo. En el año 2000 es contratado por los New England Patriots, y el resto es ya historia.

FILE - In this Jan. 21, 2018, file photo, New England Patriots quarterback Tom Brady, left, hugs coach Bill Belichick after the AFC championship NFL football game against the Jacksonville Jaguars, in Foxborough, Mass. While the Patriots appear to be vulnerable in several areas _ tension between Brady and Belichick could be the biggest threat to the dynasty _ there still doesn’t seem to be anybody ready to knock them off the postseason podium. (AP Photo/David J. Phillip, File)

Que su ofensiva haya sido el sistema Perkins-Erhardt no es una casualidad. Lo acabamos de exponer: se trataba de un sistema muy empleado por Parcells en Giants. MĂĄs allĂĄ de todo lo explicado y vivido con Charlie Weis como hombre clave en ese inicio, el uso de 2 TEs como Wiggins y Edwards (este como FB titular muchas veces), los 5 receptores... Weis recuerda en su libro No excuses la primera jugada que cantĂł en el S.B. XXXVI: Zero Flood Slot Hat Seventy-eight Shout Tosser. AhĂ­ recoge, injustamente resumido, lo antedicho. Posteriormente ya vienen adaptaciones de Belichick, especialmente a partir de 2011, cuando introduce el up-tempo no-huddle offense. Pero sobre todo en la defensa siempre ha llevado los mandos, y su sistema 3-4 Fairbanks-Bullough se basaba en la lĂ­nea de 3 defensores teniendo por detrĂĄs 4 LBs, el "Will", el "Mike" (del medio hacia el strong side), el "Jack" (del medio hacia el weak side) y el "Sam"; y por supuesto, 6 DBs. Lo que da este sistema es la flexibilidad necesaria para que los LBs puedan tomar decisiones de ir a por el QB, de atacar la carrera, de caer en cobertura. Es un 2-gap system que obliga a los DLs a atacar ambos gaps de su Liniero ofensivo. Este sistema permitiĂł muchĂ­sima flexibilidad, contando con jugadores con alto football IQ que se adaptarĂ­a a cualquier tipo de ofensiva planteada.

El paso de B.B. por New England da para libros, un sinfín de artículos y aun así sería insuficiente. Belichick es quien es porque fue quien fue, desde niño, desde que recorría con su padre los EEUU para el scout, la cinta de 16mm, las anotaciones, su ice-pick method, su disciplina y aguante, su forma de hacer las cosas, su genio.

Su genio.

Belichick8