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Super Bowl LX: Sam Darnold vs Mike Vrabel

Suele pasar que cuando llegamos al Super Bowl hay una fase del juego, entendida como ataque de equipo X contra defensa de equipo Y, que acapara todos los focos de la prensa especializada. Este año el duelo es evidente, la ofensiva de New England, conducida por el joven Drake Maye, el segundo quarterback más joven en ser titular en la final y ya para algunos el heredero de Tom Brady, se mide a una defensa de Seattle que es magistralmente entrenada desde la banda por Mike Macdonald y que cuenta con una explosiva mezcla de jóvenes y veteranos. No obstante, también sucede en más de una ocasión que la otra fase del juego es la que termina siendo más importante en el resultado final del partido. Bien podría ser el caso este año que sea el ataque de Seattle o la, a veces menospreciada defensa de Patriots, los que tengan la llave que desbloquee la ecuación.

Una de las cosas que menos he entendido en la previa del partido es la noción de que el representante de la AFC ha llegado hasta aquí en virtud de su fácil calendario o de la suerte con los emparejamientos en playoffs. Hablamos de un equipo que ha ganado 17 encuentros de 20 posibles, cuya mayor derrota en la temporada fue por siete puntos y que es Top 10 en la práctica totalidad de las estadísticas importantes del juego. A lo largo de los playoffs ha sido la defensa la que ha mantenido a flote al equipo, en 37 posesiones en tres partidos solo ha concedido un touchdown. A toro pasado podemos hablar de que Chargers, Texans o Broncos sin Bo Nix no eran los mejores ataques de la liga, pero el hecho es que la mayoría de equipos lucen mal cuando pierden un juego. Houston era por ejemplo uno de los equipos más calientes de la competición cuando visitó Foxboro. La única realidad es que alcanzar el Super Bowl es toda una hazaña, por algo hay franquicias que pasan décadas sin llegar a ella, así que no restemos un ápice de mérito a lo logrado por el conjunto de Mike Vrabel.

La defensa de New England se ha repuesto a la ausencia por enfermedad durante casi toda la campaña de su coordinador, Terrell Williams, afectado por un importante tema de salud. Es una unidad que no destaca por sus intrincados sistemas, pero todo lo ejecutan con gran precisión. En cierto sentido, Vrabel ha mantenido el espíritu de Bill Belichick del hacer tu trabajo, “Do your job”. Seguramente los dos jugadores más importantes en la defensa de Patriots de cara a este partido son sus dos defensive tackles titulares, Milton Williams y Christian Barmore. Ambos poseen una rara combinación de potencia, fuerza bruta, explosividad y agilidad lateral. Un snap pueden romperte una jugada por dominio físico del rival y en otro por velocidad. Estas acciones son un claro ejemplo de lo que os comento.

Los datos son reveladores. Cuando estos dos hombres están juntos en el campo este año, un total de 232 snaps, la defensa produce presión al QB en el 42% de las oportunidades y un sack en casi el diez por ciento. Cuando los dos han estado en la banda, 151 jugadas, los porcentajes se desplomaron al 30% de presión y tan solo un uno por ciento de sacks. La línea defensiva de Patriots es más que estas dos estrellas. Encontramos jóvenes como Cory Durden e Elijah Ponder que se combinan muy bien con veteranos como Harold Landry Jr. y K’Lavon Chaisson. New England utiliza muchos juegos como stunts entre todos los componentes de la línea, lo que genera estrés en los patrones de bloqueos rivales. De nuevo vamos a los detalles, fijaros en esta jugada en la que Landry, en rojo, pasará por detrás de Williams en un clásico Tackle-End stunt.

El primer paso de ambos defensores no deja intuir lo que se va a producir después. Ambos atacan el hombro exterior de su oponente, lo que automáticamente les engancha al guard y tackle de ese lado.

Cuando los dos linieros de Las Vegas Raiders están completamente comprometidos con su bloqueo es cuando se produce el movimiento real de la defensa. Observad la posición del guard de Raiders, en amarillo, va a ser muy complicado que pueda bloquear a Landry, sobre todo también porque el resto de “rushes” ha creado un espacio enorme a su espalda.

Aunque Landry es quien se lleva los laureles del sack, ha sido el trabajo de equipo el que ha producido la buena jugada defensiva. Seattle no tiene demasiados puntos débiles, pero el tándem que forman el center Jalen Sundell y el guard derecho Anthony Bradford es de lo más cercano que podamos encontrar. Estoy seguro que es un punto que Vrabel buscará la forma de atacar el domingo.

Hablando de Raiders, su nuevo head coach será el todavía coordinador ofensivo de Seattle, Klint Kubiak. La escuela de Shanahan y McVay continúa haciéndose más grande. El padre de Klint, Gary, ganó como entrenador jefe de Denver Broncos el anterior Super Bowl disputado en el Levi’s Stadium hace ahora diez años. Su hijo ha conseguido sacar todo el talento de su plantilla ofensiva con patrones que son muy reconocidos en la liga actual: diversidad de personal y formaciones, motion antes del snap y conceptos de ruta diseñados para generar espacio a sus receptores. Cuando todo se ejecuta con sincronía es una maravilla de ver. Sam Darnold fue un desastre a los mandos de otros sistemas de ataque en Jets y Panthers, pero en los últimos tres años ha encontrado su sitio en la liga jugando para entrenadores que sí le han puesto en situación de brillar. Este touchdown en final de conferencia es sin duda una de las mejores cartas de presentación de Kubiak.

En esta jugada de zona roja los Seahawks van a golpear duro una de las coberturas más habituales de Los Angeles Rams, la Cover-4 en la que los dos safeties y los dos cornerbacks exteriores se reparten la parte profunda del campo. El guiño aquí es la alineación y movimiento de Jaxon Smith-Njigba desde el lado derecho de la formación hacia el backfield.

La defensa prácticamente no se mueve, un claro indicador de la cobertura zonal que espera Kubiak. La combinación de rutas es tal que va a poner mucha presión en la zona izquierda del campo desde el punto de vista del ataque. Inundar áreas del terreno de juego con múltiples receptores es otro estándar de estas ofensivas.

Cuando la defensa empieza a emparejar hay un hombre que se ve especialmente amenazado, es el cornerback exterior del lado derecho de la defensa. La ruta profunda de Rashid Shaheed va a los límites de su responsabilidad y la del safety. La idea es precisamente comprometer a los dos y dejar así el espacio libre por detrás a su compañero.

Es fascinante ver cómo el coordinador consigue que su jugador más vigilado pase completamente desapercibido por toda la defensa, encima de un rival divisional que debe conocerle mejor si cabe.

Por supuesto, aquí hemos señalado una acción puntual en la que la pizarra funcionó a las mil maravillas, pero lo que podemos esperar el domingo es que New England tenga especialmente vigilado al wide receiver que ha liderado la NFL este año en yardas de recepción. Kubiak también tiene preparado a su equipo y a su quarterback para estas situaciones. Volvamos de nuevo a la final de conferencia con otro de los tres touchdowns de pase de Darnold ese día. Aquí los Rams modifican su defensa de zona roja. Presentan un frente de presión de cinco hombres más agresivo, al que van a añadir el blitz del cornerback exterior que está en la cara de Smith-Njigba. El propio jugador de Seattle está alertando a su compañero de esa estrategia como podéis ver en la imagen.

Lógicamente, Los Angeles no va a dejar al receptor sin asignación alguna. Los dos safeties rotan hacia su lado y le atrapan en una doble cobertura. Todo el corazón de la defensa queda entonces vulnerable para la ruta que corre desde el otro lado Jake Bobo. La lectura inicial de Darnold es claramente hacia el lado de Smith-Njigba, pero en una clara muestra de madurez va a abandonarla con rapidez.

La ruta corner-post de Bobo congela al cornerback y el resto lo hace el quarterback con un pase perfecto. Fijaros que su compañero está todavía de espaldas cuando ya se dispone a soltar el brazo, esto es anticipación en estado puro.

Los tres pases de touchdown de Darnold en final de conferencia llegaron bajo presión. En el vídeo podéis observar cómo sabe que le va a caer el golpe, pero aguanta la pelota lo necesario para que se desarrolle la ruta.

Durante la regular season los turnovers bajo presión fueron el talón de Aquiles del quarterback de Seattle. Cometió uno en el 7,2% de esas situaciones en forma de seis intercepciones y cinco fumbles perdidos, el peor ratio de toda la liga. En cambio, en los playoffs ha sobrevivido a 21 pases bajo presión sin entregar una sola vez el balón. Por su parte, la defensa de New England ha realizado el camino inverso. En regular season apenas produjo tres turnovers como resultado de la presión al quarterback oponente, el tercer peor dato de la NFL. Sin embargo, en los tres compromisos victoriosos de playoffs ha generado cuatro turnovers por esta vía. La secundaria de Patriots tiene un veterano, Carlton Davis, y muchos jóvenes, los más destacados el cornerback Christian Gonzalez y el safety novato Craig Woodson, que llegan a este Super Bowl con mucha hambre de producir el turnover que cambie el rumbo del juego.

Estamos a un partido de conocer al nuevo campeón de la NFL, uno que sin duda no muchos habrían pronosticado en verano. Todos quieren ver si Drake Maye podrá superar el desafío de la gran defensa de Seattle en su primera aparición de Super Bowl y darle a los Patriots el séptimo anillo de la franquicia. No obstante, como hemos visto, el otro duelo es igual de apasionante.

Sam Darnold completaría una fantástica historia de superación si logra darle a Seattle el segundo campeonato de su historia. En cualquier caso una cosa es evidente, lo miren por donde lo miren este Super Bowl LX se presenta apasionante. No se lo pierdan.