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Rams vs Seahawks: El mejor ataque contra la mejor defensa por la supremacía en la NFC

La división oeste de la Conferencia Nacional ha sido indiscutiblemente la mejor de toda la competición este año. Sus tres primeros espadas, Seattle, Los Angeles Rams y San Francisco acumularon los mejores récords en la Conferencia. Ambos han logrado al menos una victoria en estos playoffs. El próximo domingo, en Seattle, Seahawks y Rams se miden por tercera vez esta temporada. Quien resulte vencedor habrá roto el empate actual entre ellos en 2025 y avanzará para disputar el Super Bowl en el terreno de juego de su gran rival en común, los 49ers. Sin duda alguna, la batalla entre el mejor ataque de la NFL, liderado por el favorito al MVP, Matthew Stafford, y la mejor defensa, una unidad de Seattle que apenas ha concedido 19 puntos en sus últimos tres compromisos, acapara toda la atención de los medios. Vamos pues en nuestra columna táctica semanal a abordar con profundidad este apasionante duelo.

Es curiosa la historia de los enfrentamientos entre Seahawks y Rams este año. En el primero, jugado en Los Angeles, Seattle dominó el tiempo de posesión y generó más yardas en ataque. Sin embargo, las cuatro intercepciones de Sam Darnold inclinaron la victoria hacia el lado de los angelinos. En cambio, en el choque de vuelta fueron los Rams los que movieron mejor la pelota y los que la tuvieron bajo su control por más de cuarenta minutos. No obstante, fueron los Seahawks los que resultaron ganadores, levantando un déficit de dieciséis puntos mediado el último cuarto. Como suele pasar en estos duelos divisionales, los equipos se conocen a la perfección y muy raro sería ver a uno sorprendiendo al otro en cualquier aspecto. Cuidar el balón y ser eficiente en equipos especiales se antojaron clave en esos encuentros y seguramente vuelvan a ser decisivos el domingo.

Uno de los emparejamientos que más me intriga es el que pueda unir al receptor Puka Nacua con el cornerback Devon Witherspoon. La defensa de Mike Macdonald es predominantemente zonal, pero sin duda el jugador más capacitado para cubrir uno contra uno es Witherspoon, el número 5 del draft de 2023. Tanto uno como otro son dos jugadores extremadamente físicos, que actúan con la mentalidad de un linebacker. En ocasiones puntuales se han visto las caras de forma directa y los resultados han sido tan espectaculares como el que os muestro a continuación.

Sean McVay mueve a su gran estrella en el exterior por toda la formación, incluyéndolo ya también como su único receptor en la formación 13 que tan popular se ha convertido esta temporada y que fue algo que no hizo durante los primeros partidos con ella. Nacua tiene un radio de recepción enorme, unas manos muy seguras, es un auténtico tanque con la pelota en sus manos, posee un excelente control corporal y la cabeza para rendir al más alto nivel semana tras semana. Por todo esto es uno de los grandes favoritos a llevarse el galardón de jugador ofensivo del año. Además de todo este talento individual, el head coach coloca a Nacua en posición privilegiada para producir gracias a sus excelentes conceptos de pase. En el otro lado Macdonald sabe que para detener estos conceptos una defensa zonal con excelente comunicación entre sus miembros es imprescindible. En el choque de la ronda divisional ante San Francisco, los Seahawks cortocircuitaron el peligroso ataque de los 49ers a base de una defensa paraguas (umbrella) que dejó continuamente sin opciones de pase a Brock Purdy.

Veamos este ejemplo. Seattle monta un frente muy agresivo con seis hombres amenazando el rush. De ellos entrarán a la presión cinco, cayendo en cobertura uno de los edge rushers. A él le acompañan otros cinco jugadores, incluyendo los dos safeties profundos.

Observad lo bien que caen todos los defensores a sus puntos zonales, los tres receptores de San Francisco están perfectamente cubiertos. Aunque el blitz ha sido bien tapado por San Francisco y Purdy tiene espacio en el pocket, no cuenta con nadie a quien lanzar.

El problema aquí para la ofensiva es que la amenaza de presión ha obligado a dejar al runningback y al tight end en protección. Ninguno puede pues salir a ruta y condicionar lo más mínimo a la defensa de Seattle, que puede retroceder todo lo que quiera. Es ese espacio vacío en la zona media el que debe atacar Los Angeles si quiere tener éxito contra los Seahawks.

Volvamos al duelo de la semana dieciséis entre estos dos conjuntos. Aquel día Stafford abrasó la secundaria de Seattle a razón de 457 yardas y 3 touchdowns de pase. De ellas, un total de 225 y dos anotaciones fueron a parar a las manos de Nacua. McVay utilizó continuamente el concepto “dagger” para dotar a su quarterback de receptores desmarcados en la zona media. En esta combinación, muy habitual en todos los equipos NFL, dos wide receivers se combinan en una ruta profunda y otro intermedia que corta hacia el interior por detrás de la primera a unas quince yardas de la línea de scrimmage. En el 95% de los casos, el receptor que corre la ruta intermedia es el que va a recibir el pase, en este caso, en rojo, Nacua.

La diferencia entre esta acción y la anterior es que aquí Los Angeles sí saca a ruta a los cinco receptores elegibles. Es cierto que Seattle solo presiona esta vez con cuatro, pero más de un equipo se ha visto obligado a dejar a alguien ayudando a la línea ofensiva en protección. El tener al running back y al tight end siendo posibles amenazas obliga a los defensores del segundo nivel a guardarles cierta atención, impidiéndoles realizar una caída completa en cobertura. La ruta profunda arrastra al safety de ese lado y así Nacua y Stafford tienen espacio para combinarse en una ganancia final de 57 yardas.

En el vídeo de la jugada podéis ver cómo Nacua es capaz de ganar casi quince yardas tras contacto pese a tener media defensa rival colgada de su espalda.

Por esto creo que la protección a Stafford es aquí el punto más importante a vigilar, no tanto si es buena como con cuántos jugadores se realiza. San Francisco logró mantener a Purdy relativamente limpio de golpes por la mayor parte del choque, pero en muchas ocasiones como la anterior fue inútil por las pocas opciones de pase disponibles. Por eso, el quarterback de San Francisco acabó corriendo detrás del pocket más de 400 yardas, algo que evidentemente no veremos hacer al pasador de Los Angeles.

Un aspecto que me preocupa también por el lado de Rams es el estado físico de Stafford. En el partido de la ronda de wild cards se procuró un golpe en un dedo de la mano lanzadora y claramente su precisión se ha visto mermada desde entonces. En sus dos compromisos de playoffs, es cierto que el segundo jugado en adversas condiciones climatológicas, apenas ha completado el 52.4% de sus envíos (44/84). Una de sus mejores armas, el wide receiver Davante Adams, tampoco ha parecido estar al cien por cien a la vuelta de su lesión en el tendón de la corva que redujo su temporada regular en tres partidos, incluido el famoso duelo de jueves por la noche entre los dos equipos protagonistas.

En cambio, la defensa de Seattle luce físicamente mejor que nunca. Obtener el cabeza de serie número uno le vino de perlas a todos sus componentes para cargar las baterías al máximo. Ante San Francisco lucieron mejor que nunca, permitiendo apenas dos field goals y provocando tres turnovers. En las tres líneas los Seahawks cuentan con jugadores realizando un gran football. Son muy buenos tanto en el exterior como en el interior de la línea defensiva y como ya hemos comentando por aquí al hablar de Macdonald se comunican todos muy bien. En medio de todas las operaciones está el inside linebacker Ernest Jones IV, quien en su día fue una tercera ronda del draft por los Rams y que en año y medio en su nueva casa se ha convertido en el pegamento de toda la unidad. “EJ es nuestro capitán. Nos mantiene unidos. Se asegura que todos estemos en el lugar correcto. Y, además, es un tío que consigue la pelota para nosotros.” Estas fueron las palabras esta semana del defensive end DeMarcus Lawrence. Efectivamente, Jones lideró al equipo con cinco intercepciones en la regular season y añadió una más, junto a un fumble forzado, en la victoria sobre San Francisco. Además de su labor en cobertura, su trabajo reconociendo los patrones de bloqueo del oponente son extraordinarios, por eso la defensa de Seattle contra la carrera ha mejorado tanto con su presencia en el campo.

Podríamos seguir hablando mucho más tiempo de otros jugadores clave como Kyren Williams, Nick Emmanwori, Kevin Dotson o Byron Murphy. El caso es que tenemos un clásico duelo de mejor ataque contra mejor defensa que vamos a disfrutar mucho y que quién sabe, pueda dirimir el próximo campeón de la NFL. Como siempre decimos por aquí, no se lo pierdan.