Jugador ofensivo: AJ Brown - WR - Philadelphia Eagles
Fue una decisión apretada entre el 11 de Eagles y el 8 de los Ravens. La continuidad es el factor diferencial en las tarjetas.
Lejos quedó ese exabrupto de Brown en la semana 2 ante Minnesota donde solo registró 29 yardas que le llevó a explotar contra Jalen Hurts. Siguió explotando, pero ahora ante sus rivales y el domingo, ese impulso lo catapultó a la historia. Se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia de la NFL en tener 5 juegos consecutivos de 125 o más yardas. ¿El otro? Un tal Calvin Johnson.
Brown definitivamente ha entrado a la conversación de los WR top de la liga, esa que dominan los Jefferson, Chase, Tyreek o Diggs. Si ganar el duelo directo ante Hill (sin Hurts en su mejor versión), dominando el juego con casi 140 yardas y 1 touchdown, consiguiendo la recepción que sentenció el partido y alargando la racha de 120 yardas por recepción a 5 partidos no te ponen en la conversación para el Offensive Player of the Year, no se que lo haga. Bienvenido a la mesa, AJ.
Jugador defensivo: Myles Garrett - EDGE - Cleveland Browns
La duda de quién podría conseguir la ventaja tempranera en la carrera por el defensivo del año se ha disipado: Myles Garrett va al frente y lo está haciendo como Max Verstappen, DOMINANDO.
Desde 1991 ningún jugador en la NFL había tenido todos estos números en un mismo partido: 9 tackleadas, 2 sacks, 1 tackleada para pérdida de yardaje, 1 pase desviado, 2 fumbles forzados y 1 gol de campo bloqueado.
Sí, un gol de campo bloqueado. Myles parece dispuesto a hacer todo para por fin ganar un reconocimiento que todo mundo parece saber que llegará algún día pero aún no sucede. Este 2023, puede ser el que se consagre como DPOY y es que insistiré, la firma de Jim Schwartz como coordinador defensivo de Browns fue uno de los refuerzos más importantes de la temporada. Garrett se ha beneficiado de ello moviéndose por todo el frente de la línea, la presión para encoger la bolsa ya no depende solo de él y ahora se mueve con más libertad. Vean lo que pasa cuando alguien de 122 kilos encuentra espacio:
Para terminar, el domingo vs Colts, Garrett se unió a un selecto grupo que prácticamente augura su futuro a corto y largo plazo.
Más sacks antes de cumplir 28 años:
Myles Garrett (Salón de la Fama) - 81
Reggie White (Salón de la Fama) - 80
Derrick Thomas (Salón de la Fama) - 77
Bruce Smith (Salón de la Fama) - 76.5
Novato ofensivo: Puka Nacua - WR - Los Angeles Rams
La gran duda que reposaba sobre la figura de Puka Nacua era la distribución de juego y producción una vez que regresara Cooper Kupp a la alineación angelina. No fueron fácil los primeros dos juegos, pero este, el tercero que Matthew Stafford contó con ambos, sirvió de confirmación: Puka es un receptor top.
Es saludable recordar que para Sean McVay tener varios playmakers en la ofensiva nunca ha sido un problema. No lo fue cuando llegaron al Super Bow con Brandin Cooks, Robert Woods y Cooper Kupp en 2019. Tampoco lo fue cuando lo ganaron con Woods, Kupp y Odell Beckham en 2021. Dos años después, quizá no haya tres, pero los dos alfa de la ofensiva son eso, jugadores de primer nivel, Cooper Kupp y el novato sensación.
¿Kupp enfrentando doble cobertura? Ningún problema, Nacua terminó siendo el jugador con más targets en el equipo (12), más recepciones (8) y más yardas por recepción (154), no ganaron los Rams, pero han demostrado que son más talentosos de lo que se pensaba y que podrían pelear hasta cierta instancia. No está demás decir que con esos registros, Puka se posicionó como el WR con más recepciones en toda la liga (58) y es el segundo con más yardas por recepción (752).
Quizá ahora McVay no tendrá 3 receptores de muy buen nivel, parece tener solo 2 pero de mejor calidad. Tener de regreso a Kupp en la alineación solo servirá a Puka para encontrar más espacios, ampliar su árbol de rutas y, por qué no, ser más productivo.
Novato defensivo: Devon Witherspoon - CB - Seattle Seahawks
Quizás deberíamos empezar a acostumbrarnos a tener cornerbacks novatos élite que de inmediato entran con el pie derecho a la liga. El año pasado fue Sauce Gardner y este año todo pinta igual para Devon Witherspoon. El último juguete en la colección de Pete Carroll.
Es un novato y ya luce como un cornerback top 10 de la liga. Ante Cardinals finalizó con cuatro tackleadas, un pase desviado además de un sack y una intercepción que no le contaron por castigos de sus compañeros. Estuvo en todo el campo el domingo y cada que el balón estaba cerca de él, marcaba diferencia. Es un diferente y luce completamente afianzado en el esquema defensivo de Seahawks. Tiene una agresividad para jugar que empata perfecto con la filosofía defensiva de la última década en Seattle, esa que antes representaron Earl Thomas y Kam Chancellor, después Bobby Wagner y Jamal Adams, y que ahora, parece haber encontrado un heredero en Devon Witherspoon.
Head Coach: Bill Belichick - New England Patriots
Vaya forma de entrar a los libros de historia. Apenas el tercer coach en conseguir 300 victorias en temporada regular. Lo mejor fue que se guardó una página 100% belichickiana para lograrlo.
En un juego en casa, donde no eran favoritos, ante un favorito como Bills, un Josh Allen que los había vencido en 5 de sus últimos 6 juegos, y con un Mac Jones en un nivel cuestionable por decir lo menos. Ese fue el contexto en el que Belichcik consiguió su triunfo número 300 y, como la mayor parte de su carrera, hizo no lo que gustaba sino lo que era necesario. Quizá no fue tan “bonito” como muchos hubieran querido, pero lo consiguió. Más que un homenaje a su esquema, táctica o planeación del domingo, es un pequeño homenaje a su carrera. En varias ocasiones, contra la lógica, sin tener grandes estrellas, entendiendo el juego y anticipando a sus rivales, así se fraguó el legado Belichickiano y así llegó la número 300. Chapeau.