El debate de la posición más importante en un equipo de football está zanjado completamente (quarterback); el ejercicio de cuál sería el segundo rol en orden de importancia está un poco más abierto, aunque con un claro favorito: los pass rushers.
Considerando que el QB es el hombre más importante y el que más afecta tanto a un equipo como a un partido, usando la lógica más básica, llegamos a la conclusión que el segundo hombre más importante es el encargado de detenerlo y ahí se refuerza la posición de aquellos que presionan al QB como segundos en la jerarquía a la hora de armar un roster por encima de receptores, tackles ofensivos o cornerbacks. Otro buen parámetro es ver a dónde va el dinero.
Bien dice el dicho que papelito habla. Para 2023 tres de los nueve sueldos más altos en la liga son para pass rushers, la segunda posición más representada sólo detrás del quarterback. El punto está muy claro, por ello los equipos que no tienen un diferenciador en sus defensivas anualmente están en búsqueda del mismo.
Este año no hay un Bosa en la clase, un jugador que llegue con garantía de impacto inmediato, pero hay varios prospectos que sin lugar a duda podrían funcionar como agentes de cambio para sus respectivos equipos y estos son los 5 mejores.
1) Will Anderson - Alabama
Si se tuviera que describir en una palabra sería energía. El 31 de Alabama te hace abrir los ojos aunque lo estés viendo por la madrugada. Tiene un sentido de urgencia y agresividad sobresalientes, como si todo el tiempo estuviera dispuesto a atacar. Su primer paso es brutalmente invasivo y suele marcar la pauta para la jugada. Tiene el físico promedio de un pass rusher, aunque es más veloz que potente tiene la suficiente carrocería para ganar por potencia. Sin ser Von Miller, tiene algo de esa elasticidad que le permite rodear al tackle, la velocidad de movimientos conjugado con su educada técnica le permiten ganar duelos de diferentes formas. Eficiente en el juego terrestre. 27.5 sacks en dos años jugando en uno de los mejores programas del College Football prueban que es productivo y en varios partidos demostró ser el mejor en el campo. Debería tener un impacto inmediato y significativo desde su primer año.
Comparación NFL: Chandler Jones.
2) Tyree Wilson - Texas Tech
Si Anderson tiene el cuerpo promedio de un pass rusher, Wilson tiene el físico ideal y esa es una gran diferencia. Su tremenda estampa física impone desde que pone mano en tierra. Es potencia pura, todo el tiempo trabajando al máximo nivel. No es el más rápido pero la velocidad no desmerece en absoluto, en ocasiones parece un adulto jugando entre niños. Es de los pocos pass rushers top de este año que se ha alineado tanto jugando en 3-4 como en 4-3, la corpulencia suprema que tiene le permite constantemente superar a sus adversarios incluso cuando enfrenta doble cobertura. Su tremendo wingspan provoca que su radio para capturar a QB’s sea considerablemente más amplio que el promedio. Un punto a pulir es su primer paso, no es extraño ver que inicia sus movimientos después del liniero ofensivo y aún así suele terminar imponiéndose.
Comparación NFL: Cameron Jordan
3) Nolan Smith - Georgia
Es quizá el pass rusher más polarizante de la clase. No tiene el físico ideal, sin embargo su elusividad, agilidad y flexibilidad le permiten irrumpir lineas ofensivas rivales constantemente. Sin tener una aceleración top que se esperaría en un jugador sin tanta corpulencia, la velocidad y balance le permiten superar a sus rivales. Aún está lejos de tener un repertorio de movimientos amplio y que domine, pero la forma de apalancar y la colocación inicial de sus manos suele darle ventaja en los enfrentamientos individuales. Por la misma falta de recursos sufre con dobles coberturas. Pero su estilo escurridizo lo convierte en un jugador muy complicado de bloquear. Es significativo la baja producción que tuvo a pesar de jugar en la mejor defensa del College los últimos dos años. Sin embargo el marco de crecimiento y sus condiciones físico-atléticas invitan a la ilusión.
Comparación NFL: Haason Reddick.
4) Lukas Van Ness - Iowa
El rusher de Iowa es fuerza pura y adaptabilidad. No es un especialista, el repertorio de movimientos es limitado, pero tiene el físico ideal, un motor que nunca se apaga y la potencia para compensar tanto la falta de velocidad como de técnica. Su bull rush es fantástico y en demasiadas ocasiones le basta para dominar a sus rivales por ello es que ha sido usado para presionar por dentro de la línea ofensiva en varias ocasiones. Sumamente eficiente en el juego terrestre y por mucho es uno de los que tiene mayor márgen de crecimiento.
Comparación NFL: Leonard Williams
5) Myles Murphy - Clemson
Domina un estilo y un par de movimientos y con ello le ha bastado para ser dominante en College. Su poderoso físico, la rápida reacción que tiene a la hora de iniciar el snap y la implacable forma en la que siempre se mantiene activo en busca del qb le han permitido desarrollar un estilo que regularmente depende de que la jugada se alargue para que pueda llegar a su objetivo. Si el parámetro del éxito fuera la persistencia, Murphy seguramente estaría mejor valorado, pero el tiempo que le toma lograr la meta le juega en contra. Trabajar en sus movimientos le ayudará a ser un jugador más completo pero sin duda es una presencia imponente que haría sentir su llegada desde el primer día.
Comparación NFL: Brandon Graham.