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Lo que tienen todos los campeones

¿Cuál es el éxito de un campeón? ¿Por qué unos equipos son capaces de llegar al último domingo del año y otros no? ¿Qué características comunes comparten todos los equipos ganadores y cómo podemos proyectarlas para prevenir nuevos campeones en el futuro?

Los Playoffs de la NFL son un torneo inquietante. Y si todos los años son poco predecibles este año lo son más que nunca. El hecho de que las eliminatorias sean a un partido aumenta ostensiblemente las posibilidades del equipo pequeño de tumbar al equipo grande y el hecho de que las localías la sigan teniendo los campeones de División (por favor, que eso no cambie nunca) permite que equipos con un récord que puede ser inferior a un equipo de WildCard tengan una ventaja a su favor a la hora de enfrentarse en Playoffs.

Ahora, si tenemos que proyectar qué hace a un equipo campeón hay algo que no tiene comparación en cuanto a correlación: ser el Seed 1. Sí, lo se, es obvio. Pero, ¿tan obvio como dicen los números? Desde que los Playoffs se ampliaron en 2020 a siete equipos por conferencia y el seed 1 recibe descanso en la semana de Wild Card además de jugar todos los partidos en casa 7 de los 10 Seed 1 llegaron al Campeonato de Conferencia. Además, el 50% de los Seed 1 llegaron a la Super Bowl, 5 de los 10 equipos… es un porcentaje muy serio.

Aunque, si nos fijamos en cosas mucho más cuantificables todos tenemos que estar de acuerdo en que para ganar la Super Bowl hace falta un buen ataque, que pueda controlar el reloj mediante el juego terrestre y que sea capaz de correr en las inclemencias meteorológicas propias del duro enero en un campo descubierto de la NFL. También, un juego aéreo y un quarterback que te pueda hacer dos o tres lanzamientos clave en el momento en el que el partido lo pida.

Desde el año 2016 todos los campeones de la Super Bowl tuvieron siempre un ataque entre los 11 mejores de la temporada regular en eficiencia ofensiva (EPA/jugada). Y es que los últimos 9 campeones tuvieron de media el 5º mejor ataque de esa temporada, con los Kansas City Chiefs del año 2023 siendo el “peor” de ellos, ocupando esa posición número once.

Este año esta condición elimina a Jacksonville Jaguars (12º mejor ataque de la NFL esta temporada regular), Seattle Seahawks (14º), Denver Broncos (15º), Philadelphia Eagles (17º), Pittsburgh Steelers (18º), Houston Texans (22º), Los Ángeles Chargers (24º) y Carolina Panthers (26º).

La segunda condición está, obviamente, en el lado ofensivo del campo. Ningún equipo ha ganado la Super Bowl desde el año 2016 sin una de las diez mejores defensas de la competición, valorando siempre la eficiencia defensiva (EPA/jugada) en temporada regular. Eso sí, esta condición hay que cogerla con pinzas, porque ha habido dos equipos durante este periodo de tiempo que sí lo hicieron. Si bien es cierto que el quarterback de los dos era el mismo: Patrick Mahomes, que ganó en 2019 con la 27º mejor defensa de la NFL y en 2022 con la 15º mejor defensa de la NFL.

Así que vamos a reformular: ningún equipo (sin un quarterback llamado Patrick Mahomes) ha ganado una Super Bowl sin una defensa top-10. Esta temporada esta condición elimina a: New England Patriots (11º mejor defensa de la NFL esta temporada regular), Buffalo Bills (13º), Chicago Bears (21º), Green Bay Packers (22º) y San Francisco 49ers (24º).

Si habéis llevado la cuenta solo queda un equipo este año que cumpla con esas dos características: Los Ángeles Rams, que tiene el 2º mejor ataque de la NFL en cuanto a efectividad (0.149 EPA/jugada) y la 7º mejor defensa de la NFL en cuanto a efectividad (-0.069 EPA/jugada). Y en realidad coincide con lo que se ve sobre el campo: los Rams tienen el que para muchos es el MVP de la NFL en Matthew Stafford, con dos corredores de alto nivel como Blake Corum y Kyren Williams y una pareja de receptores de absoluta élite con Puka Nacua y Davante Adams.

La defensa cuenta con una línea defensiva que mete miedo con Brandon Fiske, Jared Verse y Byron Young y la secundaria recupera a Quentin Lake, que ha sido un jugador clave para los Rams cuando ha estado sobre el campo y es uno de los retornos más infravalorados para Playoffs, diría que hasta más importante que la de Davante Adams. Entre la semana 1 y la semana 11, con Lake en el campo, los Rams eran la 2º mejor defensa en efectividad de la NFL, la 3º que menos puntos por drive permitido y la 5º que menos jugadas explosivas permitía. Mientras que a partir de la semana 12 cuando Lake se cayó por lesión la defensa de Los Ángeles cayó hasta ser la defensa 17º en efectividad, la 19º en puntos por drive permitido y la 15º que menos jugadas explosivas permitía.

Los Rams parecen el equipo a batir en Playoffs por su desempeño en temporada regular, pero si sois de los que creéis más en el momentum los únicos dos equipos que cumplen las condiciones anteriormente nombradas desde Acción de Gracias son los Jacksonville Jaguars y los Buffalo Bills.

Los Buffalo Bills son el 3º mejor ataque de la NFL desde Acción de Gracias (0.165 EPA/jugada) y la 8º mejor defensa de la NFL (-0.071 EPA/jugada) mientras que los Jacksonville Jaguars son el 5º mejor ataque de la NFL (0.120 EPA/jugada) y la 3º mejor defensa de la NFL (-0.196 EPA/jugada), siendo los dos equipos más en racha de toda la NFL.