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La NFL de las clases medias

El escritor Raymond Carver se impuso al absurdo de la novela como instrumento legitimador para consagrarse al relato breve a partir de dos aspectos: una prosa minimalista y una inagotable curiosidad por retratar a las clases medias deprimidas.

Este año, con potencias menguantes, obras inacabadas y animadores precoces sin el filo suficiente para sobrevivir a una ronda de eliminación directa, podríamos decir que la NFL de las clases medias está siendo más carveriana que de costumbre.

En el horizonte no se vislumbran quarterbacks de 5 mil yardas ni corredores de 2 mil yardas. Drake Maye, uno de los candidatos al premio MVP, apenas ha tirado para más de 300 yardas una vez. San Francisco, uno de los equipos más dominantes de los últimos años, ha sobrevivido milagrosamente sin Nick Bosa, Fred Warner y, en algún momento, sin Brock Purdy. Los Broncos, una franquicia que se asomaba a la temporada regular con apenas certezas competitivas y un quarterback de segundo año, destronaron a los Chiefs después de una década de tiranía en el Oeste de la AFC. Patriots y Jaguars, dos equipos en transición que estrenaron pilotos en las figuras de Mike Vrabel y Liam Coen, lideran sus respectivas divisiones. Bears, con el debutante Ben Johnson al mando, y Seahawks, entregados al proyecto de Mike Macdonald, se mantienen acaudillando sus respectivos pelotones contra todo pronóstico. Y los Panthers, con Dave Canales en medio de su segundo año de gestión, parecen ser el equipo más estable de la división menos pirotécnica de toda la liga: la NFC Sur.

Con los Chiefs eliminados y unos Eagles desmejorados, es difícil anticipar qué puede suceder durante los playoffs. A una semana de que finalice la temporada regular, con un panorama más o menos claro de los equipos que contenderán por el Super Bowl en ambas conferencias, ninguna candidatura ofrece garantías absolutas con miras a encumbrarse como un aspirante legítimo.

Cuando le preguntaron sobre sus motivaciones literarias, Raymond Carver argumentó que le gustaba escribir sobre personajes no privilegiados que se sintieran en constante amenaza y tensión con su entorno cotidiano. Muchos de los equipos que están por arribar a los playoffs parecen hacerlo conscientes de que, si bien la gloria es más asequible que nunca, el colapso es igual de inminente.