Yo no recuerdo en los últimos años un jugador que haya atraído más opiniones dispares que Tua Tagovailoa. El de los Dolphins ha atraído a haters y a lovers que se agolpan como las moscas para defenderlo o recriminarlo ante cualquier oportunidad.
El problema es que ambos bandos parten de una mentira de base. Una simplificación al absurdo cada vez más común en el panorama NFL, que parte del desconocimiento absoluto de esquemas y ecosistemas. La “NBAtización” de la NFL.
Para algunos es mucho más fácil enmarcar a los jugadores en roles cuadriculados de los que no se puede salir y a los que se puede insertar en un esquema como si fuesen cromos de Panini. Pero en la cruda realidad de la NFL esto se difumina. Los quarterbacks estrella que se sobreponen a un esquema que no les favorece, a un cuerpo de receptores subóptimo o a un entrenador terrible se pueden contar con los dedos de una mano. Y en la NFL no hay más de cinco.
Pero esta liga es el triunfo de la clase media. Es el triunfo del jugador adecuado que cae en el esquema adecuado. Y es el triunfo de la inmediatez. No hay una gran cantidad de quarterbacks perennes. No son muchos los que año tras año pelean por el MVP, pero sí son muchos los que, en un momento indicado, pueden pelear por él. Y eso, pese a que sea difícil de analizar, es lo más bonito de la NFL.
Tua Tagovailoa está jugando como uno de los cinco mejores quarterbacks de la liga esta temporada. Y seguramente, por talento puro y duro, no sea uno de los diez mejores pasadores de la competición.
Y los Niners destaparon todas esas carencias. El esquema de McDaniel le da a Tua lecturas sencillas en el medio del campo, ayudado por el pavor que impone la velocidad de Tyreek Hill y Jaylen Waddle y que abre aún más esos espacios en el medio del emparrillado.
Tua venía completando casi un 80% de los pases en la zona media del campo entre las 0 y 10 yardas, con casi 7 yardas por intento, 4 TD y 0 INT. Pero en el choque con Fred Warner, el mejor linebacker de toda la NFL, salió perdiendo el hawaiano.
La defensa de San Francisco fue agresiva, fue sofocante y maniató a un quarterback constantemente presionado y completamente superado. Dos pérdidas de balón y apenas 3.7 yardas por intento, prácticamente la mitad de lo que venía mostrando durante el año.
Otra faceta en la que los Niners echaron el cerrojo fueron los terceros downs. Los Dolphins llevaban toda la temporada siendo el mejor equipo en terceros downs de toda la NFL solo por detrás de Kansas City en prácticamente todas las estadísticas avanzadas.
Ante los Niners fueron el peor equipo en terceros downs de toda la semana. Sí, peor que los Texans de Kyle Allen o los Broncos de Russell Wilson. No consiguieron convertir un solo tercer down de los siete que intentaron, con cinco pases incompletos y dos sacks en los que perdieron 18 yardas.
Este mal partido no va a sacar, y no debería sacar, a Tua de la carrera por el MVP, ni va a manchar una temporada en la que está jugando a un nivel altísimo. Pero sí creo que nos habla un poco de este tipo de jugadores que imperan y pueden triunfar en la Liga.
Como creo que este artículo puede ayudar a destapar la mentira de Tua Tagovailoa, y de Ryan Tannehill y de Matthew Stafford y de Ben Roethlisberger. Jugadores que, sin ser auténticas superestrellas, sin tener las mayores armas físicas a su disposición, se han labrado carreras más que respetables que van a acabar con una chaqueta dorada en Canton, Ohio.