Como parte de la transformación del juego en la NFL, que nos está dejando partidos con menos anotaciones, ahora resulta clave la presencia y, sobre todo, el dominio de los caza-mariscales, o como bien se les denomina en inglés: pass rushers. Hay una situación particular con algunos de estos jugadores en la presente temporada: sus actuaciones han resultado fundamentales para las aspiraciones de sus respectivos equipos.
Entrando a la Semana 13, se registran diez jugadores con al menos 10.0 capturas. La lista es muy variada por las características de cada uno. Entre los protagonistas figuran T.J. Watt, Myles Garrett, Maxx Crosby y Danielle Hunter, entre otros. Estos cuatro jugadores se distinguen por distintos atributos, ya sea físicos, técnicos e incluso, tácticos, según la utilidad que le dan sus entrenadores.
No sería descabellado pensar en que alguno de estos astros defensivos podría, al menos, ser candidato al premio de MVP de la temporada regular. Parte de sus performances han sido tan cruciales como de otros jugadores ofensivos. En este momento, T.J. Watt encabeza la liga con 13.5 sacks. Es el jugador más relevante de los Pittsburgh Steelers, combinando destrezas técnicas con velocidad, la cual aprovecha desde los ángulos que toma previo a cada snap.
El # 90 de los Steelers, con sus 114 kilogramos, marca presencia y por su corporalidad, siempre encuentra formas de romper bloqueos. Esas 13.5 capturas son un reflejo de su forma de juego que consiste, ante todo, en presionar al quarterback. De hecho, no es casual que actualmente figure en los primeros lugares de casi todas las métricas que involucran al pass rush. Es el segundo mejor en cuanto a QB Hits (25), Knockdowns (12) y Presiones (35). Watt es todo un fenómeno, si se trata de derribar pasadores.
Myles Garrett es otro defensivo excepcional y cuya fuerza es muy dominante, tanto así que algunos equipos deben emplear doble y hasta triple marca, para al menos poder limitar su impacto. El jugador de los Cleveland Browns registra 13.0 sacks, siendo el tercero mejor de la liga y su desempeño ha sido muy productivo, al ser beneficiado por los esquemas empleados por Jim Schwartz, quien en su primer año coordinando la defensiva de los Browns, ha buscado dejar a Garrett en muchos duelos individuales, los cuales suele dominar con su potencia física, logrando ganar mucho espacio antes de poder alcanzar al mariscal contrario. Eso sí, en el último partido no logró capturas y se lesionó el hombro izquierdo. Habrá que ver cuanto afecta a su desempeño y al futuro de su equipo, que busca clasificar a los playoffs.
Alguien que está comenzando a impresionar en las últimas semanas es Danielle Hunter. Quizás con menos ruido que otros playmakers, a la fecha comparte la misma cantidad de sacks (13.5) que el ya mencionado Watt, estando a solo una captura de igualar su récord personal, logrado en las campañas de 2018 y 2019. Su posición es Outside Linebacker, pero su utilidad en las jugadas defensivas de los Minnesota Vikings suele ir variando. De hecho, es bastante común verlo infiltrarse por el medio de la línea de golpeo y así es como logra romper bloqueos y meterse hasta el backfield. Aparte de capturar mariscales, se destaca generando tackleadas que causan yardas negativas, liderando la liga en dicho aspecto con 18 tackles for loss.
¿Qué tal Maxx Crosby? Uno de los jugadores más espectaculares para ver, en la actualidad. El # 98 de Las Vegas Raiders no se detiene nunca. Desde que se forma por un costado de la línea, está viendo el espacio donde atacar y cuando enfrenta un buen bloqueo, demuestra una impresionante capacidad de crear sobre la marcha. Para ser un atleta de 115 kilogramos y 1.96 de estatura, es bastante ágil y veloz, atributos que se pueden captar cuando se enfrenta con los tackles ofensivos, tomando impulso desde antes que el balón sea puesto en juego. Sus registros denotan constancia: aparece dentro de los diez mejores en Presiones (33), Hurries (15), Tackles for Loss (15), QB Hits (18) y Sacks (11.5).
La presencia de estos grandes jugadores defensivos podría catalogarse como una de varias causas que explican los cambios que ha tenido la NFL a nivel de juego, en el último año. Diferentes movidas tácticas generan situaciones oportunas para los pass rushers. Y así como sobresalen Watt, Garrett, Hunter y Crosby, también son destacables los desempeños de otros jugadores como Micah Parsons, Josh Allen (no confundir con el QB de los Buffalo Bills), Trey Hendrickson, Haason Reddick y Nick Bosa. Para ganar en la liga es necesario saber presionar a los pasadores y estos jugadores son importantes para sus equipos, marcando diferencias en el pass rush, su especialidad.