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4 razones para ganar el Super Bowl LX

Una y otra vez hemos escuchado la capacidad que tiene la NFL para dominar sus narrativas. La propia liga jugó con el concepto en la temporada 2023 e incluso en los círculos inferiores de X se habla de teorías conspirativas en la que todo está arreglado (aunque mi teoría conspirativa favorita es la de cierta cadena de delivery que afirma, con el gran Matthew McConaughey de intermediario, que el football ha sido creado como una excusa para vender comida).

Dejando el bracket de Super Bowl Challenge a un lado, he hecho el ejercicio de pensar en la historia que podría contarse para sustentar el campeonato de cualquiera de las 4 franquicias sobrevivientes en caso, claro, de llegar al día D en Santa Clara, California.

1) Drake Maye: El legítimo heredero al trono

La última gran dinastía, comandados por la cabra, que dominó los 8 reinos de la liga y después desapareció. Hubo muchos nombres que quisieron ocupar el trono patriota, incluyendo al QB que ahora, debido a la completamente inesperada y sorprendente lesión de Bo Nix, los enfrentará en el campeonato de la AFC. Cuando parecía que quedaría vacante apareció aquél que parece levantar la espada para comandar los 6 estados que conforman New England. Drake Maye ha hecho una temporada que, en muchas estadísticas que hemos contado en esta columna, es digna de un MVP. Un buen rey nombra a una mejor mano y Mike Vrabel ha llegado para recuperar la identidad en Foxborough. Así como los Lannister pagaban sus deudas, en el Gillette se trata de que cada uno haga el trabajo que le corresponde y Maye lo está haciendo. Antes de optar por conseguir el anillo (que aquí parece que se cuela otra saga) enfrenta una de las pruebas más difíciles y observaremos atentos cómo responde a la presión, aunque hasta ahora los números le respaldan. Los Patriots no habían enfrentado a una buena defensiva, se decía, y le ganaron el pulso a los Houston Texans. Veremos si en verdad estamos ante el nuevo rey.

2) Jarred Stidham: El caballero por el que nadie apostaba

Ya hemos visto esta historia más de una vez y más de una batalla se decidió en el último momento con un rostro que emergía, de la nada, triunfante. Y no estoy hablando de King’s Landing. Precisamente los Patriots fueron víctimas, no de un Eli Manning que impidió la temporada invicta, sino de Nick Foles. Pocos héroes tan inesperados como él, que terminó nombrado MVP del Super Bowl con una inolvidable “Philly Special”. La oportunidad este domingo es para Jarred Stidham. Después de 7 años en la liga no podría asegurar que una actuación luminosa pueda cambiar el rumbo de su carrera, pero sí puede escribir su nombre en las páginas de las finales y de los underdogs. Aquél del que alguna vez se dijo podría reemplazar a Tom Brady resultó un heredero ilegítimo que terminó siendo suplente de Cam Newton, Derek Carr, Russell Wilson y el propio Bo Nix. Frente a él está quien parece ocupará el trono. Le han puesto el ejército, una defensiva tan dura como los de Astapor, implacable. Le queda a él decidir qué historia se cantará cuando alguien decida recordar sus gestas.

3) Mike Macdonald: El líder en el que todos creen

La sonrisa que tuvo desde la primera jugada del duelo divisional lo decía todo. Esa sonrisa del que ha comenzado la batalla sabiéndose vencedor. No con la soberbia del desafiante que en el último momento baja la guardia y es vencido, sino con la seguridad del que sabe que los suyos lo van a seguir hasta la última batalla. Como Jon Snow al dar un paso al frente en la Guardia Nocturna, aunque no es un cuervo, es un Seahawk. Mike Macdonald ha logrado construir notables batallones. Con equipos especiales que consiguen jugadas grandes y un ataque que, por momentos, incluso encontró la mejor versión de Sam Darnold. Su guerrero más destacado está en la conversación por ser el mejor WR de la liga y el papel que juegue Jaxon Smith-Njigba será fundamental para el desenlace. Apareció, en el duelo anterior, una de las mejores versiones de Kenneth Walker III. Pero los dragones están en la defensiva de Seattle. Una unidad espinosa que causó pesadillas al ataque de los 49ers y que ahora se enfrentan al mejor ataque de la liga. Tendrán que apagar los fuegos artificiales, buscar arrebatar balones y seguir a su líder a la victoria. Así veremos sonreír de nuevo a Mike y entenderemos que siempre supo cuál sería su destino.

4) Davante Adams: el valor de las alianzas

Si algo nos queda claro al ver Game of Thrones (o incluso Succession si queremos insistir con HBO) es el valor de las alianzas. Esa casa y ese estandarte que terminan por hacer la diferencia en la guerra. Así hicieron los Rams cuando, en marzo de 2025, incorporaron a Davante Adams en sus filas. Recuerdo muy bien cómo lo presentó Sean McVay al resto del equipo dejando en claro el valor que podía tener el sumarlo a su causa. Y vaya que tenía razón. El líder anotador de la liga llegó para hacer la mancuerna perfecta con el explosivo y talentoso Puka Nacua, que es la contraparte en la conversación por el mejor WR en la liga (los únicos nominados a OPOY): líder en recepciones y muy cerca, en 2do lugar, de las yardas conseguidas por JSN. La pieza que faltaba en el ataque de un Matthew Stafford que, al igual que Maye, ha hecho múltiples méritos para optar por el MVP de la temporada. El mejor ataque debe ser capaz de atravesar la mejor muralla y, al derrumbar el muro de Lumen Field, demostrar por qué deben ser los campeones de la temporada 2025-2026 de la NFL.