LA NFL SE MUEVE: SEAN MCDERMOTT y BILLS
La NFL no es un ser estĂĄtico, si no que se mueve siempre, a veces hacia atrĂĄs y otras hacia delante. Es probablemente una de las competiciones que no tiene miedo a dar giros en su organizaciĂłn y status quo. A diferencia de las competiciones europeas, mĂĄs clĂĄsicas y paquidĂ©rmicas, con mucho miedo al cambio, las competiciones americanas se adaptan rĂĄpido a las alteraciones deportivas y otras exigencias, sean estas comerciales o competitivas puramente. Uno de los giros que se estĂĄn viendo en la NFL es la estadĂa de los HCs en las Franquicias. Aposentados estos, largos periodos de tiempo en el trono de aquellas, lo cierto es que esto estĂĄ empezando a girar.
De los 5 entrenadores con mĂĄs de 10 años en la liga que tuvieron puesto de HC en la temporada 2025, 3 fueron despedidos o, con matices, 2 despedidos (John Harbaugh y Pete Carrol) y 1 dio un paso atrĂĄs (Mike Tomlin). Llevamos en total, un cambio de 10 entrenadores, cosa poco comĂșn con este calado de entrenadores, a saber:
- Tennessee Titans â Brian Callahan (13 oct 2025)
- New York Giants â Brian Daboll (10 nov 2025)
- Atlanta Falcons â Raheem Morris (4 ene 2026)
- Cleveland Browns â Kevin Stefanski (5 ene 2026)
- Las Vegas Raiders â Pete Carroll (5 ene 2026)
- Arizona Cardinals â Jonathan Gannon (5 ene 2026)
- Baltimore Ravens â John Harbaugh (6 ene 2026)
- Miami Dolphins â Mike McDaniel (8 ene 2026)
- Buffalo Bills â Sean McDermott (19 ene 2026)
- Pittsburgh Steelers â Mike Tomlin: renunciĂł

De todos ellos, habĂa un despido esperado o deseado en ciertos sectores de Buffalo, y me refiero a Sean McDermott. La etapa de Sean McDermott en los Buffalo Bills es, en tĂ©rminos generales, positiva y transformadora en tanto cuanto devolviĂł estabilidad a una franquicia perdida durante años, instaurĂł una cultura competitiva clara y convirtiĂł a Buffalo en un habitual de playoffs. Su capacidad para desarrollar defensas sĂłlidas, con ciertas dudas en mantener un vestuario cohesionado y aciertos en la identificaciĂłn de talento (especialmente en secundaria y front seven), ha sido puesta en jaque para sostener una ventana competitiva prolongada que sĂ tuvo. Dicho esto, la crĂtica principal es que su techo competitivo parece haberse quedado corto en los momentos decisivos. En partidos grandes, especialmente en playoffs, el equipo ha mostrado poca flexibilidad estratĂ©gica, mucha rigidez, manejo conservador del reloj y dificultad para ajustar sobre la marcha frente a entrenadores mĂĄs agresivos. Con un Jugador Ă©lite como Josh Allen en la plantilla pienso que deberĂa haber arriesgado mĂĄs en toda la gestiĂłn. AdemĂĄs, la concentraciĂłn de poder âasumiendo influencia directa en defensa y decisiones de caladoâ ha terminado diluyendo responsabilidades. McDermott ha elevado el suelo de los Bills, pero no el techo que muchos entendemos que le ha faltado por subir.
Es cierto que muchas crĂticas se centran en el GM por la configuraciĂłn de la plantilla, en Brandon Beane, pero no lo es menos que no habĂa decisiĂłn que no pasara por McDermott en esta configuraciĂłn. Durante su etapa como HC de los Buffalo Bills (2017-2026), Sean McDermott trabajĂł con cuatro coordinadores ofensivos diferentes:
- Rick Dennison fue el primer OC, en 2017 pero su estancia fue breve y con resultados limitados en ataque.
- Brian Daboll asumiĂł en 2018 y se consolidĂł como el OC de mayor Ă©xito en este perĂodo, desarrollando a Josh Allen y llevando a la ofensiva a niveles altos hasta su salida tras la temporada 2021 para ser HC de los NY Giants.
- Ken Dorsey promovido a OC tras la partida de Daboll, estuvo en el cargo durante parte de 2022 y 2023 antes de ser despedido en noviembre de 2023.
- Joe Brady tomĂł el puesto interino tras la salida de Dorsey y luego fue nombrado OC estable, liderando el ataque de los Bills en 2024 y 2025 bajo McDermott, con no pocas crĂticas.
Y lo cierto es que Buffalo ha carecido de una identidad ofensiva estable, con cambios constantes de coordinador y ajustes reactivos mĂĄs que evolutivos. Esto ha generado picos muy altos, pero tambiĂ©n desconexiones claras en momentos clave, dando la sensaciĂłn de que el staff se conformaba alrededor del talento en lugar de maximizarlo de forma sistemĂĄtica. Una irregularidad notoria, capaz de lo peor y de lo mejor. En un equipo con aspiraciones reales al tĂtulo, esa falta de continuidad y visiĂłn ofensiva ha sido clave en estos cambios. Con todo, veremos los movimientos de la Franquicia en la reposiciĂłn de su HC y si hay mĂĄs salidas, quien sabe si lo oportuno serĂĄ la promociĂłn de Joe Brady a HC, Bean fuera, o siquiera echar a todos y aprovechar una remodelaciĂłn total con una osadĂa que contarĂa, eso sĂ, con el suelo que te da Josh Allen.
Buffalo jugĂł ostensiblemente bien contra Denver y en tĂ©rminos generales pienso que deberĂa haber ganado, sin punts en todo el tiempo regular de partido, avanzando de manera sostenida, y Joe Brady cantando las jugadas que requerĂa cada momento: screens, carreras diseñadas de Allen, juego de carrera y pase para Cook, pases abiertos y a la hook, y estresando mucho la idea defensiva de Denver que consiguiĂł unos turnovers que lo mantuvieron en el partido. Josh Allen perdiĂł balones que no deberĂa y Ă©l lo sabe y asĂ lo reconociĂł en rueda de prensa. Cinco turnovers son demasiados para sobrevivir en un partido, el propio QB de Bills decĂa: "âŠcan't win with 5 turnoversâŠ".
Si hay un equipo que capitaliza los errores ajenos, esos son estos Denver Broncos con su defensa y un Bo Nix acertado. Tras esas 5 pĂ©rdidas de Buffalo, Denver anotĂł 16 puntos, capitalizando 4 de esos 5 errores (TD y 3 FG). Y lo cierto es que todo aquello que se deriva hacia los Cebras, mĂĄs allĂĄ de ser o no discutible deportivamente, serĂa algo poco recomendable mĂĄs allĂĄ de que el fin sea saciar el ĂĄnimo de frustraciĂłn tras una derrota. Pero de ese partido nadie saliĂł contento al 100%, ni Bills por perder ni Denver porque a pesar de la victoria perdiĂł a su QB titular para el resto de la temporada por una fractura de tobillo que parece ser que se produjo en la penĂșltima jugada del partido en un simple QB sweep. Otra desgracia mĂĄs que trae esta competiciĂłn demostrando al mundo que no hay otra igual de dura y perversa en las aspiraciones de buenos equipos.

Seahawks poliédrico
Cuando un equipo anota con su defensa, con los equipos especiales, cuando las intercepciones o fumbles forzados dejan al ataque en zona cercana a la End Zone, cuando la carrera empieza a ser la primera fuerza de esa ofensiva, y todo ello sucede a menudo, hasta en un partido de ronda divisional, lo cierto es que necesitas poco, no solo para ganar sino para hacerlo con cierta holgura. Si a esto todo asĂ descrito le sumamos que se enfrenta a un rival que venĂa arrastrando lesiones importantes durante toda la temporada y en el partido de Wild Card se lesiona otro jugador capital como George Kittle, el camino se pone limpio y cuesta abajo. Y esto todo es lo que ocurriĂł en un partido sin historia, con una distancia sideral donde la OL de 49ers no pudo proteger a su QB. Y Seahawks gana con una diferencia de 35 puntos con 106 yardas netas de pase y con su principal fuerza en la ofensiva, 175 yardas de carrera. Charbonnet ha sufrido la rotura de ACL y estarĂĄ fuera todo lo que queda de temporada y parte de la siguiente seguramente. Pero el que anota es Kenneth Walker, con 116 yardas y 3 TDs frente a las 20 yardas de Charbonnet y 0 TD. La diferencia de 40 yardas entre uno y otro equipo no deberĂa suponer 35 puntos de diferencia, pero cuando te enfrentas a un equipo como Seattle que puede ganar desde tantos ĂĄngulos, como un poliedro, con mĂșltiples vĂ©rtices, es complicado para cualquier equipo como lo fue para un mĂĄs que digno SF49ers. Seahawks se ha convertido por derecho propio en el favorito en las apuestas. Es el equipo, probablemente mĂĄs completo, pero esto es la NFL y a nadie deberĂa sorprender una victoria de Rams con todo lo que este equipo puede ofrecer con Sean McVay al frente.

Un monstruo de dos cabezas
La verdad sobre New England no debe llevar a ninguna sorpresa. Un equipo con un gran quarterback con capacidad de dar el salto a ese ramillete de los elegidos de esta NFL, un gran Staff que sabe de quĂ© va esto de competir al mĂĄs alto nivel, con Vrabel y Josh McDaniels al frente y con una Offseason en la que supieron firmar a gente clave como Milton Williams, a Carlton Davis, Harold Landry, Spillane, Morgan Moses, Bradbury, S. DiggsâŠ
Se ha subestimado la capacidad de esa defensa que a las incorporaciones suma gente tan importante como Barmore o Gonzalez, y movimientos como consolidar a Boutte aunque te deshagas de un Jakobi Meyers que siempre ha sumado. Todas las decisiones tomadas en este equipo han estado llenas de lĂłgica aplastante y llevadas al extremo para ganar.
El partido contra Texans no fue el mejor, pero claro, esto es como el que estĂĄ habituado a nadar 1km en piscina y lo sueltan en el ocĂ©ano para recorrer 2.5kms, no es lo mismo y va a costar. La defensa de New England aplastĂł a la OL de Houston y el equipo pudo anotar 28 puntos a la que, probablemente, sea la defensiva mĂĄs en forma de esta liga, no sin sufrimiento, pero oponiendo una carrera que quemĂł reloj a base de primeros downs en el 4Âș cuarto y ademĂĄs un juego de pase que requiriĂł 3 acciones puntuales para cargarse a esa magnĂfica secundaria de los Texans. NingĂșn QB te va dar todos los partidos con una igual brillantez, en esta NFL es imposible, y sin ser un partido brillante por Maye encontrĂł la forma de lanzar balones que ganan un partido, a pesar de fumbles criticables. Y todo el mĂ©rito para una OL en la que solo sobrevive Onwenu de la temporada pasada. Will Campbell, el rookie, sufriĂł mucho con el rush exterior de Texans, como era normal. Tiene margen de mejora, es su primer año en la NFL, pero su problema no es que tiene cortos los brazos, son sus caderas y movilidad. Veremos si el control de pesos lo mejora y puede sobreponerse a esas dificultades, de lo contrario, siempre serĂĄ un buen OG.
Houston, tenemos un problema. CJ Stroud, lejos de estar bien rodeado con una OL dañada y poco eficiente, no es el que se esperaba en una evoluciĂłn razonable de un QB que sobrepasĂł las 4.100 yardas en su temporada de novato. Ăl mismo cometiĂł errores que condenaron al equipo, no supo guardar el balĂłn en momentos clave y leer lo que el equipo necesitaba. DeMeco pudo haberlo cambiado e igual nada hubiera alterado el guion con una OL que poco protegĂa, pero sĂ agitarĂa el ĂĄrbol de una deriva que nada bueno presagiaba. QuizĂĄ otros entrenadores de perfil ofensivo lo hubieran hecho, pero D.Ryans estĂĄ con esa construcciĂłn de una defensa temible olvidando a veces que es HC, que el ataque es vital para un equilibrio necesario que sĂ tiene Patriots, con sus lagunas, pero donde el ataque y defensa no distan tanto como el monstruo de dos cabezas tan diferentes y asimĂ©tricas que es Houston. El tema QUARTERBACK es el que Texans tendrĂĄ que abordar y sobre el que reflexionar en este futuro inmediato, y el ataque.

Rams en el sufrimiento
De los 5 cuartos que LAR jugĂł este Domingo noche, anotĂł en 4, frente a Bears que anotĂł en 2 y casi le basta para llevarse el partido. Chicago aguanta el envite del rival, resiste los golpes y llega al final del partido con la posibilidad de que, con algĂșn malabarismo, pueda ganar un encuentro que, al final del 4Âș cuarto, tenĂa perdido. A pesar de todo, Chicago moviĂł cadenas y en tĂ©rminos estadĂsticos mereciĂł mĂĄs, mĂĄs yardas de pase, mĂĄs yardas de carrera y mayor posesiĂłn, con un Matthew Stafford que no alcanzĂł ni el 50% de completos y que compitiĂł a base de chispazos. Lo que sucediĂł a 27 segundos del final del partido, con un 4&4 con balĂłn para Caleb Williams fue solo propio de uno de los elegidos, es complicado hacer un pase tan preciso, corriendo para atrĂĄs con la presiĂłn en la frente y consiguiendo un TD difĂcil de asimilar por los de McVay. QuizĂĄ durante el partido le falte mĂĄs consistencia y adivinar lo que pide el partido por momentos, pero no hay duda de que este chico tiene algo especial que, si corrige lo primero, puede hacer de Ă©l un gran QB.
Al final se ve el buen equipo que es Rams en el sufrimiento con solo 1 penalti pitado (el equipo con menos flags de toda la competiciĂłn) frente a Bears que tampoco cometiĂł muchos, 3, pero sobre todo, en el cuidado de balĂłn con cero pĂ©rdidas frente a los 3 turnovers de Chicago. La OL de LAR harĂa bien en corregirse, 4 sacks, 1 hit y 9 hurries consentidos, no es poco y Stafford necesita algo mĂĄs, especialmente a la espera de su enfrentamiento con una de las mejores defensas del campeonato como es Seahawks. Pero Rams sabe competir en estos finales duros, es capaz de adaptarse y vivir en el riesgo como ya lo hizo tambiĂ©n en Carolina. Todo ello frente a Seattle que estĂĄ ganando demasiado cĂłmodo no estando acostumbrado a sufrir en finales. Veremos quien termina venciendo en este encuentro, porque el HC de LAR va a agitar todo lo posible el partido, con alteraciones que eviten la comodidad de Darnold y de su staff que querrĂĄ seguir en su trono sin tener que levantarse con una defensa imperial que hace casi todo el trabajo de ataque y defensa. Y es que no siempre gana el mejor, si no el que mejor se adapta al cambio, y en eso, McVay, es superior a MacDonald mientras no se demuestre lo contrario, y aquel propondrĂĄ cambios, seguro.
Se vienen las finales de conferencia, disfrĂștenlas porque el cuento de la NFL 2025/26 estĂĄ a punto de terminar. Feliz semana.





