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Rams vs Bills: Allen y Stafford buscan respuestas en Monday Night

El último partido de la Semana 5, en Monday Night Football, pondrá frente a frente a dos equipos que vienen de momentos dispares. Mientras los Rams (2-2) derrotaron a los Philadelphia Eagles tras remontar 10 puntos en el último cuarto, los Bills (3-1) perdieron el invicto en casa frente a los New England Patriots.

Los Angeles Rams quarterback Matthew Stafford (9) in action during an NFL football game against ht Philadelphia Eagles in Philadelphia, Sunday, Oct. 4, 2026. (AP Photo/Chris Szagola)

Los momentos de Stafford y Allen

Después de cuatro semanas disputadas, los dos últimos MVP de la liga en temporada regular siguen demostrando su nivel, aunque sus últimas presentaciones han sido algo errantes.

En la victoria de los Rams sobre los Eagles, algunos pases de Matthew Stafford en tercer down fueron determinantes, en especial sus conexiones con Puka Nacua. Con Nacua, Davante Adams, Tyler Higbee y Kyren Williams como opciones ofensivas, los Rams pueden abrir sus formaciones y darle a Stafford distintas alternativas incluso cuando juega bajo presión.

Stafford sigue siendo prolífico cuando entra en ritmo, superando las 300 yardas en tres partidos consecutivos. Tiene la tercera mayor cantidad de yardas por aire en la liga, con 1.189. Pero también es cierto que aún está encontrando su timing dentro de la ofensiva de los Rams, especialmente en escenarios hostiles como sus visitas a Denver y Philadelphia, donde lanzó más de 50 pases en cada partido.

Hasta el momento, completa el 61.1% de sus pases, el 11° porcentaje más bajo entre los QB titulares. Además, ha lanzado 6 pases de TD e igual cantidad de intercepciones. Con esas 6 intercepciones, Stafford está a solo dos del total que registró durante toda la temporada pasada.

Josh Allen tuvo dos grandes partidos para abrir la campaña, con 9 touchdowns. En los dos siguientes juegos, sin embargo, ha enfrentado esquemas más complejos y sus decisiones han condicionado el desempeño colectivo de los Bills. De hecho, en las semanas 3 y 4, solo logró un pase de touchdown, además de tres por tierra, y lanzó sus tres primeras intercepciones.

En la derrota frente a los Patriots, la intercepción de Allen en el último drive llegó después de un pase precipitado. El mariscal buscó sacarse la presión e intentó encontrar a Josh Palmer, pero terminó lanzando un balón bombeado que le dio tiempo a Craig Woodson para anticipar la trayectoria y quedarse con el ovoide.

Kyren Williams y Keon Coleman: dos armas importantes

La utilidad de Kyren Williams en la ofensiva de los Rams es notoria. Por su velocidad y bajo centro de gravedad, puede generar jugadas en campo abierto, ya sea desde su posición como corredor o cuando sale en ruta como receptor. Lleva dos partidos consecutivos con al menos 20 toques, alcanzando los 26 frente a los Eagles, su máxima cantidad en lo que va de temporada. Con 10 recepciones, fue el principal objetivo de Stafford en la Semana 4. Cuando los Rams se formaban con cuatro receptores, Adams y Nacua corrían rutas profundas, dejando libre el centro del terreno. En esos espacios, Williams encontraba ventanas para recibir el balón, logrando mover las cadenas y ayudando a prolongar los drives de Los Angeles.

También hizo daño como running back, logrando dos TD en el último cuarto y culminando extensas marchas en las que los Rams absorbieron 10 de los 15 minutos finales. Para este duelo contra Buffalo, podría darse un escenario similar. Las coberturas de los Bills muestran espacios en la zona de linebackers. De hecho, vienen de permitir 26 primeros downs y 405 yardas totales en la Semana 4.

Por su parte, Keon Coleman es la principal opción de los Bills como wide receiver. Fue el principal objetivo de Allen en el juego ante los Patriots, atrapando 6 de 7 pases que fueron en su dirección, con 116 yardas y un touchdown anotado en el último cuarto.

Suele alinearse para correr rutas profundas, aunque dentro del esquema aparece en diferentes puntos, llegando incluso a realizar motions antes de que el balón sea puesto en juego. En la Semana 4, fue el más buscado por aire junto con Khalil Shakir, debido a lo contenidos que estaban Dalton Kincaid y James Cook, quienes apenas lograron tres recepciones en conjunto.

Considerando los blitzes con que los Rams enfrentaron a Jalen Hurts en terceros y cuartos downs, la utilidad de Coleman podría cobrar relevancia si logra generar duelos con espacio para atrapar el balón. Incluso los motions podrían ayudar a crear esas situaciones en caso de que Allen enfrente presión.

Buffalo Bills quarterback Josh Allen (17) passes against New England Patriots center Jared Wilson (55) and defensive end Dre'mont Jones (5) during an NFL football game in Orchard Park, N.Y., Sunday, Oct. 4, 2026. (AP Photo/Carolyn Kaster)

Turnovers: una asignatura pendiente

De cara a esta Semana 5, tanto Bills como Rams figuran entre los diez peores equipos de la NFL en el diferencial de balones robados y perdidos. Los Angeles tiene el segundo peor margen, con -5. La ofensiva ha cometido 8 pérdidas y la defensiva solo ha logrado 3 intercepciones. De todas maneras, esta última unidad destaca por tener el segundo promedio más bajo de yardas permitidas (247.5 por partido) y el décimo promedio más bajo de puntos en contra (20.8 por partido).

La situación de Buffalo puede ser más compleja. Cuenta con el décimo peor diferencial, con -2. Los siete balones perdidos por la ofensiva han sido un factor. A esto se suma que la defensiva registra el sexto peor promedio de yardas concedidas (372.3 por partido) y el octavo peor promedio de puntos en contra (26.8 por partido).

En las últimas dos semanas, Matthew Stafford lanzó cuatro de sus seis intercepciones y Josh Allen cometió sus tres pérdidas totales de la temporada. En este duelo de potencias ofensivas, los turnovers podrían inclinar la balanza.

En esta edición de Monday Night Football, los Rams buscarán prolongar el impulso conseguido ante los Eagles, mientras que los Bills intentarán reaccionar después de perder su invicto. Todo ocurrirá en SoFi Stadium, que recibirá el próximo Super Bowl LXI, con dos equipos que llegan con aspiraciones importantes, pero también con aspectos por corregir.