"El verdadero football empieza en noviembre". Muchos años escuchamos a Bill Belichick repitiendo esa frase. Año con año y cada temporada que pasa parece ser más cierta. Es el mes de las reafirmaciones, para bien y para mal. Esta semana, ha sido una prueba más, mes de consolidación.
Jugador ofensivo: Dak Prescott, QB, Dallas Cowboys.

Los Lions consiguieron 533 yardas totales en la semana 10 ante los Chargers, que finalizaron con 421. Números altos, pero aún debajo de la avalancha Cowboy del domingo. Dallas terminó la semana con 640 yardas ante Giants de las cuales 421 fueron obra de Dak Prescott al igual que 5 touchdowns.
Dak tuvo un partido de primer nivel ante Eagles y la memoria colectiva decidió quedarse con la jugada en que pisó fuera y le invalidaron un touchdown, pero cualquiera que haya puesto atención a ese partido entendió que Dak fue la razón por la que Dallas tuvo oportunidad de ganar el juego. Desde que regresó de la semana de descanso, Prescott ha vuelto a jugar a un alto nivel, digno de QB top 10. En sus últimos tres partidos (los tres tras el descanso) ha registrado al menos 320 yardas en cada uno de ellos, y 12 touchdowns en ese lapso. El domingo no fue un juego perfecto pero casi lo fue. Giants versión 2023 es un rival endeble, pero cuando tienes enfrente un equipo así, la tarea es destruirlo y eso hizo Dak.
La presencia de Dallas en playoffs es casi un hecho, pero lo que debe hacer fruncir el ceño a más de uno es que han incrementado su producción ofensiva en la segunda mitad de temporada a consecuencia de una ofensiva en mayor sincronía y con un Dak que ha retomado su mejor nivel. Peligro previo a playoffs.
Jugador defensivo: Nick Bosa, EDGE, San Francisco 49ers

Estuve muy cerca de elegir a Javon Hargrave en lugar del reinante DPOY, pero un poco más de producción me hizo decantarme por Bosa quien en este partido se benefició precisamente de que la línea ofensiva de Jaguars enfocó sus esfuerzos en anular al tackle defensivo y ello derivó en varios duelos individuales entre Nick Bosa y el tackle ofensivo en turno en los que terminó airoso en la mayoría el jugador de 49ers. Como en el fumble forzado que consiguió recuperar. Tres jugadores asignados a Javon Hargrave, Bosa 1-1 y logra la jugada grande.
Terminó el juego con un índice de presión exitosa del 24.1%, un porcentaje de los más altos esta temporada, 1.5 sacks, fumble forzado y pase desviado. Quizá va algo rezagado en la carrera para el Defensivo del Año, pero ahora que Chase Young está en su equipo, valdrá la pena seguir su cierre de temporada.
Novato ofensivo: C. J. Stroud, QB, Houston Texans

C.J. Stroud fue a Cincinnati, se plantó ante Joe Burrow y desgajó a la poderosa y maleable defensiva de Lou Anarumo. En una de las mejores temporadas de un quarterback novato que hayamos visto en la historia, faltaba una victoria contundente, ante un quarterback de alto perfil, con contexto desfavorable y con una serie ganadora de antología: todo esto se juntó el domingo cuando con 1:33 segundos en el reloj y el marcador empatado, Stroud avanzó hasta territorio de gol de campo y colocó a Texans en posición para llevarse el triunfo en un estadio y ante un rival que le ha hecho la vida imposible a Patrick Mahomes, Lamar Jackson y Josh Allen en el pasado reciente.
Stroud me parece el claro primer ganador de algún premio individual en 2023, salvo catástrofe mayúscula. Pero después de la actuación del domingo, es completamente entendible que su nombre se empiece a barajar entre los nominados al MVP. Una franquicia con plantel regular en cuanto a talento y con un playcaller de primer año no debería estar en la carrera a playoffs con un quarterback novato en la semana 10, pero están ahí y es gracias a un Stroud que no recibe más reflectores por su personalidad de luz tenue que contrasta diametralmente con el brillo que irradia domingo a domingo en una liga que parece tener dominada en solo tres meses.
Novato defensivo: Joey Porter Jr., CB, Pittsburgh Steelers

Si jugáramos a mencionar el mejor cornerback de los Steelers en los últimos 10 años, estaríamos ante el juego más aburrido pensado por alguien. Pittsburgh ha brillado por la elección de novatos en varias posiciones en años recientes: algunos corredores, o linieros ofensivos, buenos elementos en el front seven y varios picks de home run en la posición de receptores y linebackers/edge. Pero una en la que han adolecido es la de cornerback. Este año, para remediar la situación escogieron linaje, optaron por la historia y está pagando dividendos rápidamente. Joey Porter Jr. es quizá el mejor corner del que no se habla este 2023.
Esta temporada, considerando cornerbacks con 230 jugadas o más, Porter es: el segundo que menos yardas por recepción ha permitido, el que menos recepciones ha concedido, el cuarto que menor rating de quarterback permite y el segundo que menos atacan en cobertura personal los quarterbacks rivales. El domingo, ante Green Bay, tuvo una actuación dominante en que finalizó con solo 1 recepción permitida para 9 yardas. Eso es todo. Isla Porter Jr. de ahora en adelante. Salvo DeVon Witherspoon no creo que haya un mejor novato defensivo secundario en la liga actualmente. Pittsburgh parece haber encontrado un verdadero CB1 perteneciente a la realeza amarilla y negro.
Head Coach: DeMeco Ryans, Houston Texans

Ya expliqué un poco en el apartado de CJ Stroud. Pero es que resulta una gozada ver historias como estas. Un Head Coach de primer año con un quarterback novato y un playcaller ofensivo en su primer año llamando jugadas. ¿Línea ofensiva? decente. El arsenal ofensivo a disposición es prometedor, lleno de mucho talento joven e inexperto, pero eficiente. ¿Defensiva? Más hombres que nombres, todos potenciados por el gran estratega que es Ryans.
Considerando el tormentoso y reciente contexto de la franquicia (Bill O'Brien, Deshaun Watson, David Culley, Lovie Smith, Davis Mills) es un agradable bálsamo comprobar como bastan dos buenas elecciones para cambiar completamente el rumbo de una franquicia. Stroud en el campo y Ryans en la línea de banda han forjado los cimientos de lo que parece ser una organización funcional y un equipo competitivo. Siempre será plausible conseguir algo así, hacerlo en el primer año, es digno de doble mérito.





