El Ășltimo partido de la temporada regular fue un espectĂĄculo para todo el mundo y fue un preludio fantĂĄstico para lo que nos llega esta semana: la primera ronda de los playoffs. Con Kansas City Chiefs y Detroit Lions descansando, tenemos a seis equipos de cada conferencia peleando por seguir vivos una semana mĂĄs, siendo favoritos, en muchos casos, el conjunto que juega en casa. Sin embargo, hay visitantes muy peligrosos y que son parte activa de esta previa que os traigo para la Ronda de Wildcard. Comienzan los playoffs de la mejor competiciĂłn del mundo: la NFL.
DespuĂ©s de la temporada de debut de DeMeco Ryans y de CJ Stroud en Houston, habĂa mucha gente que los colocaba como una alternativa muy poderosa a los actuales campeones. Sin embargo, su temporada no ha terminado de despegar como ellos mismos pretendĂan y las sensaciones, a dĂa de hoy, no son las mejores. Algo que es totalmente opuesto a cĂłmo se encuentra de ĂĄnimo su rival para esta wildcard. La llegada de Jim Harbaugh ha sido una bendiciĂłn para una franquicia que llevaba muchos años instalada en una mediocridad algo extraña viendo la plantilla que, temporada a temporada, era capaz de formar. Con el mayor de los Harbaugh al mando, la franquicia angelina se ha ido mostrando como uno de los rivales mĂĄs duros de toda la competiciĂłn. Entre muchas cosas bien hechas ahĂ dentro, destaca una por encima de todas, la de que Justin Herbert no tenga que luchar contra sus rivales Ă©l solo para ganar partidos. Este es el verdadero triunfo de Harbaugh en este primer curso como head coach de los Chargers.
La lĂnea ofensiva estĂĄ jugando al nivel que se presupone de unos jugadores con ese talento, y el juego de carrera hace que las defensas no tengan que estar solo pensando en cĂłmo frenar al excepcional quarterback. Con estas dos funciones trabajando bien, Herbert estĂĄ completando un curso muy bueno, siendo, en todo momento, el jugador tan maravilloso que estĂĄ llamado a ser.


En la secuencia de arriba, tenemos un ejemplo muy claro de lo que Harbaugh y Greg Roman, coordinador ofensivo, quieren para su quarterback. Los Chargers alinean una formaciĂłn pesada, con un tight end y un fullback a un lado de la lĂnea ofensiva, con un running back en el backfield y con Johnston y McConkey abiertos al otro lado. Antes del snap, el fullback cambia de lado para bloquear al hombre mĂĄs exterior de la lĂnea defensiva. Cuando el balĂłn le llega a Herbert, el running back y el fullback se suman a la lĂnea ofensiva para dejar hasta siete jugadores bloqueando para la protecciĂłn al pase, mientras que el tigh end y los dos wide receivers salen en rutas verticales para atacar la defensa de dos safeties profundos. El tight end y McConkey fijan a los dos safeties y Johnston corre a la espalda del cornerback, que es dĂłnde estĂĄ el espacio abierto. Herbert va leyendo de un lado al otro como se desarrolla el concepto de rutas hasta que acaba fijando sus ojos en la ventaja obtenida. Justo antes de que le llegue la presiĂłn, el quarterback pone un pase magnifico en las manos de Johnston para una gran ganancia de yardas.
Los Houston Texans tienen una de las mejores lĂneas defensivas de la competiciĂłn. Su pareja de edge rushers, formada por Danielle Hunter y Will Anderson, es capaz de generar muchĂsima presiĂłn por el exterior, pero es que, ademĂĄs, por dentro de esa lĂnea, tambiĂ©n encontramos jugadores muy peligrosos, como son Denico Autry, Tim Settle o Folorunso Fatukasi. La gran profundidad que les dan hombres como Mario Edwards, Chris Harris o Derek Barnett, hacen que esta unidad sea un dolor de muelas para las lĂneas ofensivas. AhĂ, en este lado de las trincheras, es donde puede estar la mayor clave del encuentro, ya que si los Texans no se imponen a su rival, y frenan el juego terrestre, Herbert podrĂĄ ir encontrĂĄndose muy cĂłmodo y con espacios para completar pases. Al contrario, CJ Stroud no va a estarlo.
Uno de los grandes problemas de los Texans en 2024 ha sido el pĂ©simo estado de forma de algunos de sus integrantes en la lĂnea ofensiva, lo que ha repercutido seriamente en su quarterback. Ahora mismo, Stroud estĂĄ pasando el momento mĂĄs complicado desde que llegĂł a los profesionales. Se le ve muy nervioso en el pocket y tomando decisiones malas, lo que le lleva a tener mucha menos consistencia en el juego de pase. Las lesiones en el cuerpo de receptores han ido haciendo mella en el ataque, y ese pobre nivel de la OL repercute tambiĂ©n en un Joe Mixon que no encuentra la manera de llevar el peso del ataque cuando el juego aĂ©reo no funciona. Con estos ingredientes, y teniendo enfrente a la defensa de Jesse Minter, se antoja complicado el duelo contra los Chargers.
En el partido que da inicio a la Ronda de Wildcard, tenemos a dos conjuntos que llegan en un estado de forma diametralmente opuesto, con un Chargers en racha y unos Texans los cuales no encuentran soluciones a todos los problemas que les estĂĄn haciendo ser un rival dĂ©bil. Sin embargo, esto es la NFL, asĂ que no demos nada por sentado aĂșn. En esta competiciĂłn, 60 minutos de juego en playoffs son muy largos.
Los Green Bay Packers llegan a los playoffs con una sensaciĂłn rara. Su año ha sido muy bueno, llegando a cosechar once victorias en total, dos mĂĄs que el curso pasado, pero las dos ultimas derrotas han dejado un sabor amargo dentro de la fanaticada quesera. AdemĂĄs, la lesiĂłn de Christian Watson del pasado domingo, mĂĄs la ya sabida de Jaire Alexander, dejan dos huecos difĂciles de rellenar para un equipo que necesita a ambos. Por si fuera poco, el golpe recibido por Love frente a los Bears, va a dejar al quarterback con serias molestias para un duelo que se presenta complicadĂsimo en el Lincoln Financial Field de Philadelphia.
Los Eagles, por otro lado, llegan con mucha energĂa y con ganas de demostrar que son un serio candidato al anillo. Muchos de sus titulares descansaron en la Ășltima jornada y eso, ademĂĄs de la localĂa, les hace aĂșn mĂĄs favoritos. Los de Nick Sirianni han ido de menos a mĂĄs durante la temporada, llegando en plenitud al momento mĂĄs importante del curso. Saquon Barkley marca las diferencias y genera muchĂsima atenciĂłn en las defensas rivales, lo que hace que, tanto AJ Brown como DeVonta Smith encuentren muchos espacios para el juego de pase. Esta tiene que ser la principal obsesiĂłn de Jeff Hafley para este encuentro: evitar las big plays de los dos wide receivers. Evidentemente, limitar a Barkley es importante, pero los Green Bay Packers necesitan que el encuentro no se convierta en un tiroteo de muchos puntos, algo que puede perjudicar bastante a sus opciones de triunfo.
Para ello, para hacer un partido mĂĄs pausado, necesitan que Josh Jacobs acarree mucho el ovoide. Esos drives largos en ataque, que se han visto repetidos tantas veces en el mes de diciembre, les proporcionan un mejor control del tempo del partido y provocan, ademas, que la ofensiva rival estĂ© demasiado tiempo en el banco. Una de las opciones que mĂĄs y mejor usa LaFleur para mover cadenas con Jacobs es el boomerang motion, algo que os cuento en el vĂdeo de aquĂ abajo.
Es muy posible que este sea el partido mĂĄs llamativo de todo el fin de semana. Un encuentro que ya se jugĂł en septiembre, pero que no tendrĂĄ nada que ver con el disputado en Brasil. Ahora mismo, tanto los Packers como sobre todo los Eagles, estĂĄn en otro nivel. Unos llegan con dudas y los otros lo hacen con la ilusiĂłn de mantener una carrera muy larga en playoffs, una carrera que termine en la ciudad de New Orleans. Sin embargo, los Packers de Matt LaFleur no han dicho su Ășltima palabra, y venderĂĄn muy cara su piel antes de caer.
Y para acabar esta primera jornada de playoffs, nos encontramos con un autentico partidazo en el Ășltimo Monday Night Football del curso. Dos equipos que llegan en buen estado de forma y que nos puede dejar un duelo muy competido. Sean McVay decidiĂł dejar a sus titulares en el banco en el pasado domingo contra los Seahawks, y la derrota los hizo caer hasta la cuarta posiciĂłn, algo que, en un principio, parece algo difĂcil de entender en cuanto al valor de jugar contra un equipo que ha cosechado 14 victorias en temporada regular. En principio, los Vikings son un rival mĂĄs complicado que los Washington Commanders, aunque no puedo quitarle valor a lo que son, ahora mismo, los chicos de Dan Quinn. Dicho esto, tambiĂ©n es cierto que Vikings y Rams ya se vieron las caras este año, con el partido que se disputĂł en Los Angeles y que dio como ganador a los Rams. Aquel dĂa, Matthew Stafford completĂł cuatro pases de touchdowns y la ofensiva de McVay fue superior a la defensa de Brian Flores. Esto puede darle razones al head coach del equipo argelino para llegar al duelo con mucho optimismo. Sin embargo, y en mi opiniĂłn, Stafford no ha jugado demasiado bien en el Ășltimo mes, dejando alguna duda con un ataque al que el estado de forma de Kupp no ayuda tampoco. La primera clave debe ser los problemas que pueda causar Flores en las lecturas de Stafford y en cĂłmo puedan generar presiĂłn ante un quarterback con limitaciones en cuanto a su movilidad. Flores querrĂĄ seguir siendo muy agresivo y buscarĂĄ que el quarterback de los Rams no encuentre plataformas limpias para lanzar, porque, ahĂ, Stafford puede hacer saltar por los aires cualquier cobertura.


jugadores mĂĄs infravalorados de esa defensa, pero que es, sin lugar a dudas, alguien que causa muchos problemas en los ataques rivales. Los Vikings presentan una defensa con dos safeties profundos, dos linebckers en la zona underneath y cinco jugadores en la lĂnea defensiva, con Van Ginkel en el exterior de la parte izquierda de la defensa. Una vez que se lanza el snap, los cinco de la lĂnea van al pass-rush, mĂĄs uno de los linebackers, mientras que la cobertura serĂĄ de solo cinco jugadores. La primera lectura del quarterback es hacia su izquierda, pero la ruta rĂĄpida al exterior estĂĄ defendida por el cornerback. Mientras esto sucede, los Vikings juega un stunt por el lado de Van Ginkel, con dos jugadores bloqueando a los lĂneas ofensivos y dejando que Van Ginkel cambie de direcciĂłn y se cuele por el centro. Cuando el quarterback gira sus ojos a la derecha y quiere lanzar, se encuentra a Van Ginkel en su lĂnea de pase, saltando, y haciendo que el pase no pueda ser ejecutado. Por Ășltimo, y cuando el quarterback tiene intenciĂłn de salir del pocket para extender la jugada, Van Ginkel reacciona y termina cazando al pasador.
Los esquemas de blitz, y las rotaciones post snap de Flores, son una de las razones principales por las que los Vikings han peleado hasta la Ășltima semana por el seed nĂșmero uno de la Conferencia Nacional. Sin embargo, la explosividad de su ataque deberĂĄ ser el siguiente punto a controlar por parte de Sean McVay. Es cierto que Sam Darnold lo pasĂł realmente mal frente a los Lions. Aaron Glenn, coordinador defensivo de los de Detroit, complicĂł muchĂsimo al quarterback con sus presiones y con la defensa hombre a hombre que propuso para resolver los problemas que suele generar ese ataque. La defensa de los Rams es una unidad que trabaja muy bien desde su lĂnea defensiva y la juventud que atesora no es impedimento para jugar muy bien en momentos de verdadera importancia. Jared Verse ha sido un acierto brutal en el pasado draft, asĂ como lo fueron Byron Young y Kobie Turner en el draft del año pasado. La idea de los Rams serĂĄ la de volver a crear dudas en Darnold y asĂ poder sacar del encuentro a la mĂĄxima estrella rival, un Justin Jefferson que tendrĂĄ muchas ganas de resarcirse del pasado Sunday Night Football.
En el Ășltimo duelo de la Ronda de Wildcard se espera mĂĄxima igualdad en dos equipos que, a principio de temporada, hubieran visto cĂłmo un verdadero Ă©xito encontrarse dĂłnde estĂĄn ahora, aunque es muy posible que, el que pierda el lunes por la noche, se vaya a casa pensando que la temporada podĂa haber ido mucho mejor.





