El pasado once de septiembre, en el Monday Night Football de la jornada inaugural, en la cuarta jugada de los Jets en ataque Aaron Rodgers permanecía en el césped del MetLife Stadium tras encajar un sack de Leonard Floyd. El quarterback cuatro veces MVP, fichaje estrella del equipo de Nueva York y gran esperanza para devolver a la franquicia a un Super Bowl que no disputan desde hace más de cincuenta años, sufría una rotura del tendón de Aquiles en su tobillo izquierdo. La temporada de los Jets parecía abocada al desastre sin su nuevo sheriff. Sin embargo, el head coach Robert Saleh no ha permitido que sus muchachos bajen los brazos y gracias fundamentalmente al juego de su defensa el equipo ha ido ganando partidos mientras Rodgers evoluciona de forma sorprendentemente rápida de su lesión. Tras tres victorias seguidas y un récord de 4-3 el optimismo crece entre la afición. Han perdido por ahora a su nuevo jefe, pero el caos no ha imperado en la franquicia. La ley y el orden en Nueva York lo mantienen los dos linebackers del equipo, C.J. Mosley y Quincy Williams, cuyo juego está impresionando. Ellos son nuestros protagonistas en el artículo de hoy.
Si uno va a la estadística "bruta", puede que el desempeño de la defensa de los Jets no le impresione demasiado. Al fin y al cabo, ocupa el puesto 8 en puntos encajados y el 14 en yardas recibidas. En el juego terrestre solo un equipo en toda la NFL ha permitido más yardas de carrera. Sin embargo, eso sería quedarnos en la punta del iceberg. Nueva York es Top 4 en yardas por jugada, Top 5 en turnovers generados y Top 4 en la zona roja. Cuando a estos números le pones el contexto de un ataque completamente inefectivo empiezas a entender el milagro que están haciendo al otro lado del balón. Los Jets son puesto 26 de la NFL en puntos anotados, 29 en yardas ofensivas, últimos en tiempo de posesión, últimos en conversiones de tercer down y últimos también en la zona roja.
Claramente el mejor jugador de la unidad es el defensive tackle Quinnen Williams, de quien podríamos hacer otro artículo por separado. Sin embargo, esto lo saben los rivales de los Jets, que constantemente están dirigiendo la mayor parte de sus esfuerzos en contenerle. Aunque ha logrado la segunda mayor marca del equipo en presiones al quarterback, hasta ahora solo ha registrado medio sack en la temporada. En secundaria encontramos el otro gran nombre, Sauce Gardner. El cornerback, que ganó el premio al mejor rookie defensivo de 2022, está haciendo una gran campaña, pero sin él los Jets fueron capaces de derrotar a los Philadelphia Eagles, logrando cuatro intercepciones sobre Jalen Hurts por el camino. Esto nos conduce a la línea media de la defensa, donde situamos a Mosley y Williams.
Los Jets tienen el segundo porcentaje más alto de la competición a la hora de alinearse en nickel, un 84.4% de sus jugadas. La defensa base del entrenador Saleh es la que forma con cuatro hombres en la línea, cinco en secundaria y sus dos linebackers en el medio. La confianza en sus dos muchachos para trabajar en cualquier situación del partido recuerda a lo que hacía en su día en San Francisco con Fred Warner y Dre Greenlaw. Mosley ha disputado el 100% de snaps defensivos en la temporada, 506, mientras que Williams acumula 493, un 97%, es decir, apenas se ha perdido trece snaps en total en siete encuentros.
Mosley no necesita demasiada presentación. En su décima campaña como profesional ya suma cinco nominaciones para el Pro Bowl. Su llegada en la offseason de 2019 desde Baltimore fue un movimiento muy importante por parte de la franquicia. Una grave lesión le limitó a apenas dos encuentros en su año de debut en la gran manzana, pero desde entonces casi no ha salido del campo. En cambio, Quincy Williams fue una adquisición de perfil mucho más bajo, vía waivers con la temporada 2021 a punto de comenzar, que pareció en principio producirse únicamente para complacer a su hermano, Quinnen. Los Jaguars le escogieron de forma muy sorprendente al final de la tercera ronda del draft de 2019. Si bien su hermano menor brilló en la siempre candidata al título Alabama, Quincy jugó para la universidad de segunda división, Murray State. Fue un "prospect" tan desconocido que en el momento de su elección NFL Network no tenía apenas algún "highlight" de él que ofrecer a su público. Dos años después de su llegada a los Jets y con un nuevo contrato bajo el brazo firmado el pasado mes de marzo, es indudable que Quincy está en el equipo por derecho propio.
"Desafío a cualquiera que me diga algún linebacker mejor que él en la NFL ahora mismo porque no lo hay. En mi opinión está jugando a un nivel élite", comentó hace poco en rueda de prensa sobre Quincy Williams el coordinador defensivo del equipo, Jeff Ulbrich.
Estando un tal Fred Warner en el otro lado del país jugando para los 49ers creo que esa afirmación es algo osada, pero ciertamente, tras estudiar la cinta, creo que Williams debe estar en consideración para formar parte del equipo All-Pro o al menos del Pro-Bowl. Su velocidad de reacción es tal que le permite crear jugadas como ésta, en la que evita el bloqueo del center de Denver y obliga al portador del balón a cortar hacia dentro donde por supuesto se va a topar con su compañero, C.J. Mosley, que es quien finaliza el placaje.
En otras ocasiones ha sido al revés, Mosley ha creado la jugada que ha rematado su compañero Quincy. Ése fue el caso del día del triunfo sobre Philadelphia, cuando C.J. forzó un fumble de D´Andre Swift que recuperó Williams. Los Eagles iban camino de abrir una brecha de dos anotaciones antes del descanso y gracias a esta acción del veterano linebacker pudieron los Jets anotar tres puntos y marcharse solo cinco abajo en un partido que acabó decidiéndose por apenas seis puntos.
La defensa de Saleh está un año más en el furgón de cola a la hora de realizar blitz (puesto 31 de 32 con un 19.8%), pero eso no significa que no utilice la velocidad de sus dos linebackers para ocasionalmente añadir al rush que ejecutan los cuatro de la línea defensiva. En las postrimerías de la victoria en Denver, Quincy firmó dos sacks sobre Russell Wilson. En el segundo de ellos lo hizo entrando desde el "edge", mientras su compañero C.J. se situaba incrustado en la línea como "joker", pero caía en cobertura. Otra de las formas en que se combinan ambos es sobre el Gap-A en un "Double Mug". Esto pudimos verlo el pasado domingo ante los Giants. Mosley será ahora quien entre al rush, obligando junto a sus compañeros a que el quarterback se desprenda rápido de la pelota. Observad la velocidad de Williams para reaccionar a todo lo que está pasando y llegar al placaje que evita la conversión de tercer down. Teniendo en cuenta que el receptor del balón es Saquon Barkley y que partía desde el slot, no desde el backfield, hay que decir que es una jugada de categoría élite por parte de Quincy.
A sus 31 años de edad Mosley continúa rindiendo a un nivel altísimo y es el líder vocal de esa defensa, el que realiza las llamadas y constantemente está situando a sus compañeros en el lugar correcto y ajustando cuando el ataque rival ejecuta movimientos pre-snap. Sin embargo, es obvio que este año Williams ha dado un salto de calidad que le ha emparejado con su colega. Solo hay que mirar la estadística de placajes para comprobar esto. En 2021 y 2022 Mosley lideró al equipo con 168 y 158 placajes respectivamente, por los 110 y 106 de Williams. Avanzando a esta temporada ambos están empatados a 71 tacleos, teniendo eso sí Quincy trece más en solitario y ocho para pérdida de yardas por los tres de Mosley. Uno de esos placajes para pérdida lo hizo contra la carrera el día de Philadelphia. Más adelante en ese encuentro dejó otra acción para el recuerdo cuando detuvo a DeVonta Smith uno contra uno en campo abierto.
"Esta offseason he trabajado a tope con C.J. (Mosley) para mejorar en mi juego. Hice muchos entrenos específicos de defensive back porque sabía que mi cobertura era todavía algo débil y en general me he enfocado para convertirme en un All-Pro como él." Sin duda que el discípulo ha aprendido del maestro. Ahora los Jets tienen dos linebackers que serían la estrella máxima de cualquier franquicia en solitario y que están sosteniendo a un equipo que parecía perdido cuando Aaron Rodgers cayó lesionado. Su vuelta parece cada vez más cercana, pero hasta entonces Mosley y Williams deberán mantener la ley y orden en Nueva York, algo que los rivales han venido sufriendo en sus carnes semana tras semana.





