Este año arrancó la primera temporada sin Tom Brady en 23 años. Pero no ha sido el único cambio de estafeta. Entre lesiones, transferencias, cambios de rumbo y, sobre todo, la emergencia de nuevas estrellas, la cara de esta liga comienza a tener una transformación radical. Si al inicio de la campaña hubiéramos dicho que el fin de semana estaría animado por las actuaciones de Josh Dobbs y CJ Stroud nos hubieran tachado de locos. Es más, hubiera sido imposible imaginarlo por la simple situación contractual de Dobbs durante la pretemporada.
Y sí, entiendo que Mahomes y Jalen Hurts estaban en BYE y que el próximo MNF puede ser el mejor Monday Night del año, con la reedición del Super Bowl. Pero Hurts es un nombre relativamente reciente también. Apenas firmó este año su primer gran contrato. Basta hacer una revisión rápida de quienes están iniciando los partidos como QB titulares para notar ese recambio generacional: Zach Wilson, Mac Jones, Kenny Pickett, Trevor Lawrence, CJ Stroud, Gardner Minshew, Will Levis, Aidan O'Connell, Sam Howell, Tommy Devito, Josh Dobbs, Tyson Bagent, Desmond Ridder, Bryce Young, Brock Purdy. La mitad de la liga. Si alguien parpadeó, si se perdió un par de temporadas, va a venir a una NFL completamente cambiada. Me encanta la emergencia de nuevos héroes.
No es un fenómeno exclusivo de la posición de QB. Un rápido repaso por los RBs que están resquebrajando a las defensas nos encontrará con nombres como Brian y Bijan Robinson, Jhamyr Gibbs, De'Von Achane o Keaton Mitchell. Vale, que los RBs explotan desde el año de novatos con mayor frecuencia. Entonces, ¿qué tal un vistazo a algunos WRs que están brillando cada semana?, ¿qué tanto suenan ya nombres como Puka Nacua, Jordan Addison, Chris Olave, Garrett Wilson, Tank Dell o Noah Brown, acompañando a Amon-Ra St. Brown en el Olimpo?

También cambió lo que esperábamos en términos divisionales. En la AFC Este de la muerte se creó una nueva línea temporal cuando Aaron Rodgers se lesionó en el primer drive de la temporada. La defensiva de los Jets es espectacular, pero juega demasiados minutos. Zach Wilson no puede ganar partidos. El año determinante de Mac Jones con Bill O'Brien se ha convertido en la confirmación de que no es el QB para New England. Y probablemente para ninguna franquicia de la liga. Fue interceptado en el drive clave y entró Zappe, que ingenuamente algunos pensaban que podía ser una solución, solo para tirar una intercepción aún peor en un fake spike que terminó en un pase a la defensiva secundaria.
La dependencia de los Bills por Josh Allen ha llegado a su límite. El QB más interceptado de la NFL. Por encima de Mac Jones y Jordan Love. Seis partidos seguidos con al menos una intercepción y récord parcial de 5-5. Miami lidera la división, pero hay dudas claras cuando enfrentan a equipos con récord ganador. Se torció la línea temporal.
Siempre hay un norte
El verdadero espectáculo está en la AFC Norte. Los intratables Ravens dominaban a los Browns y terminaron cayendo. Juegan en TNF contra el último lugar de la división, los Bengals de Joe Burrow que cayeron a manos de los Texans del ya mencionado CJ Stroud. Los Bengals están en el fondo. Vaya locura. Myles Garrett está comandado a una defensiva Brown que hace mucho no veíamos. Y están ahí arriba, 6-3. Enfrentan a Pittsburgh que tiene el mismo récord. Que no nos sorprenda si tres equipos de esta división llegan hasta playoffs. El playoff picture de la AFC muestra a cuatro equipos con un récord de .500 o superior. Se antoja un cierre espectacular. Casi tan emocionante como la lucha por el primer pick del próximo draft entre Bears, Cardinals, Giants y Patriots. Con un poquito de sarcasmo, pero tampoco tanto. Junto con los tres partidos de Thanksgiving vamos anotando en el calendario el Caleb Williams Bowl para la próxima semana 12.
Hemos cruzado la mitad de la temporada y hay muchas líneas narrativas que queremos seguir hasta el cierre:
- ¿Cuántos equipos de la AFC Norte llegan hasta playoffs?
- ¿Pueden los Jags cerrar con una versión competitiva?
- ¿Los Texans podrían arrebatarles la AFC Sur?
- ¿Hasta dónde llega el cuento de hadas de Josh Dobbs?
- ¿Quién gana la NFC Sur?
- ¿Recuperan los 49ers su versión más dominante?
- ¿Podremos ver un Super Bowl con equipos nuevos?
- ¿Cuál es el límite de los Lions?
- Y, sobre todo, ¿es este el año de los Cowboys?
Yo sigo diciendo que no.





