Joseph Campbell se encargĂł de diseccionar la estructura narrativa y el por quĂ© las gestas nos resultan tan llamativas en "El viaje del hĂ©roe". Uno de los momentos clave, en la estructura, es la ordalĂa, ese momento en que el hĂ©roe tiene que enfrentarse al peligro, obstĂĄculo o amenaza, que pone en riesgo su vida (o su temporada), para terminar saliendo triunfante de ese enfrentamiento. Esto no sucede al inicio de la historia, por supuesto, antes debiĂł acontecer un llamado a la aventura, que el hĂ©roe acepta, seguramente con los planes y objetivos de la campaña, ademĂĄs de un encuentro con el mentor, que no es solamente el head coach, sino los coordinadores por unidad de juego y los especialistas que les acompañan.
Este domingo, en la cima de la NFC, se enfrentan dos equipos que han construido su temporada a partir de vencer los obstĂĄculos y aprender a convivir con las amenazas semana a semana. Estamos hablando de los dos equipos con rĂ©cord de 4-1 que tienen el menor diferencial de puntos a favor, esto se traduce en juegos (y finales) apretados. Un dato apabullante: los Buccaneers han obtenido 4 victorias en 5 juegos a pesar de estar empatados o perdiendo en el Ășltimo minuto de juego regular. LĂ©anlo de nuevo, es una locura. Por otra parte, San Francisco es el Ășnico equipo con 4 victorias y un diferencial de balones negativo. Viven al filo.
En su viaje, el héroe es muchas veces herido en el campo de batalla y debe sobreponerse a esas heridas y seguir adelante. Asà lo han hecho los 49ers, que no solo tuvieron que sobreponerse a la baja de toda la campaña de Nick Bosa por una lesión de LCA, sino que han visto caer a Kittle (que tiene posibilidades de volver a ver acción en semana 6), a Brandon Aiyuk, a Ricky Pearsall e, intermitentemente, a Jauan Jennings.
Por ello, el hĂ©roe ha tenido que levantarse de la lona y ver emerger a Jake Tonges, con un rendimiento explosivo, y Kendrick Bourne, en el juego mĂĄs reciente. Si lo anterior no les bastaba, tambiĂ©n perdieron al piloto y tuvieron que entregarle las llaves del Mustang a Mac Jones, que ha tenido una actuaciĂłn bastante sĂłlida detrĂĄs del volante. Tanto que actualmente no es del todo claro que Purdy tenga su lugar guardado en la escuderĂa al volver: un mejor rĂ©cord, yardas por juego y diferencial de TD-INTs permiten construir un caso a favor del expatriota. Una subtrama mĂĄs a seguir.
Y, como en cualquier gran saga, ha vuelto la figura de CMC, con un volumen de yardas desde la lĂnea de scrimmage a la altura de Puka Nacua o Jonathan Taylor, siendo el RB con mĂĄs recepciones en toda la liga y con un buen margen de distancia. AsĂ, maltrechos, pero de pie, buscan vencer a Tampa Bay, un especialista en hacer y recibir daño por igual.
Los Buccaneers tampoco se han librado de las lesiones, pero han logrado conservar intactas dos piezas clave: un Baker Mayfield que estĂĄ jugando una temporada a nivel MVP y un Emeka Egbuka que estĂĄ listo para ser el prĂłximo gran WR en la liga. El resto del ataque estĂĄ fuera, no contarĂĄn con Mike Evans, Chris Godwin, ni Bucky Irving. De hecho, Baker no habĂa podido ganar nunca cuando Mike Evans estaba en la lista de lesionados. Hasta que llegĂł Emeka con sus 445 yardas por aire y 5 TDs, top 4 de la liga en ambas estadĂsticas. Han caĂdo los demĂĄs titanes, pero el atlante Egbuka parece estar listo para sostener por sĂ solo el peso del ataque. Los nĂșmeros apuntan a novato ofensivo del año y estĂĄn a la altura del arranque de otros dos gigantes: Ja'Marr Chase y Randy Moss. Los ingredientes estĂĄn para que seamos testigos de una historia que nos atrape. Joseph Campbell estarĂa orgulloso.





