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NFL salvaje: mantras, mentiras y falsas predicciones

De Sócrates a Goldman

Goldman

La postulación moderna del pensamiento socrático por el cual su aserto "solo sé que no sé nada" o "solo sé que nada sé" se encuentra representada, en esta era, con la figura de William Goldman. Tal afirmación no es más que una expresión por la que cada uno somos conscientes de nuestra propia ignorancia. La sabiduría procede precisamente del reconocimiento del desconocimiento. Aunque al final siempre volvemos a éste, pues no existen evidencias de que Sócrates pronunciara estas palabras, la realidad es que está muy acorde a su pensamiento filosófico, pero nada más. Certezas, las justas.

Que William Goldman fue un guionista genial en la industria hollywoodense está fuera de toda duda, supo adaptar al cine textos propios novelados y ajenos que trascienden la época, desde Butch Cassidy a Maratón de la muerte, de Todos los hombres del presidente a Poder absoluto. Al final una película se puede preparar con todos los medios imaginables, pero la narrativa, el guion, la letra, eso es lo verdaderamente insustituible, aunque en algunas de las decisiones definitivas reconoce que hay gente capaz de ejercer mayor influencia, como las estrellas o los directores. En consonancia, nos da un ejemplo, el de Butch Cassidy, que le dio su primer Óscar en 1969 (el segundo fue en 1977, por Todos los hombres del presidente). Cuenta Goldman que escribió el guion de esa película con la mente puesta en Paul Newman como uno de los protagonistas, como en verdad ocurrió. Pero en ese momento Goldman imaginaba a Newman en el papel de Sundance Kid. Hasta que George Roy Hill, director del film, le propuso a Newman (erróneamente, según Goldman) convertirse en Butch Cassidy. El actor se entusiasmó, entre otras cosas porque no tenía muchas ganas de ser Sundance Kid, papel para el que finalmente fue convocado Robert Redford. "En general me puso muy contento todo lo que pasó con Butch Cassidy. En varios aspectos resultó mejor de lo que escribí. En otros, no. Y en algunos otros fue diferente. Mi guion era mucho más oscuro y, según creo, la película no hubiese resultado tan exitosa. Por eso, la mayor parte del crédito la tiene el director George Roy Hill", puntualiza. Y es que lo que parecía malo acabó siendo bueno, porque nada es lo que parece en un principio, o casi nada. Como guionista, se hace necesario pararnos en lo que hablaba y sentía respecto a esta profesión y al guion. The Hollywood Reporter rescató otra definición antológica de Goldman. Decía que para un autor escribir nada más que guiones era algo que menospreciaba su alma. "Uno puede tener suerte y hasta hacerse rico, pero con toda seguridad nunca será una persona feliz", señaló en 1983. También sostuvo que el modo en que se hace una película refleja la mentalidad de los ejecutivos, y el modo en que esa película tiene éxito refleja el comportamiento del público. "Y la verdad -remató- es que no tengo la menor idea de qué es lo que le gustará al gran público. Nadie sabe nada." Goldman comentaba: "Los guionistas siempre han sido personajes secundarios en Hollywood. Pero pregúntenle a cualquier director y les dirá que él es tan bueno como lo es el guion de su película", comenta en su libro The Movie Business Book. "La gente se pregunta -agrega- por qué hay más interés que nunca en el trabajo de los escritores y por qué ellos obtienen tanto dinero por su trabajo, teniendo en cuenta que los actores hacen lo suyo a la vista de todos y que los directores controlan la concepción visual. La respuesta es que todo empieza por las palabras: el guion". Si hay algún deporte donde el guionista tiene máximo protagonismo, y podemos trasladar esa frase de, tan bueno es el equipo como su game plan, es la NFL. En esta liga podemos concluir que los que escriben los guiones o el game plan, no son secundarios de ninguna forma, al contrario, son la caja en la que está depositado el juego de la franquicia. Pero lo cierto es que, siguiendo los postulados de Goldman, como en una película de cine, ya puedes juntar actores, dinero y guion, que al final no hay triunfo garantizado, nadie sabe nada. Las debacles son sonadas en el séptimo arte. Películas que en taquilla fueron un desastre aunque luego se convirtieran en obras de culto como West Side Story, El último duelo, Blade Runner o Qué bello es vivir hay muchas, igual que equipos construidos para ganar y acaban fracasando.

Pero en realidad, todo subyace en la idea de que la NFL es salvaje como la vida misma, destruye apriorismos de los dos primeros meses de competición, tumba animadversiones veraniegas, congela especulaciones sobre los defectos de pasadas temporadas y nivela cualquier exceso en la crítica. Veámos las mentiras de los dos primeros meses:

El falso inicio de Bengals

Cincinnati Bengals defensive end Cam Sample (96) walks on the sideline along with the defense during an NFL football game against the San Francisco 49ers, Sunday, Oct. 29, 2023, in Santa Clara, Calif. (AP Photo/Scot Tucker)

Cincinnati empezó de manera horrible esta temporada. En el primer mes de competición fue uno de los peores equipos, con un ataque inoperante y de los que menos puntos convertía. Pero todo era mentira, 8 semanas y ya están aquí. Han tardado pero llegan a tiempo. Su presencia en la lucha por todo dependía de una pieza clave como Joe Burrow, y de otras que van sumando, como Higgins, que tampoco estaba. Ese ataque, como ya sabemos, lo tiene todo. Un Qb extraordinario que cuando está, tras su lesión de la anterior temporada, es capaz de todo, como de poner 28/32 completos para más de 280 yardas, 3 Tds, y 0 interceptaciones de su último partido. Pero siempre le pasa lo mismo a Joe. Inicios malos o irregulares, como mecánica diesel, su aceleración y velocidad de rumbo es lenta pero progresiva. Una OL que cada partido fue funcionando mejor, permitiendo un total de 17 sacks frente a un último partido contra uno de los favoritos, San Francisco, que solo permitió 2.

La constelación de los 49ers

San Francisco 49ers quarterback Brock Purdy (13) throws during an NFL football game against the Cincinnati Bengals, Sunday, Oct. 29, 2023, in Santa Clara, Calif. (AP Photo/Scot Tucker)

Al contrario que Bengals, el inicio de 49ers fue devastadoramente arrasador con todos los rivales, en ataque y en defensa. Un equipo construido como una película de Hollywood, con un elenco de estrellas y un gran director, tal y como lo advertía al hablar de Goldman, dispuesto a ganar el Super Bowl desde el primer partido. Deebo Samuel, Aiyuk, Kittle, Trent Williams, Juszczyk, Warner, Greenlaw, Nick Bosa, Armstead y la joya de la corona, Christian McCaffrey. Bastó una sacudida, para poner en duda todo lo que vimos en el primer mes y medio. Sacudida en modo de lesiones contra Browns, afectando a su LT T.Williams, Samuel y CMC. Y aún así estuvieron a punto de ganar a Cleveland si no es por un mal pateo de field goal en los últimos instantes de partido. A partir de aquí la confianza se esfuma y entran en dinámica perdedora, contra Vikings y Cincinnati. Nada como un mal resultado, lesiones, dudas y la confianza se va por el desagüe. Y ya no hablamos solo de la defensa, es que el ataque consiguió en 3 partidos, 17 ptos/partido. Llega semana de Bye, toca recomponer, recuperar estructura mental y volver a ser el equipo de los primeros 5 partidos que promediaba 33,4 ptos/partidos, es decir, el doble de puntos en ataque. Así que no, no solo es defensa, aunque esta está consintiendo lo que no hizo en esos encuentros, ni más ni menos que 24ptos/partido, cuando en aquellos primeros 5, solo consentía una media de 13,6 ptos/partido. No-sabemos-nada.

Packers pelearán la división con los Lions

Green Bay Packers quarterback Jordan Love (10) during warm-ups before a regular season NFL football game against the Minnesota Vikings at Lambeau Field on Sunday, Oct. 29, 2023, in Green Bay, Wis. (Matthew Becker via AP)

Otro mantra repetido al comienzo de la competición, si bien aquí sí había detractores de los cheeseheads, aunque sólo fuera por inclinación fanática de acabar con ese dominio divisional de 20 años, fue el relativo a que Packers lucharía la división de la NFC Norte con unos presumibles favoritos, Detroit Lions. Y así pareció confirmarlo los primeros 3 partidos que lucían un 2-1 en su récord. A partir de la visita de Detroit a Lambeau, de nuevo se siembran dudas en la franquicia de Wisconsin. Lo que parecía un quarterback maravilloso y aquel amor novelado entre Montescos y Capuletos, de Love a Romeo, se deshizo como azucarillo en el café. Perdieron 4 partidos consecutivos, y lo que iban a ser aspiraciones a playoffs, se han convertido en la asunción de una reconstrucción como algo inevitable que tendrá su caminar por arena. Proceso normal en cualquier franquicia tras 3 décadas de éxito, eso sí, con un trasiego anormal, el que va de un Hof a otro Hof, de Favre a Rodgers. Esta vez no lo parece. Algo bueno se hizo en esa franquicia durante tiempo, toca ver la reacción en malos momentos, ahí se miden.

Los Buccaneers serán los últimos de la división

Buffalo Bills defensive end Greg Rousseau (50) puts pressure on Tampa Bay Buccaneers quarterback Baker Mayfield (6) during an NFL football game, Thursday, Oct. 26, 2023, in Orchard Park, N.Y. The Bills defeated the Buccaneers 24-18. (AP Photo/Gary McCullough)

Otra de las mentiras del inicio, fue que Bucs peleraría con Panthers por no ser últimos de la división de la NFC Sur, con Falcons y Saints luchando por ser los primeros. Al principio, los primeros 4 partidos parecían desmentir tal afirmación luciendo un 3-1 de récord con Tampa como solventes líderes divisionales, hasta que encajan 3 derrotas consecutivas; una indiscutible contra Lions, otra por muy poco margencontra su rival divisional, los Falcons y ya contra los Bills. La realidad actual nos deja a Panthers muy abajo en la división y a los otros 3 luchando por ganarla. La clave fue considerar a Mayfield incapaz de liderar ese ataque, y aunque al principio, conociendo sus limitaciones y sin mucha complicación, ganando a un rival divisional como Saints, parecía que Baker sería algo mucho mejor de lo esperado, la realidad actual se empeña en desmentirlo. La defensa de estos Bucs los sostienen, veremos si Mayfield es capaz, siquiera, de aguantarlos en la lucha.

Los Jets de Rodgers Wilson

New York Jets quarterback Zach Wilson (2) warms up before an NFL football game against the New York Giants, Sunday Oct. 29, 2023, in East Rutherford, N.J. (AP Photo/Bryan Woolston)

A los NYJ los vimos todos en pronósticos, liderando la AFC Este a final de año. Con Rodgers y esa portentosa defensa, todos afirmábamos que los Jets estaban a un quarterback para ser contenders y ya lo tenían. La realidad es otra, porque la NFL golpea todo. Una lesión del aquiles, lo tumbó, presumiblemente, para toda la temporada, así que tomando los mandos un mal Zach Wilson, todo presumía que sería una temporada desastrosa, ahogándose detrás de Patriots como últimos de división y con un 1-3 de récord en sus primeros 4 partidos a pesar de haber comenzado ganando a unos irregulares Bills. Ahora llevan 3 partidos seguidos con victoria, y terceros de división, a una victoria de Buffalo y con un partido menos. Los Jets van a dar más de un disgusto de aquí en adelante, y con Wilson.

Los Bills ganarán la división

Mostly Buffalo Bills cheer squad runs across the endzone with a flag to celebrate a score during an NFL football game against the Tampa Bay Buccaneers, Thursday, Oct. 26, 2023, in Orchard Park, N.Y. (AP Photo/Gary McCullough)

No pocos vaticinios vimos a finales de agosto en los que se aseguraba el favoritismo de Buffalo en la división. Lo que fue una derrota inesperada con Jets en el inicio de la temporada, se vio como un accidente al cuarto partido con un récord de 3-1, habiendo ganado a Raiders, Commanders y Dolphins. Las lesiones de Milano, White y DaQuan Jones, la espina dorsal de esa defensa los acaban desarmando y su viaje a Londres los remata con la derrota ante Jaguars, llegando a perder contra Patriots y ganando por un resultado muy apretado, a unos debilitados NYG, 14-9 y Bucs 24-18. Allen seguirá tirando del carro hasta el final, pero hay cosas con las que no se puede, el Everest de la NFL es este, los arbitrajes, las lesiones y los turnovers, esta triada te hace perder cualquier partido, cualquiera.

Denver será otro

Denver Broncos safety Justin Simmons (31) prior to the game against the Kansas City Chiefs of an NFL football game Sunday October 29, 2023, in Denver. (AP Photo/Bart Young)

Y sí, leímos mucho aquello de que con Sean Payton, estos Broncos, por fin sí, iban a estar bien entrenados y ganarían lo que había que ganar, por lo menos, rehaciendo lo que había desecho Nathaniel Hackett. Y cómo es esta competición, comienzan con un récord de 1-5 ganando solo a Bears, perdiendo entre otros contra Raiders y Jets. Equipos sin QB consolidado. Y el destino es impredecible, pues son los Jets quienes les dan la puntilla con su Coordinador ofensivo al frente después de aquellos desprecios en público que Payton virtió contra Hackett. Pero como siempre, esta NFL no es lo que parece y ahora sí, derrotando a Chiefs con una defensa inconmesurable. Russell Wilson está jugando mucho mejor y sus números están ahí, sorprendente, o no:

Nueva York: Wait till next year

Permítame el lector acabar esta relación con este libro cuyo título me recuerda a los equipos de NY este año. Wait till next year es una memoria de 1988 precisamente de William Goldman y el periodista deportivo Mike Lupica. El libro es similar al anterior de Goldman, The Season: A Candid Look at Broadway. En aquel se analiza un año de equipos deportivos de Nueva York en el que Goldman obtuvo pases de prensa para ver una gran cantidad de partidos. El enfoque principal son los Mets, siguiendo su temporada de campeonato, y al mismo tiempo ver a los equipos locales de baloncesto y futbol americano en una descripción general tremendamente frenética de los entrenadores, estrellas, propietarios, intercambios y controversias que generó la temporada. El libro representa la frustración de lo que debió ser y no fue, como todo lo que no debió pasar y finalmente pasó. Y es que de nuevo volvemos a aquello de que nadie sabe anda. En palabras de Goldman: "Quería ser columnista deportivo cuando era niño y luego aprendí más sobre lo que hacían para ganarse la vida y decidí que no quería hacerlo. Tienes que ir a ver toda esa mierda. Es divertido ir a un partido de vez en cuando. Lo genial, el año que escribí el libro con Lupica, fue que tenía pases de prensa para poder sentarme con todas esas personas cuyas columnas leía y ver un partido de béisbol, de futbol o de baloncesto. ¿Qué pudo ir mal? ¿Por qué no salió como estaba previsto inicialmente? Nadie sabe nada, esperemos al año siguiente." Y no podía faltar, Goldman dijo que el libro "fue un fracaso total, no funcionó comercialmente, pero fue una época maravillosa para mí". Cómo no, al final el fracaso es parte de todo, de la vida y por supuesto, de la NFL. La cuestión, meta y objetivo, es cómo hacer para no permanecer en ese fracaso un tiempo demasiado largo que acabe en desesperación y vicie nuestro progreso.

Al final, de todas estas falsas afirmaciones, parece que todo es mentira hasta que, a posteriori, lo confirmemos o desmintamos bajo el paraguas de lo que constatamos que sucedió. Cada vez valoro y me paro más en las opiniones fundadas sobre la base que contradice la realidad externa que todos presenciamos porque vemos un poco más allá. Como aquella película de Trueba, Vivir es fácil con los ojos cerrados. Ábranlos, queda mucho de competición y nada es lo que parece porque tanto Vd. como yo, no sabemos nada.