Rendir en la NFL a nivel alto es difĂcil, hacerlo como jugador reciĂ©n llegado lo es todavĂa mĂĄs. Hay mil factores que pueden influenciar para que un buen jugador de College Football no rinda igual en la NFL, por ello los que logran hacer un impacto inmediato son merecedores de nuestra atenciĂłn pues suele ser el primer indicativo que podamos estar ante jugadores que dominarĂĄn la liga los prĂłximos años. Tras solo cinco semanas, estos son los que mĂĄs han brillado con la sorpresa (o quizĂĄ no) que no hay ningĂșn quarterback entre los mencionados esta vez.
Dejemos de lado la absurda racha de cinco juegos consecutivos con recepciĂłn de touchdown que es impresionante por sĂ misma. Egbuka fue categorizado, casi de forma despectiva, como un receptor âseguro, muy low floorâ porque no tenĂa una cualidad que llamara poderosamente la atenciĂłn: no es el mĂĄs rĂĄpido, el mĂĄs alto o el mĂĄs fuerte.
Pero como lo señalĂ© en enero, eran las mejores manos del Draft 2025 e iba a ser impacto inmediato en la NFL por la facilidad que tiene para encontrar el balĂłn. EstĂĄ siendo uno de los actores principales de los poderosos Buccaneers, porque ha desarrollado una quĂmica inmediata con Baker Mayfield y ha sido productivo a un nivel absurdo: cuarto en yardas por recepciĂłn, segundo en recepciones de touchdown.
No nos engañamos, la mayor sorpresa en los Colts es Daniel Jones, pero gran parte del exito del QB ha sido gracias al novato Tyler Warren quien le ha ayudado demasiado con su versatilidad alineĂĄndose en todas las posiciones en las que podrĂa ser empleado (algo que notamos desde su Ă©poca en College): al lado del tackle, como receptor slot, como receptor externo, saliendo del backfield.
Warren es una amenaza por su adaptabilidad, una navaja suiza que ha aprovechado que Indianapolis no tenĂa un WR1 dominante. No solo es lĂder entre novatos, entre todos los tight ends de la liga, nadie tiene mĂĄs yardas por recepciĂłn. No se sorprendan de ver a Tyler Warren como el favorito para ganar el OROY a finales de este año.
âLos ricos se hacen mĂĄs ricosâ fue la oraciĂłn escrita por varios cuando Eagles se llevĂł a uno de los mejores linebackers del Draft 2025. Y, al igual que el año pasado, no han perdido tiempo explotando su potencial.
Campbell ha rendido sorprendentemente bien en el medio de la defensa del campeĂłn defensor. Ha demostrado un rango de cobertura que no sabĂamos que tenĂa en su haber, es tremendamente sĂłlido contra el juego terrestre y lo curioso es que es su primera temporada jugando como linebacker medio. En Alabama se desempeñó mĂĄs como pass rusher, pero en Philadelphia ha rendido como si llevara años jugando en la parte central. AĂșn tiene ciertos errores, pero es solo el inicio de su nueva posiciĂłn y ha sido impactante.
Si nos deshicimos en elogios con Emeka Egbuka habrĂa que hacer lo mismo con Tet McMillan, quien quizĂĄ no ha brillado tanto como su rival divisional sencillamente porque Panthers no acapara encabezados como lo hace Tampa Bay. Pero McMillan ha sido dominante en este inicio de temporada.
Las dudas con él previo al Draft, giraban sobre su capacidad para vencer coberturas personales y crear separación, pero eso quedó en el pasado. Solo tiene una recepción menos que Egbuka, en un equipo menos completo y se ha convertido en el receptor principal de su equipo por lo dominante y confiable que es. Es pronto, pero recuerda a Mike Evans novato.
El Ășnico novato en el top 10 de tackleadas esta temporada juega en los Browns y los lidera desde ya. No es poca cosa que en una unidad tan loada como la defensiva de Cleveland, un jugador de primer año logre hacerse fundamental en solamente cinco partidos. Pero asĂ de escandaloso ha sido el inicio de Schwesinger en la NFL.
De acuerdo con PFF, es el 11° linebacker en calificaciĂłn general en la temporada. Un linebacker con una capacidad atlĂ©tica premium que permite cubrir, tacklear y perseguir QBâs.
NingĂșn liniero ofensivo me atraĂa tanto previo al Draft y ninguno me ha gustado tanto en este inicio de temporada como el novato de Seattle. La primera presiĂłn que permitiĂł fue en la semana 4. En la semana 5, fue el Ășnico novato que no permitiĂł ninguna presiĂłn en toda la liga. Es el liniero ofensivo interno con mejor calificaciĂłn en juego terrestre en toda la NFL. Datos que respaldan la teorĂa: es el mejor liniero ofensivo novato hasta ahora y ya camina entre los mejores de la liga.
Estamos hablando de un jugador que fĂĄcilmente podrĂa ser de los 3-5 mejores de la liga los prĂłximos 10 años. Cuando juegue Seattle, presten atenciĂłn al nĂșmero 76 y verĂĄn lo divertido que es ver jugar a linieros ofensivos.
Otro de los jugadores que mĂĄs me cautivaron en el proceso previo al Draft fue el safety de Notre Dame que se hizo una reputaciĂłn por ser un imĂĄn de balones rivales y lo ha sabido trasladar a la NFL con efecto inmediato: 4 pases defendidos y 2 intercepciones en solo cinco semanas lo avalan.
Se ha convertido en titular indiscutible de una defensa de Falcons que es la tercera mejor en yardas permitidas por dropback con solo 4.7 (vĂa Michael Middlehurst). Garbanzo de a libra en la tercera ronda.
Hablando de defensive backs de alto impacto, no he visto un corner con tal potencial entre los novatos que el reciĂ©n llegado a Arizona. Johnson ha dominado a cuanto receptor se le ha puesto por delante. Sea un veterano consolidado como Chris Olave o un novato en ascenso como Elic Ayomanor. Ha sido una pesadilla en cobertura para todos los que ha enfrentado. Si no fuera por las lesiones (dos partidos fuera de cinco esta temporada), seguramente estarĂa mĂĄs arriba.
QuĂ© montaña rusa ha sido su año de novato. Hampton empezĂł la temporada con una producciĂłn baja en comparaciĂłn con las expectativas creadas sobre Ă©l. Hasta que llegĂł el complicado juego vs Broncos donde brillĂł con 129 yardas y su primer touchdown. De ahĂ parecĂa que explotarĂa y continĂșo la tendencia hasta que llegĂł la lesiĂłn en la semana cinco que lo ha dejado en la lista de IR.
Historia parecida a la de Omarion Hampton, con la excepción de que él tuvo que ganarse su titularidad. Aunque no ha tenido un juego de mås de 100 yardas terrestres, la producción llega de una u otra forma y eso es lo que mejor lo describe como jugador: resuelve y es explosivo.
La energĂa que emana Skattebo es abrumadora. Parece un corredor de los años 70âs jugando con reglas del 2020. Tiene un motor incansable y actitud a tope. Es muy fĂĄcil simpatizar por Ă©l y no deberĂa tardar en empezar a tener mĂĄs producciĂłn.





