Skip to main content

Mundo NFL | Sitio oficial de la NFL en español

La previa de Lions vs Bills

El partido que abre la Semana 2, en Thursday Night Football, enfrenta a dos de las ofensivas más potentes de la NFL, que debieron exigirse al máximo para comenzar la temporada con una victoria. Los Buffalo Bills disputarán su primer partido oficial en el nuevo Highmark Stadium, después de imponerse agónicamente como visitantes. Recibirán a los Detroit Lions, que necesitaron jugar tiempo extra para lograr el triunfo en su estreno.

Buffalo Bills quarterback Josh Allen (17) reacts after wide receiver DJ Moore scored a touchdown during the first half of an NFL football game against the Houston Texans, Sunday, Sept. 13, 2026, in Houston. (AP Photo/Ashley Landis)

Josh Allen y el arsenal ofensivo de los Bills

El debut de Joe Brady como entrenador en jefe fue una de las historias principales en torno al comienzo de temporada de los Bills. Cambiaron algunas piezas en el roster y también modificaron algunos aspectos de su identidad de juego. Quien sigue intacto es Josh Allen, la gran figura de la franquicia.

En la Semana 1, pasaron apuros en la línea ofensiva debido a la imponente presencia de la defensiva de los Houston Texans. Pero, de igual manera, Allen supo comandar a su escuadra (2 TD por aire, 2 TD por tierra), resolviendo bajo presión y, sobre todo, identificando duelos favorables, al emplear formaciones abiertas.

En ese escenario, aparecen dos jugadores claves: Dalton Kincaid y D.J. Moore. Kincaid es la opción segura para Allen cuando necesita mover las cadenas. El domingo pasado, Kincaid atrapó 5 balones (130 yardas), de los cuales 4 sirvieron para lograr el primer down. Su importancia queda reflejada desde su llegada a Buffalo en 2023: 88 de sus 161 recepciones en la liga han servido para conseguir primeros downs.

Moore, en cambio, es la novedad. Llegó desde los Chicago Bears, donde se destacó como opción para pases largos. En su primer partido con los Bills, corrió esencialmente rutas profundas, buscando estirar la cancha. De hecho, el touchdown anotado en el segundo cuarto ante los Texans llegó mediante una ruta larga, que se concretó con un balón perfectamente lanzado por Allen, superando completamente la cobertura.

El talento y perseverancia de Allen son sinónimos de jugadas espectaculares. De esas, se nutrieron los Bills para ganar en su estreno. Sin embargo, necesitan hilvanar drives más sostenibles. En su visita a Houston, tuvieron el balón por apenas 23:43 y la ofensiva nunca permaneció por más de cuatro minutos en la cancha. Involucrar más a James Cook (69 yardas en 16 toques en la Semana 1) podría servir para darle más consistencia a cada posesión. Los Big Plays son notables, pero no siempre serán la receta del éxito.

Detroit Lions running back Jahmyr Gibbs (0) caries against New Orleans Saints safety Jonas Sanker (7) in the second half of an NFL football game, Sunday, Sept. 13, 2026, in Detroit. (AP Photo/Rey Del Rio)

Lions, al paso de Gibbs

Con el protagonismo del backfield concentrado en él, Jahmyr Gibbs es el arma principal de la ofensiva de los Lions. En el triunfo ante los New Orleans Saints, sumó 156 yardas en 29 acarreos y 2 TD. Sus 29 acarreos, además de las 5 recepciones que tuvo, reflejan su importancia. De hecho, suelen darle el balón para correr en primer down, utilizando formación singleback, alternando la cantidad de tight ends y variando los esquemas de bloqueos, aprovechando la velocidad y, sobre todo, la capacidad de Gibbs para hacer cortes en espacio reducido.

Esta cualidad podría servir frente a una defensiva de Buffalo que, el domingo pasado, tuvo problemas en los duelos particulares en la línea de golpeo. Sobre todo, por varios tramos parecieron ser una unidad reactiva, permitiendo espacios cuando tenían que defender contra la carrera. Parece ser una situación apropiada para que el coordinador ofensivo Drew Petzing insista con la misma selección de jugadas del primer partido, con tal de ganar la batalla en las trincheras y desgastar al oponente.

Correr primero, pasar después. En particular, jugar play action o lanzar rápido. Dos elementos que caracterizan a Jared Goff como quarterback. Por diseño, utilizan rutas de slant y trayectorias intermedias para asegurar primeros downs. También buscan que jugadores como Amon-Ra St. Brown puedan generar yardas después de la recepción. Bajo ese concepto, no sorprende que el receptor haya logrado 2 touchdowns el domingo pasado, pese a sumar solo 67 yardas.

Sam LaPorta tiene una utilidad interesante en esta ofensiva. Corpulencia para bloquear y seguridad para atrapar balones que permitan avanzar en un drive. Frente a los Saints, dos de sus cinco recepciones fueron para obtener primeros downs. Solo St. Brown, quien atrapó 10 balones, tuvo más jugadas por aire que el tight end.

New Orleans Saints quarterback Tyler Shough (6) is sacked by Detroit Lions defensive end Aidan Hutchinson (97) in the second half of an NFL football game, Sunday, Sept. 13, 2026, in Detroit. (AP Photo/Rey Del Rio)

Defensivas permeables, aunque con sólidos pass rushers

Tanto Detroit como Buffalo tienen deficiencias defensivas. En particular, cuando enfrentan ofensivas capaces de esparcir receptores por toda la cancha. En ocasiones, dejan espacios entre linebackers y safeties, y ahí es cuando quedan expuestos a permitir grandes avances.

Los Lions ganaron pese a permitir 469 yardas; algo similar ocurrió con los Bills, quienes concedieron 381. No obstante, jugadores como Aidan Hutchinson y Greg Rousseau pueden generar jugadas de tal impacto que compensan algunos defectos colectivos.

Hutchinson logró dos capturas el domingo pasado, ambas en situaciones mano a mano contra el tackle izquierdo, Kelvin Banks. Suele alinearse mucho por ese costado y ante dobles bloqueos, busca cruzar hacia el interior para encontrar un carril de presión. Un aspecto que deben considerar los Bills, quienes vienen de limitar al temible dúo Will Anderson Jr. y Danielle Hunter a solo 0.5 capturas entre ambos.

Por su parte, Rousseau causó dos fumbles cruciales. En el primer cuarto, provocó el primer error de C.J. Stroud. Y en la última serie, capturó al mariscal de Houston, forzando el balón suelto que terminó asegurando el triunfo para los Bills. En ambas jugadas, consiguió quedar uno contra uno por el lado derecho de la línea. Un detalle importante para los Lions, considerando que Goff suele maniobrar dentro del pocket.

Josh Allen representa el talento capaz de cambiar un partido para Buffalo; Jahmyr Gibbs, la versatilidad que puede marcar el ritmo para Detroit. Ambos equipos vienen de ganar en la Semana 1, pero con aspectos por corregir después de exigentes desafíos. En este Thursday Night Football, Bills y Lions tendrán una oportunidad temprana de demostrar si sus recientes victorias fueron una muestra de su potencial o el comienzo de una campaña con aspiraciones de contendiente.