Qué auténtica maravilla de Playoffs hemos disfrutado este año. Lo han tenido todo, emoción, igualdad, clima extremo, jugadas que recordaremos durante años y una guinda ideal en la Final de la Conferencia Nacional, donde los dos equipos nos regalaron un espectáculo de primer nivel en una lucha con las espadas en todo lo alto donde todos los grandes protagonistas dieron la talla y nos regalaron un sensacional 31-27 y, por encima de todo, la consagración de Sam Darnold en la NFL. La de la Conferencia Americana no estuvo a esa altura en cuanto al juego pero la batalla contra los elementos sí nos dejó un espectáculo digno de ver para un resultado de 10-7 que convirtió a Drake Maye en el segundo QB más joven de la historia en alcanzar el Super Bowl –sólo superado por un tal Dan Marino–.

Sam Darnold fue mejor que un gran Matt Stafford y manda a Seattle a la Super Bowl
Seahawks y Rams han sido, probablemente, los dos mejores equipos de esta temporada en la NFL, y la Final de Conferencia Nacional que protagonizaron así lo demuestra. El duelo fue por todo lo alto, talento contra talento que respondía cada golpe con otro. De hecho, en el apartado de errores graves podemos registrar uno por equipo: el muffed punt de Xavier Smith y la penalización por taunting pitada a Riq Woolen. Ambos fueron castigados con sendos Touchdowns de sus rivales. Pero es que la lista de aciertos es interminable y tiene un buen puñado de protagonistas, empezando por los dos Quarterbacks. Matt Stafford jugó un grandísimo partido, a la altura de la leyenda que ya es, pero podemos decir sin miedo a exagerar, que incluso con ese gran partido que firmó, Sam Darnold no sólo le aguantó el tipo sino que lo superó.
Darnorld se echó el equipo a la espalda. No fue una cuestión de ser capaz de firmar una actuación aseada en un contexto donde buscaron protegerlo con la carrera y darle situaciones sencillas y cómodas, no fue una cuestión de reducir riesgos para reducir los errores. En absoluto. El QB que fue traspasado por los Jets, cortado por Panthers, fichado para ser suplente en San Francisco y desdeñado en Minnesota a pesar de firmar 14 victorias con los Vikings, firmó el mejor partido de su carrera en la instancia más exigente y complicada. Aquello de lo que se le acusó unánimemente, "no va a responder en los partidos decisivos", lo borró de un plumazo y cambió la narrativa siendo capaz de liderar a su equipo al Super Bowl. No porque lo llevara la defensa en volandas (los Rams fueron capaces de poner 27 puntos), no porque el juego de carrera determinara el ataque –los RBs apenas corrieron 66 yardas en el partido, con 3 yardas por intento–. Fue Darnold ejecutando cuando más quemaba el balón y asociándose con un Jaxon Smith-Njigba estelar. El QB de los Seahawks completó 25/36 pases para 346 yardas y 3 Touchdowns. Y lo que es más importante, contra la presión, Darnold, que en los dos partidos anteriores frente a Rams no había conseguido un solo TD y había lanzado 3 intercepciones, en la final de conferencia se fue a 102 yardas y 3 TDs. Efectivamente, todos sus Touchdowns los firmó siendo presionado por la defensa de Los Angeles, ahogando al fin los fantasmas que le perseguían desde su época en Nueva York.
Y eso que la actuación ofensiva de los Rams fue una de las mejores de cualquier equipo en toda la temporada, siendo capaces de superar a la temible defensa de Seattle, que encajó 479 yardas en el partido. Simplemente, Darnold fue mejor.
Jaxon Smith-Njigba fue el socio ideal para su QB. Un WR que en su año rookie recibía casi el 30% de los balones que le lanzaban en screens y era acusado de poder jugar sólo desde el slot. Visto ahora con distancia parece una locura. Un jugador capaz de hacer daño en los tres niveles y que en esta final de conferencia se fue a las 153 yardas y un Touchdown. Sin lugar a dudas, la salida de DK Metcalf le abrió las puertas del protagonismo en el ataque aéreo de Seattle, dando un evidente salto de calidad del que se ha beneficiado claramente su equipo. Hay todavía un tercer jugador ofensivo en Seattle que merece ser mencionado: Kenneth Walker III, que está en el mejor momento de forma de su carrera, en el momento preciso. A Walker le costó correr de manera tradicional, pero se convirtió en un arma muy efectiva recibiendo screens y check downs que convirtió en importantes ganancias que daban aire a su equipo.
Sobre los Rams no hay mucho más que decir al margen de que cayeron con muchísimo honor y jugando un partido inmenso. Stafford fue capaz de brillar con su equipo por detrás en el marcador y de encontrar agujeros en una defensa que casi no los tiene. Puka Nacua firmó otro partido estratosférico, a la altura de que, ya se ha convertido en uno de los mejores receptores de la NFL por derecho propio. Seguro que con la fantástica temporada que han firmado y el nivel que mostraron el pasado domingo, McVay y los suyos se van con la sensación de que se les ha escapado una oportunidad de oro para conseguir otro anillo, porque tenían lo que hay que tener para ser campeones. ¿Podrán volver el año que viene al mismo nivel y, esta vez sí, subir ese último peldaño? La sensación es la de que el tiempo se agota con un Stafford ya veterano, pero también decíamos eso este año y han estado a punto. Puede que les quede una última bala en el cargador para ser campeones.
De momento, será Seattle quien tenga el billete al Super Bowl por parte de la Conferencia Nacional y llegará como legítimo favorito y habiendo sido el mejor equipo de la NFL esta temporada.

Los Patriots encuentran siempre la manera de ganar y reinan en la Americana
No, los Patriots no han brillado en estos Playoffs a la altura de Seahawks o Rams, pero siempre encuentran la fórmula para sacar los partidos adelante y sumar victorias… y eso también tiene un valor importante. Tanto, que les ha llevado hasta el Super Bowl. Bueno, decía que New England no ha brillado tanto como otros, pero hay que puntualizar. No ha brillado tanto en ataque, porque su defensa ha estado al nivel de las mejores en la segunda parte de la temporada y en los Playoffs, directamente, ha sido la mejor.
Evidentemente, la manera de alcanzar el partido por el trofeo Vince Lombardi no ha sido tan brillante como la de los Seahawks y han tenido que bregar y han tenido que sufrir, pero están donde merecen. Han sido el mejor equipo de la Conferencia Americana, batiendo a tres de las cinco mejores defensas de la NFL para llegar al Super Bowl, concretamente la quinta, la primera y la tercera –algo que ningún equipo había conseguido jamás en la historia de la liga– y ahora, en Santa Clara, les espera la segunda mejor, ¿serán capaces de conseguir el más difícil todavía?
Las miradas están puestas en Drake Maye, que evidentemente no ha firmado los mejores números en los Playoffs, pero el nivel de controversia va tan lejos que alcanza el ridículo: Sus detractores lo comparan una y otra vez con Tom Brady, una y otra vez, una y otra vez. Y si observamos los números de los primeros Playoffs de Tom Brady… son peores que los números de Maye en estos Playoffs: Con ambos habiendo jugado y ganado tres partidos, Brady firmó 572 yardas totales y Drake Maye 674; Brady consiguió 2 Touchdowns y 1 Intercepción, Maye 5 Touchdowns y 2 Intercepciones y por último, Brady firmó un rating de 77.3 y Maye un rating de 84.0, por no decir que a la edad en la que Drake Maye ha liderado a los Patriots al Super Bowl, Tom Brady no había sido siquiera titular una sola vez en la NFL. Dejemos a Drake Maye ser Drake Maye y a Tom Brady ser el mejor de todos los tiempos. Obviamente es su heredero y ha sido capaz de devolver a los Patriots al Super Bowl jugando una temporada de calibre MVP, pero no empecemos a pedirle siete anillos todavía.
Luego está el asunto del clima. En estos Playoffs hemos vivido partidos bajo la nieve verdaderamente maravillosos, el Rams-Bears, el Texans-Patriots… que nos dejaron estampas ideales para jugadas para el recuerdo. No fue el caso este pasado domingo en Denver. Cuando la tormenta de nieve arreció, jugar se acabó convirtiendo en algo completamente imposible. Y esto ha disparado, de nuevo, el debate sobre si se debe tender a jugar siempre en estadios cubiertos. Yo lo tengo muy claro, mi respuesta es un rotundo no. Si quitas ese factor climatológico estás arrancando una parte vital de la esencia de la NFL. Claro que nos gustan partidos donde las estrellas brillan y ambos equipos son capaces de pasar de los 40 puntos en una batalla igualada… pero igual de maravilloso es un partido luchando contra los elementos, donde la estrategia toma un papel superior y todos tienen que encontrar soluciones. Aunque reconozco que en este partido acabó siendo impracticable, en la mayoría de ocasiones disfrutamos de momentos épicos que nos hacen disfrutar igualmente.
En este caso, los Patriots fueron capaces de girar el partido a tiempo, lo suficiente para ponerse por delante minutos antes de que el panorama cambiara por completo debido a la nieve y ya no se pudiera avanzar, pasar o chutar el balón. Los Broncos jugaron un gran partido en defensa pero su QB backup Jarrett Stidham tuvo más errores que aciertos y sus pérdidas de balón acabaron costando el partido a su equipo. Eso y una decisión controvertida por parte de Sean Payton a la hora de jugarse un 4ª&2 cuando tenía a su disposición una patada cómoda que habría puesto el 10-0 en el marcador. Yo no quiero ser hipócrita, cuando sucedió esa jugada yo pensé que debía jugársela, lo que pienso es que la jugada que mandó no fue la correcta. Dicho esto, yo pensé que la decisión correcta era ir a por ello y realmente no lo fue. Esa patada, dadas las circunstancias pudo haberles dado el partido o, al menos, mandado a la prórroga.
Pero los que ganaron fueron unos Patriots cuya defensa está a un nivel élite, no sólo pensando en estos Playoffs, sino históricamente: Tan solo dos equipos en era Super Bowl han conseguido en sus tres partidos de Playoffs permitir un total de 26 puntos o menos, un passer rating de 55.0 o menos, un total de yardas ofensivas de su rival de 650 o menos, 8 o más recuperaciones de balón y 12 o más sacks. Esos dos equipos son los Bears del 85 y estos Patriots. Pero va más allá, Milton Williams ha sido, probablemente, el mejor jugador defensivo de estos Playoffs, siendo segundo en presiones totales (18, solo por detrás de las 20 de Jared Verse) y que mejor porcentaje de presiones por snap jugado ha logrado (un 28%) y, al mismo tiempo, los CBs que menos passer rating han permitido en estos Playoffs, son ambos de los Patriots: Carlton Davis (21.4) y Christian Gonzalez (39.0).
Con esta defensa, los Patriots pueden soñar y aunque los números de Drake Maye no han sido los mejores, sí que ha aparecido en momentos decisivos y sí que ha hecho lo suficiente por unos Patriots, que tienen la gran virtud de estar siempre en los partidos y encontrar, como sea, la manera de ganar. Ahora New England tendrá la prueba más dura de la temporada contra Seattle, el que ha sido el mejor equipo y que llega como super favorito a la Super Bowl. Veremos si Vrabel encuentra la manera de competir y salir victorioso. En cualquier caso, va a ser maravilloso presenciarlo y comprobar quién se lleva la revancha del famoso partido de hace once años en el que, Pete Carroll debió darle el balón a Marshawn Lynch…





