Los resultados de la semana 16 de la NFL certificaron el pase a playoffs de los Chargers por segunda temporada consecutiva. El head coach Jim Harbaugh está repitiendo el modelo de éxito rápido que creó en San Francisco en su momento, cimentado en un ataque sólido capaz de correr la pelota y lanzarla con efectividad, unido a una defensa experta en frenar en seco a los oponentes. En las últimas tres fechas, Los Angeles se ha impuesto a ofensivas encabezadas por Jalen Hurts, Patrick Mahomes y Dak Prescott respectivamente, forzando un total de ocho turnovers por el camino y nunca permitiendo siquiera veinte puntos en ninguno de los choques. El coordinador Jesse Minter tiene a sus chicos practicando un gran football defensivo y por eso hoy quería centrar mi atención en ellos en esta columna semanal sobre táctica.
La trayectoria de Minter, de 42 años de edad, en los profesionales está completamente ligada a los hermanos Harbaugh. Primero fue parte del staff de John en los Baltimore Ravens. Allí compartió trabajo con el actual entrenador jefe de Seattle, Mike Macdonald, uno coordinaba a los linebackers y el otro a los defensive backs. Llegado el momento, Jim le ofreció a Macdonald la oportunidad de promocionar, siendo su coordinador defensivo en Michigan la temporada 2021. Cuando éste volvió a Baltimore para ocupar ese mismo cargo, fue Minter el que relevó a Macdonald en los Wolverines, consiguiendo conquistar el campeonato nacional al final de la campaña de 2023. Cuando el mayor de los Harbaugh regresó a la NFL para entrenar a los Chargers se trajo consigo a Minter, así como llamó a su viejo aliado Greg Roman para coordinar el ataque, otro hombre que trabajó varios años para John en los Ravens. Todo está pues bien atado entre los hermanos como vemos.
La defensa de Minter comparte muchas similitudes con la que analizamos de Macdonald en Seattle. Ambos parten de frentes de línea con tres hombres grandes, usualmente trabajando sobre dos gaps, acompañados por dos edge rushers capaces tanto de parar la carrera como presionar al quarterback rival. Por detrás de ellos cuentan con dos linebackers ágiles, efectivos al blitz jugando hacia delante, pero suficientemente móviles para caer hacia atrás en cobertura. En la secundaria vemos muchos conceptos zonales y encontramos a un comodín que hace de todo, lo que es Kyle Hamilton en Baltimore, ahora Nick Emmanwori en Seattle y por supuesto Derwin James en los Chargers. Su versatilidad es la que permite a estas defensas jugar como base en personal nickel (cinco defensive backs), adaptándose a la perfección a los complejos juegos de pase actuales, pero sin renunciar a ser potente a la hora de detener la carrera rival.
A Minter le gusta que sus chicos jueguen con los ojos puestos en la pelota, de ahí los conceptos zonales que predominan en sus coberturas. No es casualidad que Los Angeles sea el segundo equipo que menos jugadas de veinte yardas o más haya concedido en lo que va de campaña. Eliminar bloqueos rivales y ser efectivo contra la carrera es una prioridad. Los Chargers atravesaron un mal momento en esa faceta del juego durante el mes de octubre, coincidiendo con las bajas de dos bastiones como Khalil Mack y Denzel Perryman. Sin embargo, desde el bye en la semana 12, todo ha cuadrado para recuperar ese dominio defensivo, y salvo una carrera aislada de Saquon Barkley los resultados contra el juego terrestre han sido buenos.
Cuando neutralizas la carrera vas a forzar terceros downs largos, y ahí encontramos otro parecido entre las defensas de Minter y Macdonald. Ninguno es un gran propulsor del blitz, de hecho, con un 20.1% de blitz Los Angeles es el equipo que menos lo utiliza de toda la NFL, pero en situaciones selectas ambos saben cómo sembrar el caos mandando rushers adicionales. La clave siempre es identificar el patrón de bloqueos del oponente, estudiando cinta durante la semana, para luego en la hora del partido enviar siempre un hombre más de lo que el ataque pueda bloquear. Por eso, cuando los Chargers emplean blitz llegan al quarterback rival en el 49.1% de las acciones, el segundo porcentaje más alto de toda la NFL.
Veamos este ejemplo del duelo ante Las Vegas Raiders. En una situación de tercer down y largo, Minter es muy agresivo con su frente presión, poniendo hasta siete hombres en una clara posición de ataque. En el lado izquierdo de la defensa hay cuatro hombres, destacando en azul al más exterior de todos, Derwin James. Desde el lado derecho amenazan tres hombres más, brillando en amarillo el linebacker Daiyan Henley.

Minter conoce que en esas situaciones los Raiders solo dejan como apoyo extra adicional en bloqueos al runningback Ashton Jeanty, mandando a ruta al atlético tight end Brock Bowers. Por lo tanto, con seis hombres en protección va a buscar la manera de comprometer al runningback en una situación imposible. Los siete defensores que había en la línea inician el rush, pero dos de ellos en el lado izquierdo terminan cayendo en cobertura. En el lado derecho, en rojo, los dos rushers más exteriores controlan el lado izquierdo de la línea de Raiders, permitiendo vía libre para Henley. Cuando Jeanty acuda a su bloqueo, Derwin James va a entrar impedido hacia el quarterback. Los buenos coordinadores defensivos programan estas acciones que dejan habitualmente a uno de sus muchachos con camino expedito hacia el pasador.

Observad en el vídeo como antes del snap el quarterback Geno Smith alerta a su compañero de los dos peligros que pueden venirle. La regla es siempre bloquear al que viene por la ruta más directa, en este caso, el linebacker. Sin embargo, el novato llega tarde y mal, no pudiendo completar su bloqueo. Entre James, que llega primero, y Henley, se encargan de realizar el sack.
James y Henley son los dos jugadores más explosivos en la defensa de Jesse Minter. El linebacker de tercer año ha florecido bajo los mandos del coordinador tras una temporada de novato de adaptación. Es un jugador de tres downs con la capacidad para añadir al rush, así como caer en cobertura. Del mismo modo, es un buen placador y tiene la agilidad para espiar al quarterback rival en determinados encuentros. Así lo hizo por ejemplo con Patrick Mahomes y, echando la vista hacia delante hacia el duelo clave de esta jornada contra Houston Texans, probablemente también lo haga contra C.J. Stroud. El quarterback hizo daño con sus piernas en el duelo entre estos dos equipos en los pasados playoffs, algo que admitió el propio coordinador en una conferencia de prensa esta semana.
En el caso de James, ya necesita de pocas presentaciones a estas alturas. El antiguo pick de primera ronda es uno de esos jugadores especiales que dan una dimensión extra a cualquier defensa. En esta campaña es el único de tres defensores (Kyle Hamilton y Jeremy Chinn son los otros) con al menos 90 snaps alineado en la línea de scrimmage como edge defender (el caso del ejemplo que os puse antes), como linebacker, como safety y también como nickel en el slot. James está entrando en blitz en el ratio más alto de su carrera (12.8% de sus snaps) y aunque sus dos sacks en el año están lejos de su mejor marca de 5.5, sus presiones al quarterback lideran a todos los jugadores del slot. En cobertura, sus números son simplemente excelentes, registrando una media de 0.6 yardas por snap de cobertura que también es el registro número uno en la NFL. Además de todo esto, el safety es uno de los jugadores más físicos e intimidantes de la competición. Los rivales saben que deben estar muy atentos cuando entran en su zona de influencia porque un gran golpe les puede venir. Fijaros en la jugada a continuación, en la que rápidamente identifica el receptor y con gran técnica y potencia consigue desplazarle de la posesión de la pelota, forzando un pase incompleto.
La defensa de Chargers también está brillando con luz propia en la línea defensiva. No dejaros engañar por los números de sack de Khalil Mack estas dos últimas temporadas, sigue siendo un defensor del edge muy respetado por los oponentes. En situaciones de carrera un jugador que está haciendo un gran trabajo, y del que apenas se habla, es el tackle Teair Tart. El intercambio con Ravens en octubre por el que el safety Alohi Gillman partió hacia Baltimore y trajo a Los Angeles al defensive end Odafe Oweh ha sido un éxito rotundo para ambas partes. Después de no registrar un solo sack en sus cinco partidos con Ravens, Oweh ha recuperado su toque para el rush en los Chargers, donde lleva siete sacks en diez compromisos.
Por encima de todos estos componentes, la mayor estrella de la campaña es Tuli Tuipulotu. El jugador de tercer año ha explotado después de un anónimo inicio de temporada con tres partidos sin un solo sack. Desde entonces ha sumado trece en doce encuentros, lo que le ha valido para ser seleccionado para su primer Pro Bowl. Tuipolutu no es un rusher que apabulle por su velocidad doblando la esquina o por pura potencia, pero es un jugador muy completo, con muy buena técnica y un motor que no para nunca. Varios de sus sacks han resultado como consecuencia de un esfuerzo de persecución en jugadas de pase de segunda reacción. Además, es polivalente para medirse contra tackles, así como guards, permitiendo a Minter usarlo en el interior en situaciones claras de pase. El paquete estrella es el que incluye a Mack y Oweh en el exterior y Tuipulotu como tackle en posición de dos puntos. El coordinador añade pimienta a la mezcla con unos patrones de cobertura difíciles de leer para el quarterback rival. Las líneas de separación entre los defensores de la secundaria suelen estar muy nublados, como es el ejemplo que os muestro a continuación.

Vemos post-snap cómo la defensa ha evolucionado hacia una cobertura zonal con un único safety profundo, pero éste se encuentra claramente doblando a George Pickens (en rojo), el receptor más peligroso de Dallas Cowboys. Con los otros dos receptores perfectamente atrapados entre las zonas de Chargers, Dak Prescott no tiene más remedio que aguantar la pelota un tiempo extra.

Desde la toma de la end zone observamos cómo Dallas va a mantener al tight end y runningback en protección. Teniendo en cuenta que Los Angeles solo parece que va a presionar con los cuatro de la línea, esto es una clara muestra de respeto hacia esos jugadores.

Oweh va a superar con su potencia habitual el doble bloqueo de tackle y guard izquierdo, creando una línea de presión que va a obligar a Prescott a salir del pocket hacia su izquierda. Entonces es Tuipulotu, quien también trabajando contra un doble bloqueo, va a superar a todos los rivales para acabar alcanzado al quarterback en otra de esas acciones de persecución (hustle) que os comentaba antes.

La defensa de Jesse Minter en Los Angeles es un claro ejemplo de unidad completa que funciona en perfecta sincronía. Los movimientos de la secundaria hacen del trabajo de la línea una tarea más sencilla y viceversa. El coordinador es un hombre a seguir en la siguiente ronda de contratación de entrenadores jefe porque ve el juego de forma global. Así se entiende cuando se le escucha hablar en rueda de prensa, citando también la importancia del ataque en lo que luego pueden realizar sus muchachos. Los Chargers están clasificados para playoffs, pero buscan algo más y sin duda que esta defensa puede ser responsable de que consigan el objetivo.





