SegĂșn lo visto en el Ășltimo curso y tal como mencionĂ© en algunos artĂculos de offseason, las ofensivas en la NFL pasan por una transformaciĂłn, renovando la utilidad del backfield y que trajo como consecuencia partidos con menos anotaciones, tal como se pudo apreciar en gran parte del 2022.
AĂșn asĂ y en vĂsperas de la nueva temporada, que comienza este jueves en Kansas City, un hecho irrefutable es que seguimos inmersos en una liga de quarterbacks, por lo que cualquier equipo aspirante a ser ganador necesita prioritariamente de un mariscal de primera categorĂa.
Los Chiefs son campeones vigentes por la presencia de Patrick Mahomes. La estrella del equipo y el MVP de la liga, el jugador que marca el tono a nivel de QB's en esta generaciĂłn. Mahomes y su conjunto debieron reinventarse durante la temporada pasada y los resultados fueron histĂłricos: el #15 produjo mĂĄs de cinco mil yardas y en febrero, ganaron el Super Bowl LVII.
Mahomes ha establecido marcas espectaculares con tan solo 27 de años de edad. Jugador talentoso, rĂĄpido a nivel fĂsico y de ejecuciĂłn, dentro de un equipo que no deja de evolucionar. Si llevamos todo esto a nivel general de QB's, nos encontramos con que el talento sobresaliente fluctĂșa entre los 23 y 27 años.

Asà como los Chiefs gozan de las virtudes de Mahomes, también hay otros equipos que apuntan alto con pasadores como Justin Herbert, Joe Burrow, Trevor Lawrence, Josh Allen y Jalen Hurts. Todos se encuentran establecidos en la liga y en la plenitud de sus carreras, ayudan a desplegar un football dinåmico y versåtil, a partir de sus respectivas condiciones técnicas y atléticas.
Entre tanta juventud, impresiona ver a Aaron Rodgers, quien protagonizĂł la principal movida de agencia libre al firmar con los Jets y con 39 años de edad sigue siendo protagonista, a nivel de juego, de liderazgo y hasta en el contexto televisivo, apareciendo en Hard Knocks. Su llegada a New York genera expectativa y a priori, podrĂa impactar la competencia en una AFC que cuenta con varios equipos fuertes. Dentro de la divisiĂłn Este puede influenciar en una eventual clasificaciĂłn a los playoffs, considerando que el año pasado hubo dos equipos (Bills y Dolphins) que lograron meterse a las eliminatorias por el tĂtulo.
DesafĂo para las defensivas
En cuanto a matchups, a nivel general, hay que tener en cuenta que para llegar a un alto nivel competitivo, un equipo requiere tener una defensiva con jugadores capaces de presionar mariscales y también, poder neutralizar las big plays o al menos, obligar a las ofensivas a buscar otras opciones mås allå de los pases largos.
Los Eagles y los 49ers indican pautas de como enfrentar ofensivas con mariscales de elite. Estos conjuntos, que en la temporada pasada se enfrentaron en la final de la NFC, se distinguen por construir unidades defensivas con esquemas definidos y sobre todo, por saber elegir a sus jugadores para cumplir roles importantes.
Son interesantes sus metodologĂas, particularmente en caso de Philadelphia, con una potente gestiĂłn de Howie Roseman, quien no escatima en invertir y sobre todo, seleccionar jugadores adecuados para su conjunto. El año pasado cosecharon grandes resultados y para esta campaña, buscan seguir en la misma senda. Pese a perder jugadores en la agencia libre, reforzaron el equipo en el Draft, eligiendo a tres jugadores de Georgia, quienes debieran ser un aporte desde esta misma semana.

El conjunto de San Francisco ha destacado en defensiva prĂĄcticamente en todo el presente ciclo bajo la direcciĂłn de Kyle Shanahan, con un marcado enfoque en el pass rush. AsĂ es como se han consolidado como un equipo top de su conferencia en las Ășltimas campañas con referentes como Fred Warner, una mĂĄquina de hacer tackles, y Nick Bosa, uno de los grandes caza-mariscales, que acaba de llegar a un acuerdo con San Francisco que le convierte en el pass-rusher (y defensivo) mejor pagado de la liga.
Cabe la interrogante: ÂżpodrĂĄ surgir este año otro equipo con una defensiva sĂłlida para combatir a los grandes ataques?. Hay equipos con potencial para dar un paso adelante y que cuentan con grandes playmakers, tal es el caso de T.J. Watt en los Steelers, Micah Parsons en los Cowboys y Sauce Gardner en los Jets. ÂżQuĂ© tal los Bengals? tampoco serĂa descartable, siendo que llevan un tiempo creciendo bajo la coordinaciĂłn de Lou Anarumo.
Si bien el valor de los corredores estĂĄ renaciendo, aunque todavĂa no lo reconozcan algunos General Managers, los quarterbacks siguen siendo preponderantes en la NFL. SerĂĄ interesante ver como evolucionan las ofensivas y en especial, quĂ© tipo de tendencias defensivas se pueden apreciar con el transcurrir de la temporada. ÂżVeremos mĂĄs pass rush o mayor Ă©nfasis en coberturas?. AhĂ surge una disyuntiva para enfrentar el arsenal ofensivo que no para de brillar alrededor de la liga.





