El evento que acontecerĂĄ este domingo por la noche en Lincoln Financial Field (One Lincoln Financial Field Way, Philadelphia, PA 19148, Estados Unidos) es mucho mĂĄs que un simple partido de fĂștbol americano. Ojo: este "simple partido" tiene todos los condimentos para convertirse en uno de los encuentros mĂĄs destacados de la presente temporada.
Si bien el enfoque que vamos a proponer aquĂ es otro, repasemos brevemente la cuestiĂłn. La contienda Eagles contra Lions representa un duelo entre:
- dos lĂderes divisionales (y 2 de los 3 mejores equipos de la NFC)
- las franquicias que finalizaron la temporada pasada como #1 y #2 (y pudieron haberse enfrentado en el NFC Championship Game, de no ser por Jayden Daniels)
- uno de los ataques mĂĄs potentes de la liga (ahora comandado por Dan Campbell, la reencarnaciĂłn de Bill Walsh cruzado con Sean McVay, al parecer) contra una defensa que viene de permitir apenas 7 puntos a los Packers de Jordan Love en Lambeau Field.
Ahora, les pido lo siguiente: olvĂdense de todo lo anterior por un rato y acompåñenme a una pequeña clase de historia. En el año 1701, los exploradores franceses Antonio de la Mothe Cadillac y Alphonse de Tonty fundaron el Fuerte Ponchartrain du DĂštroit. Con el paso del tiempo y el aprovechamiento geogrĂĄfico del RĂo Detroit, la zona creciĂł hasta convertirse en uno de los polos mundiales del comercio marĂtimo.
En el inicio del siglo XX, la explosión de la industria automotora llevó a Detroit a su era dorada. Allå por el año 1920, la ciudad de Detroit se alzaba como la cuarta mås poblada de los Estados Unidos, lista para medirse mano a mano con el Big Three (NY, LA y Chicago).
Como a toda historia bien contada, a Detroit también le llegó su crisis. Tras alcanzar su pico en 1.85 millones de habitantes en el censo de 1950, la población de Detroit se redujo en un 65%. El decaimiento y pérdida de trabajos en la industria automotora, sumada a una grave crisis urbana y de infraestructura colaboraron para que, en el año 2013, Detroit se convierta en la ciudad mås grande de USA en declararse en bancarrota.
Resulta curioso (o tal vez sea perfectamente lĂłgico) que los vaivenes de Detroit se vean espejados en los resultados deportivos del equipo predilecto de la ciudad. Con las debidas disculpas a los Pistons, a los Tigers y a los Red Wings, Detroit es (como tantas otras ciudades en America) una Football Town.
FĂjense lo increĂble que es la historia a veces. Entre 1953 hasta 1957, los Lions ganaron cuatro tĂtulos en la NFL (nĂłtese que no los llamo Superbowls). Desde aquĂ©l triunfo en el ÂŽ57, los Lions no ganaron un partido en playoffs hasta 1991 (con la leyenda Barry Sanders ya en sus filas). El sufrimiento continuarĂa, porque la siguiente victoria tras aquella en el ÂŽ91 llegĂł reciĂ©n en 2023.
Escuchen este dato demoledor: los Detroit Lions son la Ășnica franquicia que ha existido desde el inicio de la Superbowl Era (1967) que nunca ha participado de un Super Bowl.
AquĂ es donde la historia, que es la misma para la ciudad y para el equipo de fĂștbol americano, parece encaminarse hacia un Hollywood Ending. El status de bancarrota que mencionamos pudo resolverse en poco mĂĄs de un año, saliendo del mismo en 2014. A partir de un esfuerzo concentrado en una campaña de urbanizaciĂłn y una diversificaciĂłn de su industria, el censo de 2024 reportĂł que la poblaciĂłn de Detroit habĂa crecido por segundo año consecutivo y, ademĂĄs, habĂa liderado al estado de Michigan en dicha categorĂa por primera vez desde la dĂ©cada del ÂŽ50.

En el plano deportivo, los Lions tomaron dos decisiones cruciales que les permitieron renacer. La primera fue desprenderse de Matthew Stafford, uno de sus grandes Ădolos y merecida leyenda de los Lions a pesar de haber tenido un escaso Ă©xito colectivo. La segunda (y mucho mĂĄs importante) fue la contrataciĂłn del señor Daniel Allen Campbell, aka Dan Campbell, aka Dan "les vamos a morder las rodillas" Campbell. En 2021, el ex asistente de Sean Payton en los Saints asumiĂł como head coach en Detroit y procediĂł a cambiar por completo la cultura de un equipo -en ese entonces- ultra perdedor.
En cada una de sus primeras cuatro temporadas como entrenador en jefe, Campbell mejoró el récord de su equipo (3-13-1, 9-8, 12-5 y 15-2 el año pasado). Estå tendencia no continuarå en 2025/26, dado que los Lions tienen una marca actual de 6-3, pero eso por supuesto es irrelevante.
Lisa y llanamente: Campbell ha revitalizado a un equipo, que representa a una ciudad que se siente revitalizada. Si esto fuera un guiĂłn, ya sabrĂamos cĂłmo termina el cuento: con los Lions finalmente alcanzando y ganando su primer Superbowl, un regalo para una ciudad castigada durante mĂĄs de medio siglo.
Ahora bien, esto es deporte y nadie puede asegurar ese final feliz. Por lo pronto, queda encarar este gran test que representarĂĄn los Eagles y continuar con la temporada. Al final, uno nunca sabe. No les pasa que muchas veces creen que el deporte sĂ estĂĄ guionado?? A mĂ sĂ.





