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Broncos vs Chiefs: el regreso de Patrick Mahomes

El último partido del Kickoff Weekend, en Monday Night Football, enfrenta a dos rivales de la AFC Oeste que llegan con expectativas muy diferentes. Los Denver Broncos buscan confirmar que el 14-3 de 2025 y su posterior llegada a la final de conferencia no fue casualidad. Los Kansas City Chiefs, en cambio, intentan comenzar su recuperación después de quedarse fuera de los playoffs por primera vez desde 2014.

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El retorno de Patrick Mahomes: una dura prueba ante una defensa de elite

Exactamente nueve meses después de la lesión en la rodilla izquierda, sufrida jugando en casa, Patrick Mahomes volverá a la acción, esta vez para comenzar su noveno año como quarterback titular de los Chiefs. Para el #15, será un desafío especialmente exigente. No solo por su regreso, sino porque viene de tener su campaña menos prolífica como profesional.

En 2025, Mahomes completó el 62.7% de sus intentos, sumó 3.587 yardas por aire, lanzó 22 pases de touchdown y alcanzó un QB Rating de 89.6. Los cuatro registros son los más bajos de su trayectoria. Además de volver a la escena, también necesita recuperar el nivel de rendimiento que lo consagró como el mariscal más victorioso de la década.

El primer desafío de la temporada será enfrentar a una de las defensas más sólidas de la liga. Los Broncos permitieron el tercer promedio más bajo de puntos, con 18.3 por partido y, además, encabezaron la liga con 68.0 capturas y 213 presiones (hurries, knockdowns y sacks).

Contra una presión sofocante, sería lógico que Mahomes tenga que recurrir más a pases cortos y atacar las zonas, un escenario en el que Travis Kelce puede volver a ser fundamental. En 2025, fue el mejor receptor de los Chiefs con 851 yardas en 76 recepciones y 5 touchdowns. A sus 36 años y en su 14° temporada en la NFL, su capacidad para seguir siendo una referencia en este tipo de situaciones será otro aspecto a observar.

Según Pro Football Focus, la temporada pasada el QB de los Chiefs promedió 2.94 segundos antes de lanzar el balón. Ante una defensiva como la de Denver, tendrá poco margen para prolongar las jugadas y deberá acelerar sus decisiones para encontrar a sus receptores antes de que la presión llegue hasta él.

Seattle Seahawks running back Kenneth Walker III (9) runs the ball during an NFL football game against the Arizona Cardinals on Sunday, October 16, 2022 in Seattle, Washington. (Alika Jenner/NFL)

¿Puede Kansas City cambiar su identidad ofensiva?

El regreso de Mahomes y la incorporación de Kenneth Walker III abren una interrogante sobre el ataque de los Chiefs: ¿veremos alguna modificación en su plan de juego? Los equipos dirigidos por Andy Reid se han caracterizado históricamente por priorizar el juego aéreo, con las carreras como complemento y no como eje de su ofensiva.

Kansas City tuvo la sexta mayor proporción de jugadas de pase en 2025, lanzando el balón en un 59.5% de los snaps ofensivos. En el acumulado de los últimos tres años, los Chiefs ocuparon el séptimo lugar de la liga en proporción de pases, con un 61.2%.

Con Mahomes al frente, los Chiefs nunca necesitaron que un corredor cargara con el peso de la ofensiva. Sin embargo, el contexto de su regreso y la llegada de Walker podrían llevar a Reid a buscar un ataque más balanceado a lo largo de la temporada.

Ante los Broncos, esa posibilidad adquiere todavía más relevancia. Los Chiefs necesitarán sostener drives largos para mantener a su defensiva descansada y sobre todo, evitar que Denver convierta cada posesión en una nueva oportunidad para presionar a Mahomes.

Para conseguirlo, la línea ofensiva tendrá que responder tanto en protección como en el bloqueo terrestre. Eso será especialmente importante para limitar a Nik Bonitto, el jugador defensivo de mayor impacto de los Broncos en 2025, autor de 14.0 sacks y 39 presiones.

Kansas City podría recurrir nuevamente a formaciones con múltiples tight ends para generar ventajas tanto en la protección como en el juego por tierra. En 2025, utilizó el personal 12 en el 31% de sus snaps ofensivos, la décima mayor proporción de la NFL, mientras que empleó formaciones con dos o más tight ends en el 38% de sus jugadas, undécimo registro de la liga.

Denver Broncos wide receiver Jaylen Waddle reacts during an NFL preseason football game against the Green Bay Packers Friday, Aug. 21, 2026, in Denver. (AP Photo/Jack Dempsey)

Denver al ataque: ¿Cómo explotar la debilidad de Kansas City?

En la temporada pasada, los Broncos lograron el mejor récord de la AFC (14-3), a pesar de no tener estadísticas exuberantes en ofensiva, promediando 23.6 puntos por partido, la 14° mejor marca de la liga y 223.9 yardas por aire, 11° en la NFL. Esto último apunta a un área que Denver buscó reforzar durante el offseason con la llegada de Jaylen Waddle, quien se suma a un grupo de receptores encabezado por Courtland Sutton y Troy Franklin.

Con Sutton y Waddle alineados, parece tentador pensar en una ofensiva más agresiva por aire. Una de las claves del partido será observar si alguno de ellos consigue situaciones de uno contra uno frente a la renovada secundaria de los Chiefs, que incorpora a los novatos Mansoor Delane y Jadon Canady a la rotación, además del regreso de L'Jarius Sneed tras dos temporadas con los Tennessee Titans.

Sutton fue el mejor receptor de Denver en 2025, pero sus 1.017 yardas lo dejaron 13° en la liga y sus 52 primeros downs, 9° entre los receptores. La llegada de Waddle eleva el techo de este grupo, pero también aumenta la exigencia sobre Bo Nix para aprovechar las oportunidades que genere el nuevo arsenal ofensivo.

El quarterback comenzará su tercer año como titular de los Broncos y apunta a consolidarse como pieza de largo plazo en la posición. Para conseguirlo, sin embargo, necesita mayor consistencia. En 2025 completó el 63.4% de sus pases, el décimo peor porcentaje de la liga entre mariscales con al menos ocho titularidades, y terminó con 25 touchdowns y 11 intercepciones.

Nix demostró, eso sí, una capacidad para responder en momentos decisivos. En la temporada pasada, comandó ocho drives ganadores, incluyendo el triunfo en playoffs ante los Buffalo Bills, el mismo encuentro en que sufrió la lesión que lo marginó de la final de conferencia. El desafío para este año será trasladar esa capacidad para resolver partidos cerrados a un rendimiento más estable durante 60 minutos de juego.

Mahomes vuelve a escena frente a una de las defensas más agresivas de la NFL, mientras Nix tendrá nuevas armas para intentar dar el siguiente paso como quarterback. En medio de esas dos historias estará la batalla por imponer el ritmo de juego. Broncos y Chiefs tienen preguntas por responder y este primer Monday Night Football de la temporada será el escenario para comenzar a resolverlas.