Durante la Ășltima dĂ©cada, han aumentado exponencialmente las anotaciones en la NFL. Los ajustes al reglamento beneficiaron a las ofensivas. La velocidad y versatilidad de los jugadores tambiĂ©n propiciaron tal incremento, alcanzando sus peaksen 2018, con tres equipos superando los 30 puntos por partido (Kansas City Chiefs encabezĂł esa lista con 35.3) y en 2020, con quince equipos sobrepasando los 25 puntos de promedio.
Si bien el Super Bowl LVII tuvo el tercer marcador mĂĄs abultado de su historia, con 73 unidades totales, algo concreto fue que en 2022 hubo un descenso en las anotaciones. ParecĂa ser algo anecdĂłtico en las primeras semanas, pero quedĂł como un patrĂłn establecido con el transcurrir de la competiciĂłn.
Una referencia: en temporada regular, ningĂșn equipo alcanzĂł los 30 puntos de promedio por partido (Chiefs fueron los mĂĄs cercanos, con 29.6). En años recientes, solo en 2017 hubo un caso parecido, aunque muy riguroso, puesto que el mayor promedio fue 29.9, correspondiente a los L.A. Rams. Durante el presente siglo XXI, solo hubo otras tres campañas similares (2002, 2005 y 2008).
QuizĂĄs parezca una casualidad, pero en el epĂlogo del 2021 se percibĂa algo diferente en cuanto a las anotaciones. Sin ir mĂĄs lejos, el Super Bowl LVI fue ganado por los Rams, por 23-20. Esa fue la clase de marcadores que se vio con mĂĄs frecuencia en el torneo pasado, donde solo siete equipos terminaron promediando sobre 25.0 puntos por partido. ÂżCayeron las ofensivas o mejoraron las defensivas?. En primer lugar, hay que darle crĂ©dito a las defensivas, que paulatinamente han limitado las jugadas explosivas.

Las ofensivas siguen siendo prolĂficas, pero en la temporada anterior debieron tomarse mĂĄs tiempo para llegar al endzone. Esto se debe a que, como las defensivas se estĂĄn enfocando en cubrir la profundidad del terreno, los quarterbacks estĂĄn jugando mucho mĂĄs en distancias de 10 a 20 yardas. A nivel general en la liga, se ha vuelto a las coberturas Two-High. De hecho, en los Ășltimos dos años, al menos un tercio de las jugadas defensivas han empleado tal concepto.
Por otra parte, no es casual que se estĂ©n jugando drives mĂĄs extensos, en cuanto a tiempo y cantidad de jugadas. Con esto dicho, se desprende el siguiente matiz: en las Ășltimas dos campañas, se han vuelto mĂĄs comunes las series que consumen siete o mĂĄs minutos. Es decir, la mitad de un cuarto de juego en una sola posesiĂłn.
Como muestra, hace un par de temporadas, Washington Football Team (14/11/2021) logrĂł una serie de 10:26, derivando en el touchdown que definiĂł un juego a favor. Los San Francisco 49ers hicieron algo similar. El 15/12/2021, consumieron 11:03 en una serie que terminĂł con siete puntos. Seis dĂas despuĂ©s, jugaron una posesiĂłn de 12:01, aunque solo acabĂł en un field goal.
En la campaña anterior, hubo situaciones parecidas. El 16/10/2022, los Jacksonville Jaguars lograron un touchdown despuĂ©s de tener el balĂłn por 10:03. El 18/12/2022, los Pittsburgh Steelers consumieron 11:43 antes de llegar a las diagonales. Y durante los playoffs, dos casos mĂĄs. El 15/1/2023, los New York Giants se llevaron 10:52 antes de obtener los siete puntos. Ese mismo dĂa, los Baltimore Ravens consumieron 10:03 en una serie que terminĂł en el endzone.
En cuanto a posiciones, asĂ como aparecieron mĂĄs formaciones con mĂșltiples tight ends, tambiĂ©n se ha revalorizado la figura de los corredores. De hecho, en el Ășltimo Super Bowl, los running backs fueron protagonistas, tanto en los Chiefs como en los Eagles, devolviĂ©ndoles una relevancia que se habĂa perdido y que a su vez, parece ir adjunta a estos recientes cambios.
Ahora, cabe la interrogante: Âżse mantendrĂĄ esta tendencia o solo fue casualidad? SerĂĄ interesante seguir la prĂłxima temporada bajo aquella perspectiva y quizĂĄs algunos movimientos del Ășltimo Draft indiquen una pauta. Dos corredores fueron elegidos dentro de las quince primeras selecciones y cuatro esquineros fueron escogidos en primera ronda, algunos proyectados para marcar impacto inmediato, como Christian Gonzalez.

Se podrĂa deducir que hay una bĂșsqueda por fichar corredores que ayuden a destrabar partidos, como tambiĂ©n esquineros que sean aptos para jugar uno contra uno (como fue Sauce Gardner el año pasado). Y a nivel general, los tight ends y tackles ofensivos siguen siendo considerados para reforzar las trincheras.
Quizås sigamos presenciando partidos marcados por las ofensivas, aunque las transformaciones vistas desde el año pasado estån cambiando la forma de juego, pasando de un football fluido y veloz a uno mås denso y pausado. Intriga saber si en la próxima temporada habrån mås partidos espesos o estos cambios conducen a otras situaciones.
Por increĂble que parezca, el football moderno vive un momento de ajuste y respuesta.





